La batalla de Orreaga y la participación de los nativos

14 de agosto de 2014

Una visión de la participación de los pobladores inmediatos en este hecho histórico, 1236 años después, contando con los nuevos datos camineros.

El dato fundamental de un camino que hoy sabemos existía en la época de la batalla, en suficiente buen estado como para que Carlomagno circulara por él, permite sino ubicar definitivamente, si aportar  argumentos importantes en la localización del lugar de este hecho.

Las fuentes principales para poder extraer información de este importante hecho alto medieval, aunque escasas, dan la suficiente seguridad a los historiadores como para asegurar, no solo, la existencia real de la batalla sino también la fecha y la participación de algunos personajes en la misma.

Son los Annales Regios, los Annales Metenses, priores (anónimo), Vita Caroli Magni Imperatoris , de Eguinhardo, Annales de Gestis Caroli Magni, del Poeta Sajón y Vita Hludowi Imperatosis, del astrónomo Lemosín.

Sobre Annales Metenses, priores, escritos 25 años despues de la batalla, José María Jimeno Jurio nos dice que:

“aunque silencian el desastre son valiosisimos por cuanto anotan expresamente la ruta seguida por Carlomagno entre Aquitania y Pamplona”.

En los Annales Regios, anónimo, 50 años posterior a los hechos podemos leer:

Habiendo decidido volverse (a Francia), entró en los bosques del Pirineo (Pyrenei saltum ingressus est), desde cuyas cimas los vascones habían tendido una emboscada. Al atacar a la retaguardia (extremun agmen) se extiende el tumulto por todo el ejército (totum exercitum magno tumultu perturbant), y aunque los francos eran superiores a los vascones, tanto en armamento como en valor, lo escarpado del terreno y la diferencia en el modo de combatir los hizo inferiores. En la lucha fueron muertos la mayoría de los paladines que el rey había puesto al frente de las fuerzas. La impedimenta fue saqueada. El enemigo desapareció rápidamente gracias al conocimiento del terreno”.

En Vita Caroli Magni, escrito por Eguinhardo cronista de Carlomagno nos dice:

“Marchó a Hispania con todas las fuerzas disponibles, y salvados los montes Pirineos, logró la sumisión de todas las fortalezas y castillos que encontró. Al regreso, en la misma cima de los Pirineos, tuvo que experimentar la perfidia de los vascones cuando el ejército desfilaba en larga columna, como lo exigían las angosturas del lugar. Los vascones emboscados en el vértice de la montaña, descolgándose de lo alto, empujaron al barranco a la columna que escoltaba la impedimenta que cerraba la marcha, provocando que los hombres se precipitasen al valle situado más abajo, y trabando la lucha los mataron hasta el último. Después de lo cual, apoderándose del botín, protegidos por la noche que caía, se dispersaron con gran rapidez. Ayudó a los vascones no sólo la ligereza de su armamento, sino también la configuración del lugar en que la suerte se decidía. A los francos, tanto la pesadez de su armamento como el estar en un lugar más bajo, les hizo inferiores en todo momento. Entre otros muchos perecieron el senescal Egiardo, el conde de palacio Anselmo y Roldán, prefecto de Bretaña. Este fracaso no pudo ser vengado, porque los enemigos se dispersaron de tal manera que ni siquiera quedó rastro del lugar donde podían hallarse”.

El astrónomo Lemosin en Vita Hludowici Imperatoris comenta:

“Decidió atravesar los escarpados Pirineos, y con la ayuda de Cristo socorrer a la Iglesia que cruel yugo sarraceno. Había una montaña muy alta que casi toca el cielo; una montaña de escarpadas peñas, sombría por los tupidos bosques, tenebrosos y oscuros, y con estrechos senderos que entorpecen el paso tanto de un gran ejército como de un pequeño grupo. Carlomagno consiguió franquearla con la ayuda del cielo. La gloria de la feliz hazaña fue gravemente mancillada por la fortuna pérfida. Terminados los asuntos que le habían llevado a España, después de la feliz marcha de retorno, surgió un contratiempo. Los hombres de la retaguardia fueron degollados en la montaña”.

Para terminar el Poeta Sajón nos cuenta 100 años después de la batalla como Carlomagno iba delante y ya había pasado el puerto, cuando se dio el ataque:

“Habiendo penetrado (el rey) a su regreso en la profunda hondonada del Pirineo, cuando el ejército cansado atravesaba por los estrechos senderos, los vascones osaron poner asechanzas bajo el sumo vértice del monte. Una abominable muchedumbre de ladrones victoriosos que arrebatan el inmenso botín, matando a varios ministros palatinos encargados de custodiar las riquezas. Enriquecidos por los óptimos despojos, los ladrones huyen por senderos inabordables en medio de los bosques del profundo valle que sólo ellos conocían. Se ponen a salvo gracias a la huida y a la noche que se echaba encima. No dejaron rastro y no hubo posibilidad de represalias”.

También en las Notas Emilianenses ( Pseudo Turpin) existe una referencia a la batalla que aunque recoge la versión que da La Chanson de Roland, contiene una novedad que es el discurrir de la vanguardia por el “Vallis Karoli”, denotando el uso popular de la denominación de Valcarlos en esta época, reconociendo el lugar de la batalla en el barranco o desfiladero de Luzaide (¿ Luze Bide?)

No tratamos de construir un relato histórico desde el punto de vista científico, pues este aspecto suficientemente publicado da para poco, mas bien lo desarrollaremos desde la visión mas sentimental de un natural de esta zona.

Una épica y gran batalla, recordada a nivel europeo como un hito en la historia del continente y básicamente por La Chanson de Roland, documento fundamental de la literatura europea.

Es curioso que en la enseñanza básica española, es prácticamente inexistente, referencia alguna a ella.

Mas impresentable es, que tampoco en Navarra (solar de los Vascones), se haga referencia alguna oficial a este evento, como una de las pocas y grandes victorias a celebrar memorablemente, pasando siempre desapercibida.

Antes por ignorancia e incultura y ahora por motivos mas políticos e inconfesables. Dirán que existe poca documentación, que la épica esta reñida con la verdad y la historia, ¡excusas demagógicas!, porque estas carencias también tienen en Europa, ellos ¡perdieron la batalla! y sin embargo la recuerdan y enseñan.

Actualmente a mi parecer, las razones arrancan de la ocupación del estado navarro, violentamente, por la fuerza de las armas y la secular represión, tanto judicial, militar, intelectual, social como educativa, que el estado agresor ha tenido que mantener a través de la historia, para poder controlar a los descendientes de aquellos vascones que aquí, derrotaron al mayor ejercito de la época.

