DE HISPANIA IN AQUITANIA AB ASTÚRICA BURDIGALAM

2 de abril de 2022

Tramo de Pompelo a Iturissa metro a metro

Habiendo oído toda la vida relatos sobre el hipotético paso de una calzada romana por Aurizberri-Espinal y contando con la información que han aportado las investigaciones llevadas a cabo estos últimos años en esta zona del Pirineo, hemos decidido ocuparnos seriamente del posible recorrido.

En principio, este recorrido lo considerábamos como seguro porque “doctores tiene…”, a raíz del reconocimiento de la calzada, que viniendo de Zaragoza llegaba al yacimiento de Zaldua (Auritz-Aurizberri), empezó a preocuparnos este tramo de la Astorga-Burdeos, tras los primeros recorridos sin hallar indicios serios, relegamos esto para mejor ocasión y pusimos nuestro esfuerzo en la Tarraco-Oiasso aunque sin olvidarnos de ella, hasta que por fin, en octubre del 2018 encontramos un indicio seguro como un miliario en Esteribar. La aparición de esta pieza, nos obligaba a reintentar encontrar esos vestigios, que, nos concretaran por donde discurría esta vía con los pies en el suelo.

Recogimos, interesante información de personas mayores propietarias de fincas por donde en nuestra opinión, pasaba el camino anterior a la construcción de la carretera, así llegamos a la conclusión de la necesidad de realizar un estudio diferente mirando más al suelo que al papel, donde la arqueología estará poco presente, entre otras cosas, por dar importancia a los vestigios observados, considerarlos muy significativos y suficientes como para asegurar el trazado de esta calzada. Siempre van a quedar cabos sueltos y detalles que en el futuro puntualizarán o concretarán aspectos de nuestra propuesta, al menos, es lo que esperamos.

En 2011, empezamos a investigar las calzadas romanas en el norte de Navarra por una incidencia que se dio en nuestra búsqueda de megalitos, actividad que en ese momento nos tenía ocupado y fue el hallazgo e identificación de tres miliarios romanos en pleno bosque de hayas de Aurizberri-Espinal.

Esto nos hizo recordar indicios y evidencias que años antes, permitieron la excavación de dos necrópolis romanas y un asentamiento en esta misma localidad.- Previsiblemente en relación con la Vía Astorga-Burdeos, cuyo recorrido tradicional pasaba por la primera de las necrópolis que se excavó.- Pero este nuevo hallazgo ponía en tela de juicio lo expuesto, puesto que, ninguna referencia existía en las fuentes clásicas sobre una vía que viniera por Artzibar, solo la intuición de J. Altadill generó una referencia a la posible calzada que ascendiera por el Urrobi.

Recorriodo de la vía desde Asorga a Burdeos

Al terminar de estudiar esta calzada que venía de Zaragoza, teniendo en cuenta, las distancias del Itinerario de Antonino, y la previsión de que existiera una calzada anterior como la Tarraco-Oiasso junto con la falta de evidencias seguras, nos inclinábamos por considerar el tramo de la Tarraco-Oiasso desde Pompelo a Iturrotz (Longida), como el recorrido de esta vía, para después remontar por el valle del Urrobi.

Esta alternativa además, casaba mejor las distancias que proporciona el Itinerario de Antonino con los yacimientos ya conocidos de Artzi y de Zaldua, aunque de todas formas, en adelante hacia el Immo Pirineo tampoco las distancias se podían ajustar a estas medidas.

Miliario de Etxezarreta en Setoain (Esteribar)

Así estábamos, cuando hallamos un miliario en el Valle de Esteribar, este nos obligaba a investigar más detenidamente el recorrido por este valle, al fin teníamos algo sólido, algo que te asegura la posibilidad real de pisar un camino romano, ahora ya estamos recogiendo los resultados y en este trabajo intentamos explicarlos y darlos a conocer.

Empezaremos el recorrido en la Trinidad de Arre para remontar el cauce del río Arga hasta Zubiri, de este lugar ascender al alto de Erro y llegar a Zaldua, en Aurizberri-Espinal y Auritz-Burguete, donde se tiene constancia de un gran yacimiento ex novo romano y que, se viene reduciendo como Iturissa-Eturissa.

DE HISPANIA IN AQUITANIA AB ASTÚRICA BURDIGALAM

ITER XXXIV (ITINERARIO DE ANTONINO, SIGLO III)

Esta vía, es consecuencia de la reorganización que impulsa Octavio Augusto tras su victoria sobre cántabros y astures poco antes del cambio de Era.

Viene desde Astorga por la Vía Asturica Augusta-Tarraco, hasta las cercanías de Briviesca (Virovesca) donde se separa de ella, para dirigirse por Álava y Sakana a Pamplona, de Arre por Esteribar a Ibañeta y descender a Saint Jean le Vieux continuando hasta Burdeos y empalmando también, con la narbonense en Dax.

Este pequeño trabajo, lo dedicaremos al tramo que discurre entre Pompelo y el yacimiento de Zaldua, donde se viene situando Iturissa-Eturissa, lo vamos a desarrollar en formato divulgativo y el resto hasta Saint Jean le Vieux lo podemos ver en: http://www.aranzadi.eus/fileadmin/docs/Erromatar_garaiko_galtzarak.pdf

Será más visual que literaria, argumentando las imágenes, vestigios, evidencias y topónimos, contando con la ortofotografía histórica, el sistema LIDAR y las nuevas publicaciones de caminería romana.

Tenemos muy claro que la coincidencia con el camino de Santiago no es casual sino causal, la existencia desde época romana de un buen camino aun sin mantenimiento, hizo que en la Edad Media esta vía, canalizara los peregrinos a Galicia por la llanada alavesa, luego otros intereses, cambiaron el recorrido desde Pamplona por tierra Estella a la Rioja y Castilla.

Tras largo tiempo recorriendo viejos caminos, sabemos lo difícil que es poder hallar un indicio material que nos garantice estar pisando un camino romano.- Solo analizando cuidadosamente el trazado total del recorrido, podremos tener una cierta garantía para pensar que es así y solo con un conocimiento exhaustivo del terreno podremos llegar a esta conclusión, pero aun con todo, debemos tener claro que un camino magníficamente trazado y que se ha venido utilizando a través de la historia sin mantenimiento, la gran pluviosidad y la tremenda erosión en las laderas, conlleva alteraciones de todo tipo, sobre todo en un territorio como el que nos movemos, de gran diversidad geológica, con zonas de margas, donde la erosión borra todo rastro caminero, convirtiendo las plataformas en cárcavas y torrenteras irreconocibles y la cobertura vegetal que se apodera de ellas, termina ocultándolas.

Recorrer cuidadosamente estos caminos para comprobar estas alteraciones, junto con el conocimiento de las técnicas de ingeniería romanas, nos ayuda a identificar elementos determinantes para certificar este camino como romano.

Todos sabemos, que el trazado más económico es la línea recta pero eso no siempre era cierto cuando debían trazar un camino remontando un río.- Como ya hemos comprobado en otras vías, el mejor y más barato pasaba por utilizar la loma soleada de la segunda terraza, a salvo de inundaciones, en terreno bien drenado y con los mejores materiales para su afirmado, se ahorraba una cuneta, todo el transporte y facilitaba el mantenimiento.- Si hacemos caso a la toponimia, este habría sido el criterio utilizado en Esteribar.

