EVIDENCIAS REVELADORAS DE UN GRAN CASTRO EN BAKAIKU (NAVARRA)

Castro Irimendi ¿capital de los Aracelitani en la protohistoria?

Recientemente, hemos localizado en el término municipal de Bakaiku, evidencias de un poblado fortificado de la Edad del Hierro, en nuestra opinión único en Navarra, al menos en la montaña.

Este significativo yacimiento, que no por casualidad se llama IRIMENDI, en la protohistoria fue un centro de poder y control, pero en el futuro puede y debe representar un valor de dinamización cultural de toda Sakana.

De por sí, su importancia arqueológica proporcionará buenas oportunidades, de trabajo, cultura y atracción turística en una zona donde las vías de comunicación y la industria han degradado el paisaje y en un futuro próximo, puede verse gravemente afectado por el paso del tren de alta velocidad (TAV).

No seremos nosotros, los que pongamos pegas a un estado de cosas que viene de largo y que ha proporcionado medios de vida a todo el valle del Arakil, pero si se sufre esta degradación por las obras públicas, es justo que se compense de alguna manera y este yacimiento es una buena oportunidad para ello. La ocasión la pintan calva y su localización geográfica lo pone en bandeja. Aunque no resulte afectado directamente, deseamos que no pase en Sakana lo que ocurrió en Iruña no hace demasiados años y se tire por la borda una gran oportunidad en aras del progreso y la modernidad, siendo perfectamente compatibles.

Independientemente de otros valores que iremos desgranando, al tratarse de un poblado fortificado vascón, nos ofrece la ocasión de poner en valor un elemento patrimonial impresionante, de una época que permanece inédita en el norte de Navarra como es la protohistórica. Este periodo, nos está dejando entrever una organización en la cuenca del Arakil que no desmerece de cualquiera de las atribuidas a otras tribus de la península Ibérica.

Tenemos la convicción, de que estamos frente a uno de los yacimientos mas importantes y fácilmente amortizable dentro del ámbito arqueológico cultural del siglo XXI. No arriesgamos al intuir que la información que nos facilitará despejará muchas de la dudas que en la actualidad mantenemos sobre esta época en la montaña navarra.

El estado en que ha llegado a nuestros días nos parece casi milagroso, si bien es verdad, que la mayoría de la gente cuando visita el lugar, solo aprecian algunos rasgos estructurales si se les señalan expresamente. Pero cualquier persona acostumbrada a ver este tipo de huellas y evidencias no puede mas que sentirse admirado de que en un lugar como este se haya conservado identificable tras 2.000 años de “humanización”.

Tiempo habrá para desentrañar los enigmas que encierra y que la arqueología nos descubrirá en un futuro esperemos que cercano. Por de pronto, estamos ante una fortificación que los nativos vascones tenían antes de la llegada de los romanos, y tratándose de una cultura autóctona tiene un atractivo añadido, en un momento donde la monumentalidad del mundo romano y su cultura han eclipsado a la anterior, aunque debemos tener en cuenta, que ese mundo que denominamos romano, fue también obviamente el mundo de los vascones.

Si su abandono fue voluntario y pacífico o si por el contrario fue violento, con el tiempo lo sabremos. Por de pronto, vemos que ha sido despojado de la mayor parte de los atributos que formaban sus estructuras, nada extraño en estos casos, es el proceso común en la practica totalidad de los yacimientos, pues como es natural, se aprovechaba como cantera en las construcciones históricas posteriores. Es muy posible que mas de una casa en los actuales pueblos se construyeran con restos de esta fortificación, de hecho, tenemos constancia de extracciones de tierra para la autovía en la década de los 90 del siglo pasado.

Recreación cenital del Castro (pinchar)

No podemos dejar de comparar lo que vemos en Bakaiku, con otros yacimientos muy significados en regiones más o menos lejanas. Teniendo en cuenta las condiciones orográficas y las formas poliorcéticas, el primero que recordamos por su espectacularidad es Els Vilars de Arbeca en Lleida. Un monumental poblado ibérico de la tribu de los ilergetes, dotado de foso perimetral y potente muralla, con cinco fases distintas de compleja evolución a lo largo de 400 años en la primera Edad del Hierro (775-325 a.C.). Tenemos que señalar que este poblado tiene una extensión inferior al de Bakaiku.

Els Vilars de Arbeca, Lleida, en proceso de excavación. UdL.