Dirán que exaltarían sentimientos nacionalistas, como si los navarros no tuviéramos derecho a sentirnos Vascones y Navarros y celebrar con orgullo estas gestas de nuestros antepasados.

Ajustándolos al tema que nos trae: Empezaremos por hacernos una idea del territorio desde de la prehistoria.

 

Vías nativas pecuarias

Vías nativas pecuarias

En la llanada de Errozabal, que comprende los términos de Auritz-Burguete y Aurizberri-Espinal y Orreaga-Roncesvalles, confluían varias vías pecuarias nativas, vías por donde se movían desde la lejana prehistoria, los naturales tras sus ganados, buscando los pastos estacionales y por tanto jalonadas de manifestaciones funerarias.

  • La azul desde el valle de Baigorri por Sorogain.
  • La roja de Garazi, por Lasa, Lauriña y Lindux.
  • La amarilla desde Garazi, por Bentartea y Lepoeder.
  • La verde de Saint Michel, por Urkulu y Nabala.

Desde aquí partían en distintas direcciones, por las sierras de Osa, Sierra de Labia y Sierra de Esteribar.

Del Paleolítico, tenemos evidencias cercanas en Zatoia, Abaurregaiña, Aezkoa y suponemos, que en el valle de Erro también aparecerán, si algún día se investiga en alguna cueva.

 

Cueva de Laminizilo, Erro

Cueva de Laminizilo, Erro

Del neolítico, hay abundantes evidencias en el abrigo de Aizpea (Aribe) y líticas en los alrededores de Aurizberri.

En el Eneolítico, Calcolítico y Edad del Bronce, además de industria lítica y cerámica, ya tenemos otras manifestaciones como dólmenes y menhires, que son evidencias del aprovechamiento intensivo del territorio con un elevado numero de estos monumentos. Son las primeras manifestaciones arquitectónicas y funerarias y de alguna manera denotan la apropiación ritual y tribal del territorio.

Hacha de la edad del bronce pirenaica

Hacha de la edad del bronce pirenaica

De la edad del hierro, también tenemos abundantes evidencias en forma de Túmulos, Cromlechs y abundantes recintos fortificados, que nos indican que ya el territorio no era seguro.

Localizaciones  castreñas de la edad del hierro en un radio de 25 km. de Ibañeta

  • Alto de la Peña, Nagore (inédito)
  • Asnotz, Señorío de Asnotz (inédito)
  • Burdigain, Garaioa (inédito)
  • Elbegi, Oskaritz (inédito)
  • El Castillo, Gorraitz, (Armendariz 2008)
  • El Fuerte, Erro (inédito)
  • Gaztelu, Eugi (inédito)
  • Gazteluzar, Urepel (inédito)
  • Gazteluzar, Urrotz (inédito)
  • Irixar-Murillo, Ardaitz (inédito)
  • Irungaztelu, Jaurrieta (inédito)
  • Measkoitz, señoríos Erro (inedito)
  • Moriskoa, Orbaitz, (Armendariz, 2008)
  • Murelu, Zubiri (inédito)
  • Murugain, Caserío Akotain (inédito)
  • Zerkupe, Saint Michel, (F. Gaudel,1983 )

 

Hacha y escoplo de la edad del hierro de Errozabal

Hacha y escoplo de la edad del hierro de Errozabal

La llegada de los Romanos: Supone ni mas ni menos que la seguridad y un gran progreso.

Esto, que si bien en un principio, sería solo para los ciudadanos romanos, las vías, el comercio y la tecnología terminaba facilitando la vida de los nativos.

Trajo practicas mineras y metalúrgicas modernas, en un territorio con gran abundancia mineral y fueron respetuosos con las costumbres, la religión y la lengua de los nativos, de hecho promulgaron leyes muy severas que protegían estos derechos.

Gran corta en la mina de oro de Lezetako kaskoa, Urepel

Gran corta en la mina de oro de Lezetako kaskoa, Urepel

 

Evidencias de ruina montium en Lezetako kasoa, Urepel

Evidencias de ruina montium en Lezetako kasoa, Urepel

En definitiva, no conocemos constancia escrita, de problemas entre los vascones y los romanos, al menos hasta la crisis y la decadencia del mismo.

Por el contrario, fueron contratados por los romanos, como fuerzas auxiliares para la protección de las vías y del territorio.

Todo esto conformaba un territorio con un gran dinamismo, industrial y cosmopolita comercio, donde las vías de comunicación, la minería y la madera mantenían activa una gran población superior a la actual.

Es posible, que al final, se pusieran enfrente de las castas dirigentes, participando en el fenómeno bagauda, que con la crisis, asfixiaba con impuestos a la población y esa misma tradición en el uso de las armas, la habrían mantenido (en cierta manera) por largo tiempo.

Para hacernos una idea de la situación y del contexto histórico, es necesario hacer una composición de lugar:

  • ¿Como seria el territorio?,
  • ¿Cual era el tipo de vida de los vascones, después de la caída del Imperio romano?,
  • ¿Que efecto tendrían las invasiones, en el paso mas importante del pirineo atlántico?
  • ¿Qué población habría y donde vivirían?

Si tenemos en cuenta que en el 778, fecha de la batalla, la única población que existía con seguridad sería Roncesvalles, osea… Auritz-Burguete, primero tenemos que tener claro, que el Roncesvalles de la batalla era el actual Auritz-Burguete.

El Orreaga-Roncesvalles actual, fue fundado por el Obispo de Pamplona D. Santxo de Larrosa, como Real Hospital de Santa María en 1127, para sustituir al hospital de San Salvador de Ibañeta, donde la vida y el clima eran muy duros, después sería denominado como Santa María de Roncesvalles por proximidad (2300 m) y terminó apropiándose del nombre de Roncesvalles.

Los hospitales-hostales, nacen como refugios para peregrinos, estaban atendidos por religiosos y posteriormente pasan a manos seglares privadas, menos este que evolucionaría a monasterio o colegiata.

Por tanto: Se referían a Auritz… difícilmente se podían referir al actual, cuando no existía.

En documentos antiguos el puerto de Ibañeta es denominado como puerto de Auria o Auritz.

Creemos que el antiguo Errozabal-Rozabal-Rosçebal-Ronzalsvals-Roncesvalles, nacería a finales del S. VI o principios del S.VII , tras abandonarse Iturissa años antes.