Puente de Atarrabia en la Trinidad de Arre (autor desconocido)

Las fuentes clásicas de una manera u otra, hacen referencia a la vía Iter XXXIV y sus mansiones.- Tanto Ptolomeo, el Itinerario de Antonino o el Anónimo de Rávena, hacen referencia a Iturissa-Eturissa, bien como mansio o como Civitas, situándola a 22 millas de Pompelo y por lo general, la mayoría de publicaciones divulgativas o académicas la dirigen por el valle de Esteribar.

Un reciente trabajo de investigación, hace pasar la Vía Tarraco-Oiasso anterior a la Astorga-Burdeos, por Arre y Ezkabarte, esta circunstancia, plantea un encuentro de ambas en el collado norte del monte Miravalles.- Ësta vía toma dirección de Arleta y Zabaldika hacia el nordeste y la Tarraco-Oiasso al noroeste por el valle de Ezkabarte.

Aunque la humanización y las modernas vías de comunicación han alterado toda esta zona, la fotografía histórica deja bien claro la trayectoria y la importancia que tuvieron hasta la mitad del s. XX.- La primera localidad que este camino comunicaba era Burrin, desolada desde la antigüedad, sin embargo, su iglesia perduró un tiempo como ermita de Santiagoxar.

Pronto llegamos al Señorío realengo y palacio Cabo de Armeria de Arleta donde todavía se ven instalaciones de descanso y posada.

Muy cerca, dejando atrás el Señorío de Arleta, vemos un accidente geológico producto de la acción erosiva del rio Arga, donde la plataforma ha desaparecido en su práctica totalidad en la ripa donde discurría. Este problema, hizo que en la Edad Media desapareciera el uso carretero y se buscaran otras alternativas, se construyeran nuevos puentes como el anterior románico del viejo de Zabaldika y este tramo quedó como camino de herradura.- En la actualidad es paso del camino de Santiago y sendero de viandantes.

Posada de Arleta
Plataforma en Erripaburu mermada por desprendimientos que se ha tenido que cerrar a caminantes por representar un peligro.

Algo más adelante, lo encontramos alterado por las variantes introducidas para dar seguridad elevando el nivel de la senda. El recorrido desde el puente de la trinidad de Arre, se encuentra muy alterado por el uso y sobre todo, por el precipitado de materiales sobre el trazado por labores agrícolas.

Deslizamientos hacia el río en la actualidad
Deslizamiento actual al camino.

En general, en este tramo se aprecian alterados los niveles originales sobre todo hasta el señorío de Arleta, con un continuo sube y baja que nunca habría tenido la calzada romana.

Paquete de gravas del afirmado en Erripaburu

Salvada la ripa en el descenso por Arberoki, la adecuación de un tramo de la senda preparada para el camino de Santiago, nos permitió documentar gráficamente el afirmado en enero del 2013.

Cimentación con piedras y zahorras.

Se compone, de gruesos paquetes de gravas superpuestos unos encima de otros, que, permiten observar un arreglo o restauración de la calzada con una regularización entre ellos a base de tierra y piedras.

Registro del afirmado en Erripaburu

En la bajada de Erripaburu a Arberoki, la trocha preparada para el paso de peregrinos y senderistas, corta los restos del afirmado de la calzada, presentando, una imagen clásica habitual de este tipo de cimentaciones.- Cuando los cascajos lacustres se encuentran cerca, es el mejor y más económico de los materiales y su utilización era común siendo transportados a largas distancias, tanto de las orillas de los de los ríos cercanos, como de los lejanos depósitos cuaternarios, donde dejaban huellas imperecederas en forma de depresiones paisajísticas, pues, eran muchos miles de metros cúbicos los que se necesitaban.

Todos los afirmados, que hemos podido comprobar en Navarra tienen esta misma composición, aunque no todas las zahorras utilizadas son lacustres, muchas otras, proceden de la descomposición de conglomerados y pudingas, comunes en terrenos del norte de Navarra.

Bajada de Erripaburu a Arberoki.

En Arberoki 130 metros al norte de Erripaburu, un pequeño barranco ha vuelto a cortar en parte la plataforma.- Después de una limpieza de vegetación podemos observar otra vez el paquete de cimentación de la calzada, aquí utilizaron piedra en abundancia para reforzar el terraplén y a pesar del uso al que fue sometido y el largo tiempo que este tramo quedo fuera de utilización, se aprecian zahorras lacustres en superficie.

Desde este lugar, la plataforma se dirigía en línea recta al pasaje del barrio de Iturpea y de ahí por Kamiope hacia el hospital de San Miguel en Irotz.

La importancia de estos vestigios es fundamental para fijar el recorrido, y más, contando con la ortofotografía del vuelo de 1927-29.

Inicio en la Trinidad de Arre, en rojo la Iter XXXIV y en morado la Tarraco-Oiasso

Avanzando desde Arberoki cruza la carretera actual, durante un recorrido de 2,5 km, se mantiene por debajo de la misma con un fuerte terraplén, que delata su trayectoria sin ningún tipo de dudas.

Aquí encontramos el topónimo Iturpea, que hace referencia a un manantial y sospechamos que hubo un abrevadero.

Pasando Zabaldika por Kamiope alcanzamos el termino de Irotz, como ya hemos señalado, bajo la actual carretera se conserva el terraplén de la calzada, por lo general sin haber sido ocupado pero cubierto de una espesa vegetación, quizás por tratarse de una estrecha faja afectada con derrubios de la carretera y con poca utilidad agrícola, así alcanzamos el viejo y maltratado puente medieval de acceso a esta localidad hoy camino de Santiago.

Magnífica fotografía de Carmelo Butini (1922) se aprecia el aprobechamiento de gravas
Recorrido entre Zabaldika y Antxoritz
El trazado encajonado entre el antiguo hospital de San Miguel y la Carretera

Junto al puente Iturgaitz, cuyo nombre le da un manantial que desagua junto a su estribo izquierdo, se localizaba el Hospital de peregrinos de San Miguel a cargo de la cofradía homónima, la ermita de Monserrat (algunos la adjudican a San Miguel) y un viejo molino, documentados en 1550 con la fuente.

Este grupo de edificios constituía el barrio bajo de Irotz y se situaba junto a la vieja calzada romana, actualmente encajonada, entre la carretera y el edificio rehabilitado para viviendas del antiguo hospital y después escuela.

Superando estos edificios, discurre bajo la carretera por el borde de un labrado donde afloran zahorras del afirmado hasta la antigua venta (de la Simona), casona a la izquierda de la calzada y debajo de la carretera actual, hoy sus ruinas apenas se ven completamente cubiertas de vegetación.

Zahorras del afirmado en lindero bajo la carretera
Ruinas de la venta camufladas en la maleza

Continuamos comprobando el recorrido de la calzada con un potente terraplén bajo la carretera actual y pasando bajo la localidad de Antxoritz enfilamos hacia Zuriain.