En Els Vilars comenzaron los trabajos de excavación en 1985, por un pequeño grupo de entusiastas que creyeron en la potencialidad del lugar y después de 37 años el resultado es evidente, siendo en la actualidad una referencia indispensable entre los yacimientos de la cultura Íbera.

Fortalesa dels Vilars puesta en valor, Ua1.cat.

Otro ejemplo, esta vez en Navarra, es el famoso poblado del Alto de la Cruz en Cortes, también de sucesiva y periódica evolución, con 5-6 fases diferentes desde la Edad del Bronce hasta el inicio de la II edad del Hierro (850-350 a. C.). Ante la carencia de piedra, la mayor parte de la construcción fue en adobe y madera, lo que generó una acumulación de tierra hasta conformar un montículo, como su nombre indica, y donde también se ha podido comprobar foso y muralla, con una superficie mucho menor que Irimendi.

El Alto de la Cruz en proceso de excavación

Recreación virtual del Alto de la Cruz, UOC.

Existen muchos ejemplos parecidos pero no demasiados con las características de Irimendi. Las circunstancias y el contexto tampoco tienen que ver con el que nos ocupa, por tanto debemos tomar conciencia de lo que tenemos entre manos, ser capaces de hacer ver a la sociedad en general y a la población de Sakana en particular, lo que puede suponer este yacimiento para el futuro, con el valor añadido que este no sería complementario de la cultura romana, sino que sería precedente y propio de la cultura de los vascones.

Al final del Bronce y primera Edad del Hierro la ideología que se impuso en toda Europa llevo a la construcción de emplazamientos defensivos visibles donde se agrupaba la población, apareciendo los primeros urbanismos planificados. Después en el Hierro Medio, evolucionan hacia un reforzamiento más potente y hasta monumental de sus defensas, llegando a la exaltación, con una gran carga ideológica, para que no sólo fuera identificado como inexpugnable sino que también fuera atractivo para nativos y foráneos. Todo esto que decimos lo vemos claramente en este castro, sólo hace falta sacarlo a la luz.

Recreación ideal de foso y muralla

Las fuentes clásicas hacen referencia a los vascones aracelitani, no esta claro, si se refieren a los habitantes de la mansio Araceli de la vía Astorga-Burdeos, o a los pobladores de Araciel una desolada ciudad cercana a Corella. Nosotros tenemos la convicción, de que con esta denominación se refieren a un gentilicio con mas potencia y organización que a los de una sola ciudad. Por tanto, nos arriesgamos ha interpretar que el gentilicio que nos desvelan los romanos se refiere a los habitantes de la cuenca del Arakil y sus afluentes, al menos desde el actual Ziordia, cerca de la divisoria con San Román de San Millán (Alava), hasta los desfiladeros de Oskia y Aizpea, incluidas las sierras de Aralar, Urbasa y Andia.

Situación de los castros localizados en el occidente de Sakana

Poblados protohistoricos localizados en la zona media de Sakana

Castros localizados en el oriente de Sakana

Las investigaciones que en los últimos años se vienen llevando en Sakana, tanto por la Sección de Arqueología del Gobierno de Navarra, con intensivas prospecciones arqueológicas, el historiador Rafael Carasatorre Vidaurre, los miembros de Ezpilleta Elkartea (asociación radicada en Sakana), el grupo Hillharriak (Megalitismo), Fran Valle Tarazaga en Zamartze y Aralar y nosotros mismos como miembros de Aranzadi Zientzia Elkartea, están demostrando la completa ocupación de este valle, sus laderas y sierras, desde los lejanos tiempos del Paleolítico hasta la actualidad. http://wiki.txoperena.es/tiki-index.php?page=aralar_araiz_larraun_sakana

Interpretación de castro Biokoitz (Birigarako Aitz/Olazti) a occidente del valle, en el mapa de relieve, SITNA

Estos trabajos algún día servirán para demostrar que los aracelitani eran los pobladores del Valle de Arakil, y también para localizar sobre el terreno el paso de la vía Iter XXXIV del Itinerario de Antonino y la radicación de su mansio Araceli.

Castro Gatxista (Ekai) a oriente del valle, SITNA

Todo esto tiene que servir para tener las ideas claras. Si bien la intensa antropización a través del tiempo apenas ha dejado huellas hasta el siglo XX, es en este cuando “humanización” está destrozando el valle. La industrialización tiene una incidencia clara, pero el gran condicionante han sido las comunicaciones, obras públicas de gran envergadura que han seccionado el valle longitudinalmente, siendo cada nueva obra mayor que la anterior.