La confluencia de dos grandes vías que venían de Zaragoza y de Astorga y los materiales reciclados de la antigua población, habrían facilitado el nacimiento de un nuevo poblado, en el mismo sitio del actual Auritz.

También creemos, aunque no exista documentación, que el resto del territorio estaría habitado, aunque es posible que las invasiones de Bárbaros, Suevos, Alanos y Visigodos, habrían replegado a los habitantes a lugares apartados de las vías, y es muy posible que se habrían rehabilitado los poblados fortificados de la edad del hierro, pero ademas  hay indicios, de que esta inseguridad, habría favorecido la organización de los vascones para su defensa, de hecho tanto el siglo VI y el VII, discurrieron en continuos enfrentamientos con los visigodos.

Recinto castreño El Castillo en Gorraitz, Artzibar

Recinto castreño El Castillo en Gorraitz, Artzibar

 

Recinto fortificado de Zerkupe, Saint Michel

Recinto fortificado de Zerkupe, Saint Michel

Existe una carta (S.VII) del obispo visigodo de Zaragoza, al obispo de Barcelona, donde le cuenta como los vascones ponen cerco a Zaragoza, asolan la comarca y se llevan 3000 prisioneros.

Al parecer en el 653, el noble visigodo Froya se subleva contra Recesvinto y aliándose con los vascones acomete esta difícil empresa, muriendo en la misma, como nos dicen  A. Barbero y  M. Vigil:

“Esta intervención revela, que los vascones ademas de ser independientes en la región del Pirineo, tenían una organización y una fuerza que les hacia capaces de tomar parte activa en la vida de naciones mucho mas poderosas que ellos mismos”.

Esto solo se consigue con una fuerte organización y practica guerrera, habida cuenta que Zaragoza era una de las mas importantes ciudades visigodas y perfectamente fortificada.

Estamos en una época oscura, con poca documentación escrita, los vascones tenían la mala costumbre de no escribir y por tanto, lo único que nos puede dar pistas sobre la historia de los nativos, es el pertenecer al mismo pueblo y conocer su idiosincrasia, practicas y costumbres.

De esta forma intuimos, que el territorio que posteriormente conformará oficialmente el valle de Erro, ya existiera, al menos en la conciencia de sus moradores, como unidad administrativa, o que la batalla fuera el desencadenante para su organización. Hay que tener en cuenta, que los territorios administrativos, nunca se organizarían, contra la voluntad de los naturales sino a propuesta de los mismos.

Tenemos que ser conscientes, que esta historia se desarrolla en pleno valle de Erro histórico.

Que en el origen del reino de Pamplona, el valle mas potente era  Erro, Baztan en esta época no es seguro si estaba integrada en el reino o bajo influencia del duque de Aquitania.

Que ocupando las dos vertientes, controlaba los mas importantes pasos pirenaicos, con lo que es fácil entender la influencia que habría tenido en la formación y defensa del reino.

En las necrópolis conocidas del S.VI-VII, la recuperación de armas y materiales metálicos bien elaborados, es abundante, denotando, la formación guerrera de parte de la población y el mantenimiento de la tecnología metalúrgica y minera local, por tanto los pobladores de este territorio, tendrían una buena formación y organización guerrera y estaban bien armados.

 

Armas de la necrópolis de Buzaga (Elorz)

Diverso armamento de la necrópolis de Buzaga

 

Placas de cinturon vasconas (S.VII)

Placas de cinturón vasconas (S.VII)

 

La poca población diseminada, no permitiría una actitud agresiva sino mas bien defensiva, de tal manera, que el conocimiento del terreno en profundidad, sería una gran baza en esta defensa.

Como también lo seria, la tradicional ligereza del equipaje, que favorecía el movimiento en este medio, enfrentado a la pesada impedimenta de los guerreros de la época.

Ilustración de guerreros carolingios

Ilustración de guerreros carolingios

Los ejércitos en esta época, eran muy pesados y lentos, la caballería no era determinante y menos en este territorio, todavía no conocían ni la herradura ni el estribo, solo podían circular por caminos carreteros y nunca recorrían mas de 15 km diarios. Sirva como ejemplo que la indumentaria de un infante, tenia un peso superior a 50 kgs, empezando por la cota de malla con 28 kgs, espada, escudo, lanza etc.

Hoy sabemos, contrariamente a lo presumido hasta ahora, que el único camino carretero de buena traza existente, era la vía romana y que esta discurre de Ibañeta por el barranco de Luzaide, con una inclinación máxima de un 6% y una anchura mínima de 5-6 metros, como correspondía a una de las grandes vías del imperio.

Este conocimiento nos hace replantear seriamente, no solo la existencia de la calzada por la cuerda alta, innecesaria e inservible una buena parte del año, sino que hace altamente improbable que los romanos llegaran nunca a dotar de infraestructura esta vía, que ya hemos comentado existía como ruta pecuaria prehistórica. La altura, los grandes desniveles, la dureza del invierno, son argumentos mas que suficientes para desechar esta creencia, pero ademas la falta de evidencias camineras estructurales (buscadas y no encontradas) y la falta de ejemplos similares en el imperio romano, nos lleva a rechazar la idea de una calzada de verano por la cuerda alta.

Recorrido de los caminos bajo (rojo) y alto desde Ibañeta

Recorrido de los caminos bajo (rojo) y alto desde Ibañeta

Es verdad, que habían pasado mas de 200 años desde que los romanos dejaron de atender estos caminos, pero ,  estamos seguros de que los habitantes del territorio, mas tarde conocido como Valle de Erro, lo mantendrían de alguna manera, aunque solo fuera para sus relaciones vecinales.

Lo que nosotros hemos observado en varios puntos de la calzada, son diferentes niveles de rodaduras de carros, evidencia que denota el uso carretero durante muchos siglos.

Diferentes niveles de rodadura en la calzada de Luzaide

Diferentes niveles de rodadura en la calzada de Luzaide

Teniendo en cuenta que los ejércitos se movían siempre con brigadas de azadones o zapadores, que iban por delante arreglando los caminos, podemos tener una cierta seguridad que la batalla fue en Luzaide (de ahí, Valcarlos, valle de Carlos).

No hace falta ser adivino, ni tener un exceso de imaginación y hay argumentos para creer, que corrió a cargo de los vascones de esta zona (Erro y Aezkoa) la organización y supervisión de los preparativos para la batalla, pues de una verdadera batalla se trato, no solo una emboscada.