El trazado debajo de Antxoritz y de la carretera

A mitad del recorrido entre ambas, vemos las condiciones que gustaban y buscaban los ingenieros romanos, se trata de la loma de la segunda terraza del Arga a salvo de inundaciones, lo vemos en un antiguo lindero de campos (anterior a la concentración parcelaria), que recorre esta loma cuyo topónimo Legasa, delata la composición de la misma como depósito de cascajos, buscada por los ingenieros por el ahorro que suponía tanto en cunetas como en materiales. Esta manera de actuar la volvemos a ver un poco más adelante en Legarraga con los mismos indicios, se debe tener en cuenta que el transporte era una de las causas más importantes de encarecimiento de las obras, y el disponer de los materiales en el lugar fundamental.

Así pues, no debe de extrañar lo que intuimos más adelante en Idoi donde la toponimia alude a Zubizar, Zubiondoa, Zubiondoko Alorra y Kamiopea, en la misma terraza y debajo de ella.

Normalmente la toponimia aporta mucha información pero suele pasar desapercibida, en nuestro caso, teníamos el convencimiento del paso de la vía por un punto determinado cercano, que, una vez sondeado aportó un resultado negativo, esto hizo fijarnos en una información recogida en Idoi de la propietaria de una finca cuyo topónimo era Zubizar y la colindante hacia el río Kamiopea, estos topónimos indiciariamente, nos informan de un viejo puente y un camino.

Inspeccionado detenidamente el terreno, no vemos indicios ni rastro de ningún puente antiguo, pero si, la posibilidad existente por la llamativa terraza del Arga y la experiencia nos dice, que efectivamente el paso de la plataforma caminera por este lugar es perfectamente homologable con las técnicas y las necesidades de los ingenieros romanos, en realidad, no cambia gran cosa en relación con la recta delineación de la carretera moderna, pero si habría mucha diferencia en el coste de este tramo.

A continuación, el recorrido previsible está solapado hasta Zubiri por la antigua carretera lo que parece indicar que Larrasoaña, Urdaitz y Zubiri, nacen y se articulan por el propio camino.

Lo que no supone, que este valle estuviera despoblado antes de la llegada de los romanos y aunque este no es nuestro objetivo, pondremos solo tres ejemplos producto de las prospecciones del entorno.

Castro de Atekoaitzgaña en el mapa de relieve, SITNA.
Idealización del castro de Murelu (Zubiri)
Interpretación ideal del castro de Measkoitz (Erro)

Atekoaitzgaña en Idoi, Murelu en Zubiri, y Measkoitz en lo alto de la sierra de Esteribar, que no son únicos aunque si son los que tienen una relación más cercana con la calzada, más adelante veremos El Fuerte en Erro y Mezkiritzperro en Aurizberri-Espinal, todos ellos recintos fortificados vascones anteriores a la época romana.

Es muy probable, que la propia incomodidad que suponía la vida en estos recintos, fuera causa de su pronto abandono por lugares más convenientes, cercanos al agua y a la calzada, como habrían sido los actuales de Larrasoaña y Zubiri.

Llegando a Larrasoaña el traszado de la vía correspodía con la calle principal del lugar.- El recorrido encaja perfectamente con lo que los ingenieros romanos habrían buscado, siendo la calzada la que probablemente desde esta época articuló esta población continuando solapada por la carretera hasta Zubiri.

Que Larrasoaña tenía mucha relevancia antes de la Edad Media, nos dicen los tres hospitales que acogió esta localidad, el de la cofradía de Santiago, el de San Blas, y el de los Agustinos, propiedad de Roncesvalles, esto nos da una idea del interés de esta población para los caminantes.

Esta localidad, se puede interpretar por su configuración como pueblo calle, sin duda habría nacido al amparo de la calzada como final de una jornada, por tanto, muy bien pudo ser en su inicio, una mutatio (posada) al servicio de la misma, y en su evolución a través de los siglos, seguir siendo fiel a este origen.- No es solo este pueblo, el que se puede denominar como “pueblo calle”, también veremos más adelante otros como Linzoain, Bizkarreta-Gerendiain, Aurizberri-Espinal y Auritz-Burguete, donde la calzada pudo tener mucha importancia y en alguna de ellas ser determinante.

Que estos kilómetros del recorrido de la calzada fueran asumidos por la carretera moderna (S. XIX), habla muy bien de las capacidades técnicas de los ingenieros y topógrafos romanos y de la buena respuesta que esta vía estaba prestando a través de la historia.

Con esta investigación estamos viendo que, el tratamiento que el imperio romano exigió en esta vía fue el de una calzada importante dentro de su red principal, es así y no de otra manera, que después de 2000 años todavía reconozcamos su estructura en diferentes lugares, a pesar de la climatología y la alta pluviosidad de esta parte de Navarra.

Mapa entre Zuriain y cruce de Akerreta
Mapa de Larrasoaña y Urdaitz
Larrasoaña en el vuelo de 1927-29 (SITNA)

En Esteribar tenemos un itinerario tradicional insistentemente señalado como el de esta importante vía, con una toponimia concordante y un previsible recorrido homologable a las condiciones que buscaban los topógrafos romanos, pero los reconocimientos sobre el terreno, no nos habían facilitado evidencias de su existencia, ahora tenemos el miliario hallado en Etxezarreta aunque este en posición derivada, pues las piezas de este calibre no se trasladaban a larga distancia y en general, terminaban en el entorno más o menos cercano. Somos conscientes que es el primer indicio material importante de esta vía,

Contando con la estupenda ayuda que nos facilita la tecnología LIDAR por exceso (lo que manifiesta) o por defecto (la no existencia) y la cierta seguridad de su trayectoria por el valle, se revalorizan muchos detalles observados con anterioridad, este hallazgo nos garantiza una cierta seguridad para prestar una atención especialmente cuidadosa.

Los miliarios, cumplían originalmente la misma función que los actuales puntos kilométricos, aunque no se limitaban a marcar las distancias, además proporcionaban información sobre quien había ordenado su construcción, origen o destino, evolucionando con el tiempo a loar al emperador como motivo propagandístico. Aunque un porcentaje alto de ellos no se grabaran, siempre estaban pintados, pues tenían que poder leerse sin descender del carruaje y puesto que conducían por la izquierda, estarían colocados en el sentido de su construcción en dirección al Pirineo.

Miliario de Etxezarreta levantado

Miliario labrado en roca caliza procedente de la cantera antigua de Ilurdoz,

No sabemos dónde estuvo situado originalmente, no obstante, habría que buscarla entre Larrasoaña y Urdaitz en el recorrido de la vieja calzada solapada por la carretera. Se trata de una pieza importante para su recuperación y puesta en valor como fundamental evidencia del paso de la Astorga-Burdeos por Esteribar.

La apropiación y desplazamiento de estas relevantes piezas, ha sido práctica común en numerosísimos casos y en todas las vías romanas, localizándose cientos de miliarios transportados de su lugar de origen, con fines de reutilización de diferentes maneras.

Hemos acopiado información toponímica, topográfica y geológica para documentar el trazado que reúna detalles de las características que dotaban los ingenieros a estas vías y que se hayan podido conservar.- Serán pocas, teniendo en cuenta el uso intensivo dado a estos caminos a través de los siglos, los innumerables atajos y variantes, la erosión por las lluvias en laderas montañosas donde desaparecen los afirmados y plataformas.- Sobre todo las largas alineaciones no se repiten en la Edad Media y el transporte carretero desaparece sustituido por el de herradura a lomo de mulas. Solo vuelven a aparecer en el s. XVIII cuando la utilización de barrenos y pólvora negra facilitaron los desmontes para la construcción de las nuevas carreteras, aunque, hasta la aparición (siglo XIX) de la barrena hidráulica y la dinamita no se generalizan estas condiciones.