Castro Menditxiki en Olazti, a occidente del valle, SITNA

La amenaza próxima del tren de alta velocidad promete ser la puntilla para terminar de arreglarlo. Si esto es inevitable, las compensaciones deben ser igualmente proporcionales, bien pensadas, sostenibles, que no sean una carga para el futuro. Que creen los suficientes incentivos como para que la población que tenga que soportarlas vea que merece la pena y que su sacrificio revierta en beneficio de toda la población.

Orto-Foto de los castros de Murubi e Illunbeta en Google

Para esto, se tiene que presionar con decisión a los poderes políticos, para que una parte de esas grandes inversiones sirvan para crear puestos de trabajo de prestigio en este valle. Este aspecto no es baladí. Si nos fijamos en la excavación y gestión de yacimientos con características parecidas, veremos que los trabajos se extienden por muchos años, poniendo en valor un patrimonio impresionante que hay que estudiar, cuidar, mantener y enseñar. Verdaderos polos de atracción turístico-cultural, de los que no estamos demasiado sobrados. Y esto sólo se logrará, con una apuesta decidida de financiación y amortización a futuro que los entes locales en principio no pueden asumir, pero sabiendo que ninguno de los grandes yacimientos del Estado, han salido adelante sin el impulso y la ayuda decidida de la Administración.

Localización de Irimendi en el topográfico, SITNA

Irimendi, Bakaiku
LOCALIZACIÓN

Bakaiku

Coordenadas ETRS-89: 572.751, Y: 4.749.009, Z: 533
TOPONIMIA

Irimendi
CONTEXTO PAISAJíSTICO

En un entorno interurbano de campos, praderas, vías de comunicación, cercano al río Arakil en el máximo estrechamiento del valle, es sorprendente que se haya conservado enteramente reconocible.
HISTORIOGRAFÍA

Inédito
DESCRIPCIÓN

Se trata de un recinto fortificado de llano, de planta oval, situado entre el río y el monte en un estrechamiento del valle, con la indudable función, de controlar el importantísimo pasillo de la llanada alavesa a las cuencas pamplonesa y pirenaicas.

La protección principal que se adbierte y se puede interpretar, es un gran foso que rodeó todo el recinto y la consiguiente muralla que por fuerza tuvo que ser de mucha potencia.

Podemos deducir que el foso tenía alrededor de 20 m de anchura, pero la profundidad como las posibles defensas  pasivas integradas, sólo sería posible con una intervención arqueológica o al menos geofísica.

Del acceso, nos arriesgamos a proponer que sería en el sentido de las agujas del reloj por el foso y las puertas se encontrarían una al Este y otra al Oeste, esto solo indiciariamente.

Si lo comparamos con otros poblados similares, podemos deducir que las viviendas estarían pegadas a la muralla y en el interior tendrían un aljibe, pozo o manantial para sus necesidades hídricas comunes.

Con una superficie interior algo menor a dos hectáreas, sería una población de cierta importancia, asimilable a un pequeño Oppidum, con un especial interés por su visibilidad y presencia en el paisaje.

Mapa de relieve (LIDAR) del castro Irimendi, SITNA

TIPOLOGÍA

Núcleo de población

Superficie fortificada: 18.000 m2

Perímetro fortificado: 500 m

Eje máximo: 230 m

Eje mínimo: 180 m

Cronología: Hierro

Emplazamiento: Valle
INTERPRETACIÓN Y VALORACIÓN

El caso de este castro es interesante por cuanto no es muy habitual y en Navarra tenemos pocos ejemplos, si no es el único. El hecho de que se construyera en este lugar demuestra que consideraron mas importante el control del paso que la propia seguridad. Esta, les podía facilitar un emplazamiento mas apartado pero fácilmente defendible, de los que en la zona disponían con menor necesidad poliorcética. Así se aprecia, que la intención principal era el control conjuntamente con la exhibición de su poderío, como evidencia clara de quien y donde se ejercía este control, por tanto consideramos muy importante este asentamiento y por tanto, un lugar a tener en cuenta para unas posibles excavaciones arqueológicas que sin duda arrojarían resultados importantes.