Algunos historiadores la sitúan como la Chanson de Roland, desde Ibañeta al llano de Errozabal, ¡ habría sido suicida ! el enfrentamiento con un ejercito acorazado como el carolingio en campo abierto, no cabía.

Es verdad que en este llano se han hallado armas de esta época, pero también es cierto que este llano es el lugar ideal para la acampada y también se han dado otras batallas, otros pasos de ejércitos y las perderían.

 

Armas carolingias de Baratzeko erreka

Armas carolingias de Baratzeko erreka

 

Armadura de ballesta y pica de tipo germánico de Errozabal

Armadura de ballesta y pica de tipo germánico de Errozabal

Pero el mantener las posiciones y atacar no solo a los que habían quedado encerrados, sino también a la infantería, impidiéndole reaccionar. No sería tarea fácil de unos pocos locos, sino de una gran fuerza y bien organizada.

Después, el saqueo (habitual en la época), el repliegue y dispersión, tampoco podía ser labor de unos pastores, sino de una población bien organizada y se hizo en la oscuridad, otra evidencia más, del gran conocimiento del terreno que tenían los participantes en esta acción.

Lanza de época carolingia

Lanza de época carolingia

¿ Cuanta gente pudo reunirse como para atacar semejante reto ?

Podemos pensar en un buen número, es correcto creer, que se juntarían mas de 2000 hombres y mujeres y habrían sido guiados a los diferentes lugares a conocer y preparar el ataque y la retirada.

Si analizamos las fuentes que nos dicen, que al regresar de Zaragoza saquean Iruña y se entretienen en derribar las murallas, aunque obligaran a la población bajo amenazas, debemos pensar que estuvieron ocupados varios días, sabemos cómo eran las murallas de Iruña y algo queda de ellas en el aparcamiento de la plaza del Castillo, ¡no se derriban las murallas en cuatro días!

Todos los pueblos tenían un sistema de comunicación rápido y los vascones también.

Por tanto al día siguiente del ataque a Iruña, prácticamente todo el Saltus vasconum conocía o estaba conociendo lo que ocurría.

Los vascones de la ribera ya venían detrás del ejercito carolingio, entre ellos los Banu Quassi, vascones musulmanes, que habían sufrido los desmanes de los francos y cuya misión consistía en acosarlos, manteniéndolos en continua tensión.

Así los días que estuvieron entretenidos en Iruña, sirvió para juntarse y preparar la encerrona.

El ejercito de Carlomagno se movía con la misma disciplina y las mismas normas de las legiones romanas.

De esta manera sabemos que estarían acampados en Ibañeta, pues la distancia que recorrían al día no pasaba de 15 km, el camino que venía de Iruña coincide en este punto con 45 kms y ofrecía las condiciones mínimas necesarias para ello.

Acampada en el collado de Ibañeta

Acampada en el collado de Ibañeta

Sabían perfectamente por donde tenían que pasar y como las gastaban.

Tampoco los francos las tenían todas consigo, Carlomagno era un gran estratega y conociendo perfectamente las artes de la guerra, destacaría patrullas de exploradores e intentaría tomar rehenes.

Los vascones sabían que probablemente las nieblas de la época, estarían presentes como casi todos los años, haciendo inútiles estas avanzadillas.

Es posible que la guerra psicológica también se pondría en practica como método de acoso, trompas, irrintzis, columnas de humo, pueblos abandonados y ganado dispersado y oculto, les indicaría que no estaban en tierra amiga.

El no haber tenido problemas en la venida y quizás un poco de prepotencia, favoreció el trabajo de los que durante varios días preparaban la munición sobre el terreno.

Localización de puntos de ataque cercanos y posibles salidas,  parapetos y lugares donde ocultarse y esperar,  acopios de troncos, piedras, grandes rocas y palancas estratégicamente situadas para hacer rodar las rocas, seria la tarea de los naturales esos días.

De pronto: El sonido de irrintzis y cuernos rebota entre los peñascos del barranco, rompiendo el pesado silencio que anuncia la tragedia.

En un minuto la infantería queda aislada de la retaguardia, sin posibilidad de reaccionar.

Al atardecer los vascones atacan

Al atardecer los vascones atacan

En txirriski, Tabletako Oihana y Gastixarre las pendientes son tan violentas que el que se atreve a subirlas es presa fácil de certeras pedradas, ¡de esto estaban bien provistos!.

Así el escenario seria dantesco, ver y oír caer las rocas sin poder hacer nada para protegerse, encoge al guerrero mas experto y la audacia desaparece al instante.

Intentan huir pero es inútil, unos mueren aplastados, otros se despeñan y resultan malheridos.

Desbandada de la retaguardia

Desbandada de la retaguardia

Es posible que los muertos no fueran tantos (al enemigo que huye puente de plata) pero si fueron importantes, (de ahí la gran repercusión de la batalla en Europa).

El que estos importantes personajes de la nobleza franca estuvieran en la retaguardia, pudo ser por mantener la moral ante el acoso o porque el botín de guerra no querían perderlo de vista.

 

Roldan malherido hace sonar el Olifante

Roldan malherido hace sonar el Olifante

¡¡ Ha oscurecido y Roldan ha muerto!!

Ya solo quedaba acopiar el botín, armas y bagajes, y desaparecer.

¡No eran ni ladrones ni bandidos!, nada se hizo que no fuera normal en la época.

Nada tenía que ver con un ataque agresivo, era una respuesta defensiva ante la agresión y prepotencia del un gran ejercito, el ejercito del Sacro Imperio Romano, que pasaba arrasando a sangre y fuego por segunda vez en pocos meses, la tierra de los vascones.

Al amanecer, tras una larga noche, Carlomagno reconoce el desastre, entierra a sus muertos y regresa apenado con una gran depresión.

Ya nunca volverá y de nada le sirvió atacar a los vascones ni derribar las murallas de Iruña.

Busto de Carlomagno

Busto de Carlomagno

 

No aprendieron la lección los Condes Eblo y Aznar en el 824, que fueron también derrotados en el mismo escenario.

A modo de conclusión diremos, que ha pesar de la falta de documentación, tenemos argumentos suficientes para creer que la repercusión fue muy grande.

Un pueblo como el vascón que no escribía, tenia otra forma de fijar en la memoria hechos como el que celebramos, uno de ellos es la toponimia.

Muy abundante en todo Navarra e indicio, de la amplia participación de vascones de otras comarcas.

Los topónimos mas numerosos son los referentes a Roldan, con ellos, se mitifica al personaje y de esta manera se hace mas grande la victoria.