Conocer esto, apoyándonos con la técnica LIDAR que nos facilita un mapa en relieve eliminando la cobertura forestal, nos asegura la no existencia de otras alternativas a través de la historia, pero además, poder comparar esta técnica con la ortofotografía histórica (vuelo 1927-29 de Ruiz de Alda, SITNA), aporta suficiente información como para realizar un reconocimiento sobre el terreno con gran seguridad, no obstante, nunca estas técnicas evitaran este reconocimiento por incómodas que resulten.

Mapa entre Urdaitz y Zubiri iniciado el ascenso al alto de Erro

Cruce del río Arga

Zubi-iri, como su propio topónimo indica, el puente le da el nombre.- Desde luego la actual arquitectura del mismo nada tiene que ver con la romana, pero no tenemos la menor duda de que en este lugar hubo uno romano.- Los constructores de la vía, la realizan contando con un proyecto perfectamente estudiado, recorren el valle por la solanera y cuando cruzan el río Arga es por el lugar apropiado, una vía como esta, no tendría ningún problema de financiación, habrían construido un buen puente y el propio topónimo lo demuestra, pero si algo ha eliminado todo rastro de grandes obras, han sido principalmente los ríos. En Navarra no se conserva ninguno por más que algunos se empeñen en asegurarlo, aunque es cierto, que existen vestigios. En este caso no se advierten indicios pero el lugar es ideal.

Desde el propio puente comenzaba el ascenso en dirección Este por debajo de la pista actual, por una trinchera irreconocible entre la vegetación, donde el agua de lluvia se canalizó convirtiendo la plataforma en un barranco y deteriorando el camino de manera definitiva, no obstante, indica que el ascenso se hacía de manera progresiva formando un suave arco adaptado al terreno de las curvas de nivel para alcanzar la loma tras un pequeño ziczac.

Habiendo conocido las dificultades que se encontraron allá por los años 60 del siglo pasado, cuando se diseñaron muchos tramos del actual camino de Santiago, estamos seguros que con los medios actuales, sería muy diferente y más cómodo, eso sí, siempre y en cualquier tiempo se puede mejorar. 

La mítica carga del Camino de Santiago y las leyendas del lugar, no ayudan mucho a comprender con claridad la evolución del propio asentamiento humano y su entorno.- En este caso existen todos los ingredientes para entender una evolución lógica y clara, la ideología y las formas de vida de los vascones antes de llegada de los romanos a esta zona, no eran diferentes de las de otras tribus en la península ibérica y en el resto de Europa, la inseguridad permanente llevaba a los jóvenes a engancharse a promesas de pillaje y riqueza, muchos terminaban como mercenarios en ejércitos extraños y el que conseguía regresar era el señuelo. Llegan gentes con un ejercito donde trabajar como auxiliares, calzadas, minas y formas de vida que les hace abandonar los incómodos castros y bajar al llano, pero sobre todo traen seguridad. Esto habría llevado un tiempo y no pocas diferencias, pero las formas romanas serían un atractivo y un objetivo, sobre todo para las élites.

Esto es fácil de entender en Zubiri, arriba Murelu, un incómodo poblado amurallado, abajo una gran calzada y un puente que eliminaba un periódico obstáculo para la circulación, como imponente propaganda de los avances que traían.- Murelu se extingue y nace el pueblo del puente, Zubiri con los beneficios del comercio que genera el camino.

Mapa de relieve del primer tramo del ascenso al puerto de Erro, SITNA
Corte en trinchera

El primer tramo de Zubiri al Alto de Erro, fue el más perjudicado por la erosión del agua de lluvia al canalizarse dentro de la plataforma, como consecuecia, la formación de grandes trincheras y la pérdida total de la capacidad carretera, sin embargo, está documentado el paso de diligencias hasta la construcción de la carretera inaugurada en 1881.- Es fácil imaginar las penalidades de los arrieros y conductores de carruajes a través de las reiteradas quejas a las Cortes incluso al Rey.

Salida del puente puerto arriba
Inicio de la plataforma a la derecha del camino actual

Tenemos que confesar que, tras varios reconocimientos del trazado en busca del recorrido original, tarea difícil por lo accidentado del terreno y por la espesa vegetación que recubre las trincheras, no era optimista en hallar evidencias identificables, pero debo rectificar porque por pequeñas que sean nos dan pistas, como la existencia de cantos rodados que veníamos observando en diferentes puntos, cantos rodados sueltos pero que nos ponían sobre aviso, pues su existencia solo se justificaba, por haber sido transportados monte arriba.- Conociendo la composición y evolución de los afirmados, hemos podido comprobar, la existencia de pequeños tramos donde se mantiene parte del afirmado original de zahorras.

Para que se conserven este tipo de estructuras, es condición indispensable, que el trazado sea plano, en loma y en ausencia de erosión por corriente de agua superficial. Esta circunstancia se da en Aztiriaingo Gaña, en el primer rellano que alcanza el recorrido en su ascenso al alto de Erro, un tramo de al menos 300 m, donde se ha conservado parte del afirmado y restos de la cimentación.

Como anécdota, es costumbre entre los peregrinos el amontonar pequeñas piedras, de trecho en trecho, vemos algunos de estos montones, simplemente con piedras calizas procedentes del sustrato local, otros mixtos de calizas y cantos rodados y en este tramo, uno solamente de cascajos. Otro detalle, en nuestra opinión importante, es el vestigio de la cimentación que se observa en diferentes tramos.

Llegando al primer rellano
Primer rellano donde se aprecian las zahorras del afirmado
Rellano con evidencias de la cimentación
Amontonamiento de cascajos por los peregrinos
Recorrido por la loma con doble terraplén

Tramo elevado sobre doble terraplén,

Corte de calzada

Vistosa evidencia de ingeniería poco común en caminos de montaña, pero característica que la delata como calzada romana.- Trabajos con estas condiciones técnicas, son los que han permitido la conservación en buen estado aun después de abandonarse su mantenimiento, aunque esto solo sucede en trazados llanos sin aguas superficiales. Estos trabajos, son rarísimos en épocas históricas hasta que se vuelven a tender caminos carreteros modernos.

Recorrido sobre loma con gran terraplén

Plataforma con fuerte terraplén

En esta zona caracterizada por la poca inclinación del trazado, la plataforma discurre en aguda loma con un gran terraplén, aunque, ha perdido parte mayor del afirmado se mantiene en buen estado gracias al sustrato calizo y sobre todo, a la poca capacidad de arrastre que adquiere el agua cuando circula por la caja.

De todas formas, la falta de mantenimiento ha hecho desaparecer la capa de rodadura, parte mayor del afirmado y parte de la amplitud original de la calzada, quedando esta reducida a 10 pies rozando los 3 metros de anchura.

Corte de calzada

Las dimensiones de la caja o plataforma de la calzada, discurriendo en terrenos montañosos es difícil de comprobar, en contadas ocasiones se ha conservado y por lo general, sin una intervención arqueológica no somos capaces de confirmarlas, puesto que materiales sedimentarios en sus márgenes han permitido que la vegetación colonice parte del afirmado, permitiendo además, que el arbolado prospere incluso en la misma plataforma, puesto que la anchura de los caminos romanos, resultaba excesiva para la forma habitual de transporte de mercancías a lomos de acémilas, no obstante, la anchura rondaría los 5 metros en el momento de su construcción.