Orto-fotografía de Irimendi el año 2003, SITNA

CONSERVACIÓN

A pesar de su uso agrícola y la extracción de tierras que se produjo en los años 90 del siglo pasado para la construcción de la A-10, creemos que se encuentra en muy buenas condiciones. Lo que la fotografía histórica permite interpretar es un uso como pradera con muy poca actividad labradora y la mayor parte de esta con tracción animal, por tanto esperamos que exista una potente estratigrafía arqueológica.

Irimendi en orto-fotografía de 1945, SITNA

Sobre el terreno observamos, una gran cantidad de piedra de pequeño tamaño entre la hierba, hecho que no lo vemos en los prados vecinos, esto se daría tras el reciclado de los materiales mas utilizables, despreciando los de menor tamaño, generando un terreno pedregoso que no ha sido atractivo para labores agrícolas. Otro problema es la extracción de tierras que se realizó, creemos que se tenía que haber extremado el seguimiento arqueológico y sin duda se habría detectado este yacimiento.
CIRCUNSTANCIAS DEL HALLAZGO

Prospección de Juan Mari Martínez Txoperena, en el contexto del poblamiento protohistórico pirenaico a la llegada de los romanos. Visitado el 24 de enero del 2018

4 comentarios para “EVIDENCIAS REVELADORAS DE UN GRAN CASTRO EN BAKAIKU (NAVARRA)”

  1. NATXO GUTIÉRREZ JUARROS dice:

    Buenos días Juan Mari . Lo primero felicitarte por tu gran trabajo. Lo segundo. Al ser público este documento y para anunciar tu presencia en la reunión de este viernes, intentaré reproducir -si no tienes ninguna objeción- fragmento de este texto en Diario de Navarra. Lo dicho, muy buena información. enhorabuena. Gracias por todo.

  2. Enhorabuena por el trabajo realizado y por lo que este pueda deparar en próximas investigaciones. Me gustaría precisar algún detalle toponímico que podría enriquecer el trabajo. He examinado la cartografía oficial y encuentro que la denominación Irimendi se aplica a un paraje a altura superior y más al norte de la ubicación del castro. En él, en Irimendi, se encuentra la ermita de san Benito donde en NTYC se recogió la información de que en Bakaiku creían que allí hubo un pueblo.
    El castro se encuentra, según la toponimia oficial, entre los términos de Zelaia y Algorri ‘peña roja’, paraje en el que año de 1783 existía un lugar llamado Armora, voz que designa acumulaciones de piedras y que podría estar designando el castro (véase http://www.euskaltzaindia.eus/index.php?option=com_oeh&view=frontpage&Itemid=413&lang=eu&sarrera=harmora ). El documento donde figura se puede ver en https://app.box.com/s/kk7183ezkyx6sclmy73h . “Otra pieza en el de Algorria y parage llamado Armora de cinquenta y un pérticas afrontada por la parte de Iturmendi a la del mencionado Juan Agustín de Gainza y por la de Echarri Arañaz a la de Joseph Fernández de Garaialde”.

  3. admin dice:

    No hay de que Mikel. Lo cierto es, que cuando vimos las evidencias y preparamos la ficha le dimos el nombre de Zelaia, por critério, Luego en Bakaiku nos informaron que el lugar concreto, era Irimendi, al ser este un topónimo cercano, dimos por hecho que estaba un poco desplazado, le cambiamos, pero lo cierto es, que Irimendi puede hacer referencia tanto al de Arriba (Iturrun?) como al de abajo (Zelaia). Ya estábamos al tanto sobre el desolado de Iturrun y la ermita de San Benito, asi como del manantial cercano al que puede hacer referencia Iturrun. Lo cierto es, que no soy especialista, ni entendido en toponímia y debo fiarme de vosotros, de hecho, es el critério que nos marcamos. Si puedo decir, que la toponímia ha sido fundamental en nuestras prospecciones en el norte de Navarra, que una gran cantidad de los topónimos, sino la mayoría, nos han confirmado sobre el terreno la existencia de estos recintos que llamamos castros, y esto dice mucho de los especialistas que los ha georeferenciado. Muchas gracias por tus indicaciones, la de Armora es muy interesante y nos informa que en esas fechas todavía quedaban restos visibles, la pena es que hemos llegado tarde y para la autovía, lo arrasaron casi totalmente.
    Gracias otra vez.

  4. Irimendi dice:

    […] Elkarteko kidea. Ekimen ezberdinetan hartzen du parte, mota askotako indusketak barne. Sakanan aurkikuntza oso berezia egin […]

Deja un comentario