  • Errolansoropila (Asto Bizkar),
  • Errolaniturria (Asto Bizkar)
  • Errolangurutz (Auritz),
  • Errolan Harria (Urrotz),
  • Errolan Harria (Madotz),
  • El Paso de Roldan (Linzoain)
  • la propia denominación de Valcarlos son ejemplo cercano de la gran cantidad de toponimia referente a este hecho.

La misma técnica es usada por los francos, cuando en la Chanson de Roland, magnifica las fuerzas enemigas para restar importancia a la derrota, poniendo en escena a la otra gran fuerza de la época como eran los musulmanes.

En la zona no conocemos o no existe ningún cuento o leyenda referente a la batalla, pero en el territorio vascón esta ampliamente difundida la de Errolan Harria, que aunque no hace referencia directa a la batalla (de hecho creo que es mas antigua), ridiculiza al personaje, que siempre falla en su objetivo de destrucción, por motivos harto banales como una “cacarruta” donde patinarse o la capa que se le enreda, para estropearle la tarea y la contraria donde se le magnifica como en el combate de Roldan contra el gigante Ferragut.

Menhir de Errolan Harria en Madotz, con las marcas de los dedos

Menhir de Errolan Harria en Madotz, con las marcas de los dedos

 

Errolan Harria en Urrotz

Errolan Harria en Urrotz

 

Piedra del Paso de Roldan en Linzoain

Piedra del Paso de Roldan en Linzoain

Es muy difícil transpolar los poblados habitados en la época de la Batalla con los conocidos actualmente, sabemos que los pueblos muchas veces nacían al amparo de un camino siempre y cuando tuvieran solucionado el problema del agua.

Pero también es cierto, que estos caminos otras veces, se construían para articular el territorio precisamente por la existencia de los mismos.

Saber distinguir unos de otros es importante a la hora de conocer que lugares estaban habitados en un momento determinado de la historia.

Por eso es muy difícil para mi, poner nombres actuales a los lugares habitados en el 778, así me conformaré con hacer una relación de los lugares que han conformado el Valle de Erro a través de la historia:

  • Aintzioa
  • Aldudes
  • Aranegi
  • Ardaitz
  • Auritz
  • Aurizberri
  • Bizkarreta
  • Erro
  • Esnotz
  • Gurbizar
  • Larraingoa
  • Linzoain
  • Loizu
  • Luzaide
  • Mezkiritz
  • Oiaide
  • Orosa
  • Orreaga
  • Urniza
  • Zilbeti

Sirva pues esta aclaración para rendir homenaje a todos los Vascones, habitantes de estos lugares, que sin genero de dudas participaron activamente en la batalla que derrotó al ejercito mas grande de la época.

Homenaje a los guerreros vascones en el aniversario de la batalla, 2013

Homenaje a los guerreros vascones en el aniversario de la batalla, 2013

 

Homenaje a los vencedores

¡¡Homenaje a los vencedores!!

 

Este pequeño trabajo se basa fundamentalmente en la charla impartida los días 26 de julio y el 2 de agosto en Aurizberri y Erro, organizadas por la asociación Etxabarrengoa, Fundación Orreaga y la coordinadora Orreaga 778 con motivo del  1236 aniversario de la batalla de Orreaga.

 

 

BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA

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Dolmen de Epersaro, megalitos en fuertes laderas

25 de mayo de 2014

El recientemente localizado dolmen de Epersaro así como el cercano túmulo de Zubibeltzeko bizkarra, ambos localizados en el barranco de Luzaide-Valcarlos, son un ejemplo de los lugares donde este tipo de monumentos aparecen últimamente con mas asiduidad.

Dolmen de Epersaro desde el Oeste

Dolmen de Epersaro desde el Oeste

Habituados a localizarlos en lugares despejados de altura, en caminos, collados y lomas, llamaban la atención por su evidencia desde la antigüedad, leyendas, cuentos y toponimia ayudaron a su reconocimiento.

Dolmen de Soroluze, Aezkoa

Dolmen de Soroluze, Aezkoa

Han pasado muchos años desde que los primeros prospectores iniciaran esta labor a finales del siglo XIX (en 1895, J. Iturralde y Suit, identifica y excava el monolito de Errolan Harria en el pequeño valle de Ata), seguidos ya en el XX por los pioneros de la arqueología (F. Ansoleaga, T. Aranzadi, J. M. de Barandiaran y T. Eguren)  y una serie de aficionados que hicieron de esta afición pasión, desarrollando una meritoria labor, localizando e inventariando un extenso catalogo de monumentos. Entrando en el siglo XXI, nos parecía que sería muy difícil que se localizaran nuevas manifestaciones.

Ansoleaga y Barandiaran en Aralar, 1913

Ansoleaga y Barandiaran en Aralar con sus ayudantes, 1913

Con la facilidad de desplazamiento y la construcción de una ingente cantidad de pistas y caminos la afición no decayó, mas bien al contrario, aparecieron personas y grupos organizados (como Hilharriak) que continuaron con esta labor de manera sistemática logrando éxitos indiscutibles y sobre todo cambiando la idea instalada de donde se tenían que buscar estos monumentos, a la percepción, de que cualquier lugar es susceptible de ello, sobre todo, si la piedra como materia prima es abundante y cercana.

Parte del grupo Hilharriak en Epersaro, Foto Hilharriak

Parte del grupo Hilharriak en Epersaro, Foto Hilharriak

Que los constructores de estas manifestaciones funerarias en el ámbito pirenaico, no solo eran pastores, hoy esta mas claro que hace 100 años, vemos como aparecen en la orilla de ríos, asociados con abrigos bajo roca y asociados sin duda al propio curso de agua como fuente de alimentos, incluso de posibles trueques o intercambios, también en las inmediaciones de minas cuya explotación es desconocida pero de apariencia muy antigua.

Dolmen Urrobi 2, en Artzibar junto al cauce del río

Dolmen Urrobi 2, en Artzibar junto al cauce del río

Abrigo habilitado junto al dolmen

Abrigo habilitado junto al dolmen

Lugares como Latargi en Malerreka (18 dólmenes); Arguibel (11) en Baztan; Legate (7), Baztan; Baigura (5) en Urraul Alto;  Arraiotz-Monte Corona (20) en Artzi, como ejemplo pero no únicos, nos están indicando que era habitual transportar los difuntos a los lugares donde la materia prima la tenían en abundancia, sin importarles que se tratase de empinadísimas laderas mal orientadas, sin apenas sitio para construir los dólmenes y tampoco el tamaño era una condición, quedando este determinado por la cantidad de población.