Venta del Puerto o de Agorreta derruida en 2010.
La loma con la venta derruida.

Venta del puerto o de Agorreta

Conocida como Venta del Puerto o Venta de Agorreta, se derribó en el 2.010 por el peligro que presentaba su estado ruinoso, a través de la historia fue un punto de hospedaje de caminantes y arrieros como abrevadero y establo para sus animales, fue útil sobre todo, en la recogida de animales de tiro que se contrataban en Zubiri para el fuerte ascenso y tras superarlo devolverlos a su origen.- Estas ventas que tuvieron carácter de institución por el servicio que prestaban, las introdujeron los romanos con diferentes categorías, como mansio, mutatio, y simples caupona o taberna, con diferentes servicios.

Restos del empedrado moderno en el alto de Erro (desconocido)

Alto de Erro

En el lugar donde la calzada atraviesa la carretera, existe cubierto un fragmento de empedrado moderno publicado repetidamente como romano y evidentemente muy posterior, en este lugar se ubicó el Portazgo o Cadena, para el cobro del peaje tras inaugurarse la nueva carretera a finales del s. XIX.-Recorriendo este camino encontraremos algunos otros vestigios de empedrado que se pueden remontar al s. XVII, en tramos donde el sustrato blando obligaba a buscar esta solución.

La característica dominante en todo el recorrido desde Zubiri a Linzoain, es un sustrato duro superficial de calizas estratificadas y margas duras, que se mantienen bien en terrenos planos, pero se erosionan fuertemente en los planos inclinados formando potentes cárcavas.

Mapa del recorrido entre Zubiri y Linzoain

Tenemos un detalle importante que al menos, denota antigüedad, se trata de la repetida utilización del camino como límite entre diferentes municipios, este hecho nos asegura su existencia anterior a su delimitación territorial.- Esto ha sido habitual a través de la historia como los cursos fluviales, montes y collados, con la diferencia que estos últimos están ahí desde siempre pero los caminos estructurales son creación humana y solo los muy relevantes causaban este efecto en una época en que no se construían caminos de esta importancia.- El recorrido de este mapa sirve para delimitar los de Saigots, Agorreta, Erro y Zubiri.

Recorrido con sustrato natural duro
Vestigios de empedrado moderno (s. XVIII)
Paso de Roldan, asiento para peregrinos.

El Paso de Roldan

Según la leyenda, esta piedra era la medida de la zancada de este mitológico personaje medieval, la propia épica popular hacia grandes a estos personajes, tenía que ser gigante y de esta manera se magnificaba la victoria de los vascones sobre las tropas de Carlomagno en la mítica batalla de Errozabal-Roncesvalles, una manera de devolver la pelota que la épica medieval europea les arrebataba en La Chanson de Roland.- Situada en el mismo recorrido, hoy sirve para descanso de peregrinos.

El recorrido desde el alto de Erro por regla general, es el mismo camino histórico que en la actualidad utilizan los viandantes a Compostela, solo en dos lugares se salen del trazado romano, son dos pequeños tramos con acusadas trincheras y el resto se ajusta al mismo, si acaso, hemos detectado un tramo en ladera donde, la plataforma actual está 2 y hasta tres metros por debajo del nivel original, con el consiguiente estrechamiento de la plataforma.

Hasta Linzoain salvo pequeños tramos, discurre como anteriormente, por terreno de calizas estratificadas y margas duras, que por su buzamiento, ha resistido favorablemente la erosión manteniéndose en buen estado.

El descenso hasta Linzoain, está en general solapado por un camino agrícola-forestal moderno, aunque, no vemos un cambio en su composición.

Otra observación que nos llama la atención, es la aglomeración de la población a ambos lados del camino en ladera, reservando las tierras más planas para la agricultura.- Las actuales construcciones son modernas en general del s. XVIII en adelante, pero no cabe duda sobre la antigüedad del poblamiento.

Terminado el descenso, en Linzoain se localiza un manantial-abrevadero de apreciable antigüedad, aunque muy deteriorado conserva un parecido con muchas fuentes consideradas romanas, los sillares originales que mantiene denotan un buen trabajo de cantería, lo que no es suficiente para determinar su forma arquitectónica y la sedimentación por arrastre, mantiene el suelo muy por encima del original cuando fue construida.

De todas formas, tuviera o no tuviera relación con la calzada, es indudable la necesidad de un estudio y restauración como elemento patrimonial histórico importante en el camino de Santiago.

Manantial abrevadero en Linzoain
Manantial merecedor de una restauración
Recorrido de Linzoain hacia Bizkarreta

La salida de Linzoain hacia Bizkarreta-Gerendiain, se hace sobre un terreno suavemente ondulado y este tramo del camino ha sido siempre utilizado localmente para tareas agrícola-ganaderas, por tanto, no es fácil hallar vestigios pero si se reconoce la buena traza del mismo, que tras ser asumido un trecho por la carretera, desciende a Bizkarreta por el mismo que se utiliza actualmente como camino de Santiago, discurriendo por la población adaptada a la curva de nivel.

Recorrido del alto de Erro a Bizkarreta-Gerendiain

Bizkarreta-Gerendiain, como explica el topónimo en euskera, es una suave colina donde se asienta la población, es evidente que la calzada lo articula aunque el agrupamiento principal es el alto de la colina, zona de más cómoda expansión.- Igual que Larrasoaña, fue final de jornada para caminantes y también tuvo hospital y palacio de Cabo de Armería, la fundación se fecha en el s. XII pero en nuestra opinión es muy anterior, aunque como ubicación de una mutatio no la vemos homologable, por la corta distancia con la mansio de Iturissa y es más fácil y lógico, su asentamiento en Linzoain, lugar donde inicia la ascensión al alto de Erro.

Tenemos una cuestión a nivel de valle como unidad administrativa, este camino tenía mucha utilidad para lo que había sido construido, ósea largas distancias pero poca a nivel del valle, por lo que en épocas históricas se utilizaron otros caminos para comunicar los diferentes municipios entre sí.

Uno procedente de Luzaide, Auritz, Aurizberri, Mezkiritz y Ureta, por un lado, otro de los Aldudes y Sorogain, un tercero de Orosa, Ardaitz, Larraingoa, Urniza, Gurbizar, Erro, Orondritz, Aintzioa, Loizu y Esnots, un cuarto de Zilbeti y Linzoain, alcanzaban Laurentxi, como eje geográfico del valle y lugar donde se construyó la casa del valle. Esto denota, la poca utilidad de la gran vía para los naturales, que, solo les venía bien para su comunicación con la capital del reino pero era un problema a la hora de su mantenimiento.

También en época histórica, la calzada acogió desde Aurizberri-Espinal la pasada nº 26 de la Cañada Aezkoa-Fitero hasta el alto de Erro, para discurrir por la sierra de Esteribar y retomar el eje principal en el Valle de Aranguren siguiendo la milenaria ruta pecuaria que demuestran los abundantes dólmenes, túmulos y castros hallados en esta sierra.