Dolmen 15 en la ladera de Latargi, Erasun

Dolmen 15 en la ladera de Latargi, Erasun

Hay una reflexión que tenemos que hacer, cuando vemos que la inmensa mayoría de los monumentos que se descubren, han sido excavados o profanados con anterioridad, incluso en la antigüedad, nos están informando, que el interés por estos monumentos, siempre ha estado presente, es verdad, que con diferentes motivos y objetivos, pero en realidad, nunca se perdió la memoria del significado de estas manifestaciones, de ahí, la aparición de las leyendas.

Túmulo profanado de Zubibeltzeko Bizkarra, Luzaide-Valcarlos

Túmulo profanado de Zubibeltzeko Bizkarra, Luzaide-Valcarlos

La asociación de los muertos y la antigüedad con  grandes riquezas, fue terreno abonado para especular, ¿porque sino se iba a realizar semejante trabajo, con esas grandes piedras si no era para enterrar grandes tesoros?, si tras la profanación no se habían cumplido las expectativas, se callaba o se presumía exagerando y de esta manera se agrandaba la leyenda, simplemente con esta furtiva actuación.

También nos están informando que el medio natural, siempre ha sido utilizado más que en la actualidad, a pesar de las facilidades de desplazamiento que gozamos hoy en día, de hecho, en todos los años cultivando nuestra afición, solo conocemos un caso, donde tenemos seguridad de un dolmen que nunca ha sido profanado, leñadores, pastores, mineros, canteros y buscadores de fortunas, prospectaban el territorio sin escaperseles un metro.

 

 

Hallado un Crómlech en Aurizberri-Espinal

21 de marzo de 2014

Esta localización, primera en el término  de Aurizberri-Espinal, es una buena noticia y evidencia la ocupación de la llanada de Errozabal en la edad del hierro, pocos monumentos funerarios se han conservado en esta, pero la posibilidad de que estas tierras en la antigüedad se utilizaran para la agricultura es lógica, no podía ser de otra manera, localizándose unas poblaciones como Iturissa  y Ateabaltsa aquí y esta practica tuvo que hacer desaparecer mas de una manifestación funeraria. De hecho, cuando en 1925 estubieron José Miguel de Barandiaran y Telesforo de Aranzadi excavando estos dólmenes, ya dejaron claro, la gran alteración que encontraron en estos monumentos y sobre todo en los de Otegi y Urritzmunu.

Crómlech de Urritzmunu

Crómlech de Urritzmunu

De época neolítica y calcolítica, tenemos numerosas evidencias en forma de talleres en superficie y miles de piezas de sílex y otros elementos líticos recogidos en ellos, son los de  Antsobi (Auritz), Baratzeko Erreka, Iruerreka, Onbortzeta (Auritz),  Otegi 1-2-3-4 y 5, tres mas en Oyarzabal y otros en  Soroluzea (Orreaga) y Urritzmunu, algunos con gran cantidad de industria lítica.

Otegi 1

materiales líticos de Otegi 1

 

Oianhondo

Monolito-Menhir de Oianhondo

En esta llanada de Errozabal están catalogados los dólmenes de Artzilo 1 y 2, Baratzeko Erreka, Dondoro, Erlebizkarra, Otegi, Urdantzarreta, Urrizmunu y Urrobi 1, túmulos en Xoringoa y Urritzmunu  y un menhir en Oianhondo pero no se había localizado ningún crómlech, lo que creaba la incógnita de su ocupación en época protohistórica hasta la llegada de los romanos.

Artzilo

Dolmen de Artzilo

Este hallazgo nos confirma esta percepción, y ademas facilita evidencias para pensar que en este lugar pudo haber otros crómlechs que han desaparecido por la humanización pues este collado estuvo atravesado por un viejo camino, con dos grandes trincheras, muy utilizado hasta los años 60 del siglo pasado, trincheras que sin duda favorecieron la destrucción de algunos cromlechs, al menos los ortostatos de areniscas triásicas que se ven en el entorno, así parecen insinuarlo, pues estas piedras están transportadas desde una cierta distancia al sur, probablemente con una finalidad ritual.

Croquis del crómlech Urritzmunu C1

Croquis del crómlech Urritzmunu C1

De todas formas, este collado de Urritzmunu tuvo una larga secuencia temporal de utilización, tanto de habitación como funeraria, en la zona norte cuyas tierras se utilizan para fines agrícolas de propiedad particular, existió un lugar de habitación que llamamos “taller de superficie” donde se recuperó abundante material lítico tallado, con piezas de sílex finamente retocadas, hachas pulimentadas, algunas evidencias de cerámicas manufacturadas y un túmulo.  La zona sur de este collado es terreno comunal del concejo y en los últimos años se roturó también para su utilización agrícola, quedando la parte central de él reservado por la poca utilidad para este uso, esto es lo que ha permitido que se conservara al menos este crómlech, tiene 8 m de diámetro y 13 testigos de arenisca  rojiza, escogidos y transportados expresamente para esta función desde una cierta distancia, pues en el lugar afloran margas y calizas.

urritzmunu

Material lítico de Urritzmunu

El verdadero aunque no único Camino de Santiago

2 de febrero de 2014

De Donibane Garazi-Saint Jean Pied de Port a Orreaga-Roncesvalles

No hace todavía tantos años que se puso de moda otra vez el Camino Jacobeo, personalmente recuerdo muchos años de mi vida, en los que o no pasaban peregrinos o al menos no eran visibles, fue por los años 90, cuando se empezó a mover gente preocupada por este hecho cultural y en 1993 la UNESCO declaro patrimonio de la Humanidad el Camino Frances, el que a nosotros nos atañe.

Peregrinos por Urdanarre en el camino alto

Peregrinos por Urdanarre en el camino alto

Desde el inicio se promociono el camino alto, probablemente por motivos de inversión y comodidad pues este camino ya estaba hecho, alejado del trafico rodado, no se podía prever la evolución que  sufriría hasta convertirse en el fenómeno mundial actual, las riadas de caminantes de todas las edades y de todo el mundo, superan las previsiones mas optimistas.

Peregrinos llegando a Bentartea

Peregrinos entre Leizar Atheka y Bentartea

Hoy sabemos que se cometido un error de bulto, con resultados nefastos al promocionar el camino alto, de espectacular paisaje con buen tiempo, pero siempre largo, agobiante y peligroso, ruta sin la infraestructura mínima necesaria, por mas que se estén paliando los problemas, ahora debemos re-andar el camino de la promoción, para la canalización de la mayoría de peregrinos por el camino histórico, el de siempre, mas seguro, mas cómodo, mas corto y mas humano.

Luzaide 1 1

Croquis del camino viejo con los hospitales

Donde desde la época de los romanos existía una buen camino, existía una población con infraestructuras suficientes y desde luego, siempre fue una preocupación de los reyes de Navarra la seguridad de los peregrinos, para lo que dispuso, hasta un castillo en Luzaide para ello, como el gran historiador José María Jimeno Jurio, dejo claro en su obra El mito del Camino Alto entre Roncesvalles y Saint Jean Pied de Port.

José Mª Jimeno Jurio

José Mª Jimeno Jurio

Hay suficientes razones culturales, humanas y también económicas para reparar este error, tenemos claro que hay dificultades pero en nada son comparables a los problemas actuales, a cambio los beneficios serán importantes, hablamos de seguridad, de comodidad, de atención, de historia, de paisaje, cultural y humano, también de economía hoy inseparable de la vida, hablamos de poner en valor una ruta histórica que sin duda sorprenderá y sobrecogerá recorriendo una vía romana de montaña, tallada en la roca, donde se visualiza La Chanson de Roland sin esfuerzo, con cantidad de alicientes paisajísticos y culturales, con enigmáticos lugares como Gastixarre (castillo viejo en euskera), encima del máximo estrechamiento del desfiladero, que inmediatamente nos evoca La Batalla de Roncesvalles, bucólicos caseríos solitarios, ventas, minas, molinos de mineral, ferrerías, en fin, una larga lista.

Primavera en Axistoiko Bizkarra

Primavera en Axistoiko Bizkarra

No es el mejor momento por la situación económica existente y mas en los ayuntamientos pequeños como Luzaide, pero con voluntad e imaginación, se puede acometer la obra de abrir una senda que ofrece evidentes dificultades, pero que estamos seguros que se pueden superar sin demasiado esfuerzo. Desde luego la senda se tiene que separar en la mayor parte del recorrido de la carretera actual y creemos que es posible.

Saliendo desde Donibane Garazi, el camino bajo se encuentra señalizado y sin ningún problema el recorrido se ajusta bastante bien al del antiguo camino, pasa muy cerca de Mokosail, primer hospital del recorrido, antiguamente perteneciente a la Colegiata de Roncesvalles, regido inicialmente por religiosos, posteriormente pasa a manos privadas con el compromiso de la atención a caminantes, peregrinos o no. Junto a este lugar se hallaba la muga del Valle de Erro histórico, ya en 1406, Carlos III rey de Navarra en un documento dice: “hasta el portiello de Monc Conseil (Mokosail) que se clama Arrataqua” (Arrataka).

10-01-2014 09-30

Arrataka, antigua muga del Valle de Erro histórico y de Luzaide-Valcarlos

 

Mokosail

Mokosailia, lugar del antiguo hospital de Monc Conseil

La leyenda dice que Carlomagno esperaba acampado en este lugar a la retaguardia que nunca llego (Pseudo Turpin).

Siguiendo la ruta ya señalizada pronto llegamos a la muga interestatal en Ventas, continuamos en dirección a Pekotxeta y en este lugar es donde se tiene que abrir una senda por debajo o por encima de la carretera con el fin de evitar el trafico y la incomodidad de la circulación, el antiguo camino discurría a la altura de la actual carretera hasta la curva de Anikoberri, donde por debajo cruzaba Xokotokoerreka, donde todavía se ven vestigios del viejo puente y ascender pasando la curva debajo de Barcelona a Luzaide por Errusiako Pentzea.

Vista antigua de Luzaide donde se obserba abajo el viejo camino y destaca la poca vegetación

Vista antigua de Luzaide donde se observa abajo, el viejo camino y destaca la poca vegetación, cortesía de ángel Aintziburu

 

Este edificio conserba el nombre del antiguo hospital de Irauzketa

Este edificio conserva el nombre del antiguo hospital de Irauzketa

 

Eskilenia,La Campana

Eskilenia, lugar del Hospital de La Campana

A la salida de Luzaide ya en la curva de Granada, se podría retomar el camino antiguo pasando por Bordelenea, Eskilenia (La Campana)

Lugar del antiguo hospital de Nabarlatz, hoy Lapizenea

Lugar del antiguo hospital de Nabarlatz, hoy Lapitzenea

Lapitzenea (Nabarlatz) para continúan  hasta el puente de hierro y por encima de la carretera llegar a Manuelenea y el antiguo barrio de Artxurieta, continuando por encima  hasta Erreklusa.

 

Erreklusa, Lugar del viejo hospital de La Reclusa

Erreklusa, Lugar del viejo hospital y ferrería de La Reclusa

 

Torta de hierro de la ferrería de Reclusa, reducción artesanal

Torta de hierro de la ferrería de Reclusa, reducción artesanal

 

olaberri 13

Olaberri, guarda los restos de otra antigua ferrería

Desde este Lugar se tendría que buscar un trazado paralelo a la carretera, al menos hasta Olaberri,  donde pasaría a la parte alta, de esta manera retomaremos el trazado original de la calzada romana. Antes pasaremos por lugares antaño habitados como Bentainekoa, Txirriski y Erredorai, en uno de estos tres lugares se ubico el hospital-hosteria  Caballo Blanco, que lo fundara un auzperritarra y todavía es una incógnita su localización. El trayecto desde aquí hasta llegar al collado de Ibañeta va a estar marcado por el bidezarra o calzada romana, pasando por lugares donde la toponimia evoca la existencia de esta vía como Zubibeltz, o Gabarbide, donde las evidencias del trabajo secular de los valcarlinos, pastoreo y minería o minería y pastoreo son constantes en intimo contacto con la naturaleza.

Rehundido de la calzada

Angosto paso en Erredorai donde justamente pasarían las mulas

 

La vía tallada en la roca en Erredorai

Entalladura en la roca de la calzada romana

 

Erredorai 24-12-13.6

Limpieza del viejo camino entre Erredorai y Errekaundi

 

Lo que queda de la calzada en Errekaundi

Lo que queda de la calzada en Errekaundi

 

De esta manera alcanzamos Gorosgarai saliendo de Errekaundiko Erreka a terreno mas despejado.