Es muy conocida una leyenda, que, se refiere a la ruta anteriormente nombrada de la sierra de Esteribar, se trata de San Guillen y Santa Felicia.- Ella hija de un importante noble feudal aquitano con fuertes inquietudes vitales, decide peregrinar a Compostela y se hace acompañar de su hermano Guillen, a la vuelta en la ruta de ascenso a la sierra recalan en Amokain Señorío de un jauntxo navarro, Felicia encuentra en este lugar algo que estaba buscando y determina quedarse, su hermano intenta convencerla para que le acompañe de vuelta, pero ella había tomado una firme determinación. Guillen regresa y enterado su padre le encarga, hacer volver a su hermana sea como sea, Guillen la encuentra, intenta explicarle que su sitio no estaba en este humilde lugar sino en su palacio en Aquitania, ella se niega pues había decidido firmemente dedicar su vida a ayudar a los pobres y en un arrebato su hermano acaba con su vida. 

Arrepentido de la atrocidad cometida, el mismo tomo la determinación de retirarse a una ermita (dicen San Guillermo en Obanos) para purgar su pecado y hacer el bien ayudando a los necesitados.- Esta es de manera muy sintética, la leyenda que nos da una pista del camino que en esta época estaría de moda y que concuerda con la pasada 26 de la cañada y la sierra de Esteribar.- Lo cierto es, que estas rutas en la época estaban despejadas de vegetación por el continuo paso de ganados pastando camino de mercados y ferias, eran rutas muy marcadas sobre el terreno y muy fáciles de seguir por gentes a caballo, por tanto, nada tiene de extraño que se usaran sobre todo en época de lluvias, sin puentes y en ríos con aguas altas que obligaban a duros trayectos alternativos y peligros insospechados.

Todo esto que comentamos, es consecuencia de la existencia de una calzada romana que canalizó a través de la Edad Media, invasiones, ejércitos, comerciantes y peregrinos por un territorio que de otra manera es difícil que se hubiera dado.

Llegada a Bizkarreta

Llegada a Bizkarreta-Gerendiain

Llegando por Arrio, desciende por Idiara del alto donde se localiza el actual cementerio para recorrer toda la población de suroeste a nordeste.

Esta localidad, cuya fundación se data en el s.  XII y era fin de jornada para los caminantes antes de la construcción de la colegiata de Santa María en Orreaga, como quedó constancia escrita de su existencia en la guía del Camino de Santiago del Codex Calixtinus, denominándola Biscarretum, por tanto era lugar fundamental dentro del camino, importancia que habría decaído tras la construcción de la colegiata.

Recorrido entre Bizkarreta-Gerendiain y Aurizberri-Espinal

La salida desde el pueblo se hace en descenso hacia el río Erro y tras vadearlo inicia la subida por Espilxar en dirección a Dondore, aquí, la calzada sirve de muga entre los concejos de Bizkarreta y Mezkiritz hasta alcanzar la muga con el término del concejo de Aurizberri-Espinal en Errebelu.- En este paraje, el vestigio de la vía es una larga alineación con dos trincheras paralelas, imagen espectacular en invierno e invisible en verano oculta por zarzas y helechos.- Otra vez comprobamos, que la antigüedad de este camino sirvió como divisoria de términos comunales entre diferentes concejos.

Doble trinchera en Dondore muga entre Bizkarreta y Mezkiritz

El trazado por terreno llano que propusieron los topógrafos y llevaron a la práctica los ingenieros romanos, evitando el puerto de Mezkiritz, sus desmontes sobre roca y curvas, nada tiene que ver con el que 1900 años después realizaron los técnicos modernos.- La diferencia es muy notable y demostrativa de la preparación de los técnicos romanos.

Una vez en la llanada de Errozabal, el mapa de relieve que el sistema LIDAR pone a nuestra disposición nos marca las evidencias por donde discurría, en las tierras llanas de labor de manera muy sutil y en laderas de forma muy evidente, nos ha permitido comprobar sobre el terreno su trayectoria sin ningún lugar a dudas.

Julio Altadill, en investigaciones desarrolladas a principios del s. XX, también nos dejó algunas pistas que hemos podido confirmar, aunque por desgracia, la gran trasformación sufrida a raíz de la concentración parcelaria aprobada el 7 de abril de 1973, nos ha impedido comprobar otras que nos habrían prestado gran ayuda.

A lo largo de muchos años, hemos buscado las huellas que los antepasados dejaron en etas tierras, teníamos la suerte de estar sobre uno de los pasos más importantes del Pirineo Occidental desde la lejana prehistoria, soportando migraciones, invasiones y continuos trasiegos de gentes y animales, tierra de cazadores, pescadores y recolectores, de pastores, mineros y artesanos, de carboneros y monjes, de arrieros, comerciantes y contrabandistas, que muchas veces eran lo mismo. Todos dejaron su huella, unos evidentes y otros ocultas o secretas.

Ahora creemos con alto grado de seguridad, que tenemos identificado el recorrido de esta gran vía al 100 % entre el puente de la Trinidad de Arre y el yacimiento de Zaldua, identificado como la Iturissa-Eturissa del geógrafo griego Tolomeo, del Itinerario de Antonino y del anónimo de Ravena.

Larga alineación de la calzada al norte de Aurizberri-Espinal

La larga alineación al norte de la localidad de Aurizberri-Espinal, demuestra que cuando de funda el pueblo en el s. XIII, ya estaba en desuso parte del tramo de calzada que atraviesa todo el término del concejo de Oeste a Este, el tramo más oriental es el que según recogió Altadill a principios de s. XX, era llamado Auritzeko Bidezarra que según un vecino del pueblo recordaba con amargura, fue desmontado por el contratista de la nueva carretera.

Trinchera del trazado en los prados

En ocasiones las evidencias pasan desapercibidas en tramos concretos, porque la visiones parciales no dicen nada o es muy difícil relacionarlas con algo diferente a un accidente geográfico natural, aquí es donde el LIDAR es importante, relaciona gran número de estas evidencias poniendo de manifiesto trayectorias que desde el suelo es imposible ver, a veces por su sutileza y a veces, por la falta de visión del antes y después.- Esta fotografía es un ejemplo de esta observación, pasarás cien veces sin imaginar que por aquí pasaba una calzada romana.

Manantial de Iturrizar

Su nombre indica antigüedad y su localización una función al servicio de la vía.- Este manantial es citado como de agua fresca y cristalina por J. Altadill que nos relata el recuerdo del Sr. Urtasun, octogenario vecino natural de casa Beretx, cuando lamentaba la torpeza al intentar mejorar el gran depósito de esta fuente perforando o haciendo desaparecer el fondo (según él romano) con el fatal resultado de la perdida de la mayor parte del caudal.- El que esto escribe, recuerda perfectamente esta fuente, pues, estaba justamente junto a la entrada de un pequeño campo propiedad de la familia antes de la concentración parcelaria.- Su localización exacta junto a la calzada es recuerdo lejano pero suficiente para reconocer en la misma un buen trabajo intencionado, hoy se encuentra cubierta por un fuerte relleno antrópico bajo el camino de concentración.