Borda de Arrosagarai, lugar del antiguo hospital de Gorosgarai

Borda de Arrosagarai, lugar del antiguo hospital de Gorosgarai

 

Larga evolución del camino en Epersaroko Bizkarra

Larga evolución del camino en Epersaroko Bizkarra

 

por debajo de la carretera seguimos hasta pasar la regata de Epersaro para cruzar la carretera a la parte alta y de esta manera continuar hasta Zubibeltz o Infernuko Erreka donde se abandona la ladera soleada y se interna en el paco de Gabarbide, para volver a cruzarla debajo de  Biurguneaundi.

Sin abandonar el camino viejo  nos encontraremos una palomera y junto a ella las ruinas de un enigmático edificio antes de llegar a Ibañeta.

Ruinas junto a palomera

Ruinas junto a palomera

Ibañeta lugar donde se localizaba San Salvador de Ibañeta, último hospital antes de llegar a Roncesvalles y conjunción de los dos caminos, el alto y el bajo.

Hasta ahora la mayoría de los investigadores que han dedicado un tiempo a estas rutas, han dado por seguro que la vía romana ascendió desde este collado al de Lepoeder, para desde aquí descender a Donibane Garazi. Después de dos años de minuciosa búsqueda de evidencias y teniendo en cuenta la nueva visión de las técnicas romanas, podemos decir sin temor a equivocarnos que esta ruta nunca ha sido una calzada romana, indudablemente ha sido un importante camino nativo pecuario prehistórico, que si bien pudo haber sido utilizado por los romanos en el periodo de la conquista, nunca estos, lo dotaron de estructura propia de una calzada, mucho menos sabiendo, que en un largo periodo invernal quedaba inservible por la nieve y las acusadas pendientes que tiene, nunca serian aptas para los carros romanos, ni militares ni comerciales.

Hoy sabemos con toda seguridad que la existencia de la calzada por el barranco, anula por completo la posibilidad del camino alto como calzada romana, Es cierto que desde muy antiguo algunos peregrinos han circulado por este  llamado Port de Cize, ademas en un periodo concreto, incluso la mayoría de ellos, pero esta tendencia decayó pronto y a través de la historia la mayoría utilizaron la vía Valcarlina. La época moderna y contemporánea puso de moda nuevamente el camino alto o de Napoleón por la aparición de la artillería, necesitaron caminos mas seguros para su desplazamiento, para esta necesidad si se doto de estructura a este en sus diferentes alternativas y estas evidencias si se aprecian en el.

Munición de artilleria ligera

Munición de artilleria ligera

 

Evidencias militares

Evidencias militares

 

Hemos estudiado mucha documentación que nos habla de la importancia de esta ruta desde la conquista de Navarra en los Siglos XVI, XVII, XVIII incluso el XIX, por aquí circulaban los ejércitos Castellanos, Franceses, de la Convención, napoleónicos, liberales y aquí se desarrollaron importantes batallas, que han dejado evidencias de todo tipo, pero en cuanto a los caminos propiamente dichos, no hemos encontrado ninguna evidencia o característica técnica constructiva romana.

La carretera actual recien inagurada

La carretera actual recién inaugurada junto a las ruinas de la Ermita

Restos de San Salvador de Ibañeta

Restos de San Salvador de Ibañeta, hoy ocupados por la nueva ermita

 

Hay que señalar que cuando nos referimos al “camino viejo” estamos hablando de la calzada romana y su evolución, también señalamos, que desde el puente de hierro hasta Txirriski la carretera y la vía romana viajan juntas, por lo que es necesario buscar una alternativa, sobra decir que este camino no debería pasar de una simple senda, con un tratamiento ecológico y de mantenimiento sostenible.

 

Primera acción para la puesta en valor de la nueva calzada romana

28 de agosto de 2013

El día 17 de agosto se desarrollo la primera tarea, para poner en valor la nueva vía romana que asciende a Ibañeta por el Valle de Artzi.

Consistió en la convocatoria de un “auzolan” (trabajo voluntario) en la localidad de Aurizberri-Espinal, con la intención de practicar una primera limpieza de vegetación en el recorrido de esta calzada.

A las 8,30 horas, 26 personas de diferentes edades acudieron a esta cita, pertrechados con las herramientas necesarias para llevar adelante la limpieza y desbroce del recorrido. Se organizaron tres equipos a los que se asignó sendos tramos, con el encargo de dejar el trazado ( previamente marcado), expedito de vegetación. La tarea se realizo animadamente, con un descanso para reponer fuerzas con el bocadillo  a las 10 de mañana y sin ningún contratiempo se terminó  el trabajo para las 13,30 horas.

Inicio junto a la carretera N. 136

Inicio junto a la carretera N. 136

 

Trinchera en el inicio de la ascensión  en Zubitxa

Trinchera en el inicio de la ascensión en Zubitxa

Después de este trabajo, se puede apreciar la evolución sufrida por este camino a través del tiempo, sobre todo en el tramo de Zubitxa (Zubitxa-rra?), muy alterado por las diferentes alternativas en la toma de altura, hacia la ladera de Asibar (donde aparecieron los miliarios) y donde el trazado original había sido abandonado por el abarrancamiento habitual de los caminos por falta de mantenimiento.

Aquí la calzada dibuja una amplia curva que se convierte en una gran trinchera, posteriormente se abandona cuando el camino deja de ser carretero y se convierte en camino de herradura, a la vez que desciende de nivel y se realizan nuevos tramos con desniveles mas fuertes que nunca lo mejoraron.

 

Trinchera en la curva alta del trazado original

Trinchera en la curva alta del trazado original

Trinchera en ladera de Zubitxa

Trinchera en ladera de Zubitxa

 

En esta zona se observa muy didácticamente la evolución habitual de las calzadas cuando se dejan de mantener, primero va desapareciendo la capa de rodadura que generalmente se componía de gravas finas y arena de rio, después aparecía el afirmado de materiales mas gruesos que rápidamente eran escupidos fuera de la plataforma, conforme la trinchera profundizaba, rodaban o aparecían grandes bloque de piedra (c0mo se ve en la fotografía) que entorpecían la circulación (ya de mulas) para terminar por abandonarse practicando otro camino paralelo hacia abajo y en nuestro caso una tercera trinchera todas de gran tamaño.

Este día pudimos observar un detalle significativo en el lugar donde se localizaron los miliarios, como fue hallar una cruz grabada en una piedra arenisca, como testigo (quizás) de la cristianización del lugar en época temprana.

 

Cruz gravada en el lugar de los miliarios de Asibar

Cruz gravada en el lugar de los miliarios de Asibar

 

Legando al collado de Iratzetakolarre

Llegando al collado de Iratzetakolarre