Otro dato importante que nos dejó J. Altadill fue, el referente a los restos de cimentaciones y muros que aparecían en Mezkiritzperro y que los vecinos utilizaban cuando necesitaban piedra, él situaba aquí, una fortificación romana o Iturissa relacionándola con Iturrizar por similitud fonética, aunque hoy sabemos dónde se sitúa la ciudad y no es aquí, es cierto que la vía atravesaba su ladera meridional, el Sr Urtasun le relata, como el contratista de la nueva carretera, solicita permiso para utilizar los materiales del Bidezar, camino en 800 m bien conservado, a lo que los vecinos se niegan, pero, para disgusto del pueblo y contando con autorización de “arriba” o Diputación, levanta el afirmado presumiendo de la buena calidad tanto de piedras como de argamasas, este es el Bidezar o camino viejo que nosotros de chavales decíamos “el alcorce a Burguete”.

Trinchera-plataforma en Barakoain

 Este tramo deja atrás la localidad discurriendo entre prados, algunos de ellos con plantación de alerces y pinos, en buena parte se encuentra cubierto de una gran vegetación de avellanos, hayas, espinos, acebos y zarzas, así es que solo en invierno tenemos la posibilidad de tomar alguna imagen entre tanta maleza, de todas maneras, vemos 2 y 3 trincheras paralelas como consecuencia del poco mantenimiento de este camino desde la antigüedad, aumentado por la erosión del agua que se canalizaba por ellas y la ya relatada retirada de su afirmado

Conjunción de las dos calzadas en Zaldua e inicio de la calzada minera

Estamos en plena llanada de Errozabal donde se han dado los hallazgos más interesantes de época romana, dos necrópolis con sus centros de habitación asociados y la convergencia al menos dos calzadas.- Si ya antes de estos descubrimientos de manera hipotética, se situaba Iturissa en las inmediaciones, en el momento actual sigue siendo imprecisa pero hay más indicios para reducirla en Zaldua.

Si la necrópolis de Ateabaltsa pertenece a un asentamiento militar, como así parecen demostrar los materiales recuperados y se localiza al borde de la vía Astorga-Burdeos, la necrópolis de Otegi está al borde de la vía que viene de Caesaraugusta, ambas puertas afuera como era costumbre romana, con la diferencia que, la de Otegi solo se excavó en parte y pertenece a una población de gran tamaño como la que se vislumbra en Zaldua.

También estas necrópolis nos indican, que las dos vías son contemporáneas o de fechas muy cercanas en el tiempo a tenor de los materiales y las dataciones que se han calibrado.

No descartamos, una tercera vía de segundo orden que comunicara con el valle de Aezkoa, o que se utilizara para esta comunicación la vía minera que desde Auritz se acerca al coto de Txangoa por la Real Fábrica de municiones de Orbaitzeta, camino utilizado tradicionalmente para llegar a esta localidad y porque no, a otros pueblos del valle hasta que en 1935 se construyó la carretera actual.

Señalar este camino minero no es gratuito, porque su existencia tiene un significado muy importante en el devenir histórico de la zona y de todo el Pirineo Occidental, los últimos estudios que se vienen haciendo en la minería de época romana, están demostrando que con toda probabilidad fue un distrito minero el motor de la economía abarcando toda la zona de mineralizaciones del Pirineo occidental y caracterizado hipotéticamente como Saltus Vasconum.

Pasando la localidad de Aurizberri-Espinal pronto llegamos a Ateabaltsa, comunal del concejo que se roturó a finales de los años 60 para sembrar patata comercializada por la cooperativa OPOSA para simiente, esto supuso una gran ayuda en esta parte del Pirineo.

Estas labores dejaron al descubierto en superficie, gran cantidad de restos líticos, cerámicos y metálicos, caracterizados como calcolíticos unos y romanos otros.

Corría el año 1982, cuando identificamos restos de una necrópolis de incineración con vestigios de un lugar de habitación en Ateabaltsa y en 1985 otra en Otegi, 800 m al Este, se dio parte en el Museo de Navarra que procedió a su excavación, Ateabaltsa en 1986, 87, 88, y 89, por M.ª Jesús Perex y Mercedes Unzu y en 1989, 90 y 94 la de Otegi por las mismas arqueólogas, estos vestigios se verían aumentados en 2011 con el hallazgo de tres miliarios en Mugarriluze y con el estudio de la calzada que significó un gran avance en el conocimiento de esta época en el Pirineo Navarro.

Así, con la llegada de las calzadas a Otegi y Zaldua y la localización del yacimiento de Zaldua se fortalece la importancia del estratégico paso del Pirineo Occidental con su confluencia.

La información que estos hallazgos nos están facilitando, sumada a la que aportan las excavaciones de Zaldua y Artzi, están despejando incógnitas y esperamos que en un futuro cercano se vayan aclarando otros aspectos sobre la cultura romana en la zona, la economía, minería, industria, oficios, artesanías, servicios, agricultura, ganadería, en definitiva, los medios de subsistencia y la influencia que pudieron tener los nativos.

Esta importante calzada, producto de la estructuración que impulsó Augusto tras conseguir la Pax peninsular, no solo sirvió para comunicación y comercio en general entre Asturica Augusta y Burdigala, también serviría para distribuir el producto siderúrgico del distrito minero que abarcaba la mayoría de las minas de los aquitanos y de los vascones en el occidente pirenaico, desde Mendilatz en Orbaitzeta hasta el cabo de Higuer.

La reciente identificación de otras dos calzadas mineras en Bera y Etxalar solo tienen sentido con esta función, refuerzan los trabajos que, M. Urteaga y sus colaboradores han llevado a cabo estos últimos años en el entorno de Peñas de Aia, Oiasso-Irun y Bera, junto con la identificación de ingentes labores mineras romanas en Luzaide, Banka, San Martin d´Arrosa, Itxassou, Urepel, Aritzakun, Lanz y Amaiur, dejan pocos resquicios a la duda sobre la existencia de un distrito minero.

Estas circunstancias, nos han llevado a preguntarnos donde estaría la frontera entre vascones y aquitanos antes de su conquista por Julio Cesar, porque sin duda, fue un condicionante para la construcción de la Tarraco-Oiasso como primera calzada que construyen en el norte de la navarra actual. Si hacemos caso a las fuentes clásicas, toponimia y los vestigios mineros estudiados o en proceso de estudio, diríamos que desde el Cantábrico, el río Bidasoa sería la divisoria hasta Oronoz Mugairi e Irurita y desde este punto por la regata de Artesiaga hasta la divisoria de aguas en el collado homónimo siguiendo esta divisoria hasta el Mediterráneo.

Esto sería así hasta la reorganización de Octaviano, en la que una de las medidas principales habría sido la activación de un distrito minero y el nombramiento de un procurator metallorum de su confianza, pues conocido es que las minas pertenecían a la hacienda imperial, los procuradores tenían plena autonomía y solo daban cuentas al emperador.

Esquistos cortados a pico con escalon en los taludes

Calzada minera a Txangoa

De este modo se entienden estas infraestructuras no justificables de otra manera, pero además aunque sea hipotéticamente, se resuelve una cuestión que ha gastado mucha tinta, cual fue el Ager frente al Saltus, estos caminos demuestran y refuerzan el concepto Saltus Vasconum como lo propone M. Urteaga Artigas referente al distrito minero.

La falta de datos sobre esta actividad en Txangoa y otros cotos mineros de la zona, solo se debe a la falta de investigación pero esperamos que pronto se vayan solucionando.

Así pues, llegamos a la conclusión que efectivamente y siempre en nuestra opinión, la vía Astorga-Burdeos discurre por el recorrido indicado por la tradición y que en la actualidad es utilizado en parte, como camino de Santiago desde Bizkarreta, salvando, importantes tramos por el valle de Esteribar, donde para evitar la carretera general, se han utilizado caminos medievales tradicionales de comunicación inter pueblos que nada tienen que ver con la calzada romana,.

Se han detectado vestigios y evidencias para considerar este recorrido como obra romana, pero no solo los vestigios con ser importantes nos indican esto, en todos los kilómetros del recorrido no hemos apreciado ninguna circunstancia que nos haya dado una sensación negativa, en cuanto al trazado técnico de la misma, incluso, cuando atravesamos alguno de los parajes extremadamente deteriorados, que en un primer momento nos sorprende, aunque después viene la explicación de la evolución y la causa del deterioro.

Consideramos también muy importante, la visión de todo el trazado en los caminos de mucha antigüedad, porque tenemos claro, que después de la época romana no se han construido carreteras hasta el s. XVIII con la técnica suficiente y la mayoría están documentadas.- Por otra parte, echamos en falta referencias a materiales o artefactos romanos en Esteribar, nosotros los hemos buscado y solo tenemos referencia, de unos fragmentos de cerámica nativa de cocina y sigillata romana recogidos cuando se adecuó el cortafuegos desde Urdaitz hasta el collado de Esnotz donde quedaron en superficie, únicos vestigios de industria romana que conocemos en este valle.

Este tramo desde Arre, en realidad tiene 25 millas en vez de las 22 del itinerario de Antonino sumando 37 km.

No estamos seguros, si este desfase con relación a las distancias del Itinerario de Antonino merece tomarlo en cuenta, no solo en este tramo sino en los siguientes hasta Summo e Immo Pyrenaeum son imposibles de casar y claramente vemos una notable diferencia entre el Itinerario y la realidad sobre el terreno, aunque se busquen soluciones simplistas dando a la milla diferentes valores observados en otras calzadas.- Las diferencias son tan notables que no hemos sido capaces de justificar sobre el terreno de ninguna forma ni por ningún otro camino.

Es posible, que lo mismo que nos llevó en su momento a dudar de este recorrido por otras alternativas les ocurra a otros investigadores intentando justificar distancias, hoy los medios disponibles y la forma de prospectar, nos permiten una cierta seguridad como para mirar de reojo a estos documentos, antes imprescindibles en las investigaciones.

Esto nos lleva, a incidir más si cabe, en el conocimiento de las técnicas, modos y maneras de los ingenieros, topógrafos y maestros de obra romanos, dependiendo menos de algunas fuentes, sin prescindir de ellas pero teniendo en cuenta que son documentos al menos dudosos y apoyarnos más en detalles y evidencias.

También debería llevarnos a compaginar siempre que sea posible, la puesta en servicio de estas antiguas infraestructuras, sobre todo, cuando coinciden con rutas como Camino de Santiago, Vías verdes, Eurovelo o senderos de medio y largo recorrido, sería una forma de mantenerlos a bajo coste, o al menos recordarlos como las fenomenales obras que fueron y lo que significaron para el desarrollo cultural de toda la Cuenca Mediterránea, la Europa Occidental y nuestra tierra en particular.

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SOROGAIN Y LAS SENDAS SECRETAS DE LA ZONA ORIENTAL

4 de octubre de 2020

Beardegiko Gaña, Sorolepo, Beraskoain, Lanotegi y Arbilleta

Tampoco hoy nos apartamos de Sorogain, nos queda la parte oriental con un gran número de megalitos con los que completar, no todos los que existen, pero al menos, los que se han catalogado en este paraíso ganadero hoy, antaño menos paradisiaco y más pastoril, donde no menos de 125 evidencias de época histórica podemos localizar en el entorno, algunas de ellas “vivideras” hasta el s. XX.

Borda Beltza, única borda vividera que perdura.

Quizás uno de los parajes más frecuentados por aquellos pastores, dentro de lo que hoy llamamos Sorogain como pastizal comunal de Erroibar-Valle de Erro, fue Beraskoain,

Beraskoaingo Lepoa jalonado de innumerables vestigios pastoriles

haciendo honor con su nombre, por aquello de estar protegido de los dominantes vientos, ziarraitze y ziertzo.  En esta regata existió una bustaliza, claro ejemplo, de cómo se organizaban para la protección del ganado durante la noche: Cercado, txabola, ardiborda y tres pequeños refugios para mastines en derredor,

Estructuras del complejo de la regata.

junto al agua de la regata, aguas arriba de un dolmen del cual, solo los aficionados con muchos años lo recordamos más o menos “entero”, un buldócer acabo con él para recebo de la pista al collado de Beraskoain, dejando alguna de sus losas camerales junto al cauce y haciendo desaparecer la práctica totalidad del galgal.

Beraskoain, pequeño barranco que pronto termina en Lanotegi donde discurría un viejo y difícil sendero, de aquellos que, durante los últimos siglos era mucho más transitado de noche que de día, tan importante para la economía de muchas familias de nuestros pueblos y que tantas y tantas anécdotas generaban, para consumo endógeno junto al fogón y furtivo, en ocasionales corrillos taberneros, sendero que antes fue testigo del trasiego y sudores de los buscadores de oro y mineros protohistóricos o romanos en Mendiaundi, Urreerreka, Aldaparri Biurreta Buztana y Lezetako Kaskoa, en laderas imposibles picando y en los vertiginosos barrancos lavando las arenas en busca del dorado metal.

Como lo que pretendo es situar y difundir los vestigios megalíticos de estos pastizales, empezamos con Beraskoaingo Lepoa, este collado ventoso cual los haya, donde según cuentan, “antes las palomas en otoño lo pasaban andando”, y digo yo: Ahora por túnel porque nadie las ve; antaño fue lugar apreciado, a tenor, de las evidencias que desde la Edad del Bronce han perdurado, empezando de Norte a Sur situaré las distintas manifestaciones y su atribución hasta llegar a la muga del término de Aurizberri-Espinal, siempre al Este de la regata de Sorogain.

Beardegiko Gaña

Así el primero es el crómlech de (pinchar) Beardegiko Gaña

Crómlech de Beardegiko Gaña

acompañado de cerca con un bonito túmulo (pinchar) Beardegiko Gaña T1,

Túmulo 1 de Beardegiko Gaña

encima 250 m al Oeste, (pinchar) Beardegiko Gaña T2,

Túmulo 2 de Beardegiko Gaña

subiendo hacia el Oeste al collado de Sorolepo, encontraremos tres fondos (pinchar) Sorolepo Iparralde, Sorolepo Hegoalde,

Fondos de cabaña de Sorolepo

desde aquí tomaremos la alambrada hacia el Sur para llegar al collado de Beraskoain,

Croquis del conjunto de Beraskoain

donde al Norte de la cerca y poco evidente se encuentra el (pinchar) dolmen de Beraskoain

 

Dolmen de Beraskoain

y en sus inmediaciones  los crómlech: (pinchar) C1 – C2C3CT4C6C7 C8C10C11C12,

Crómlech C 2 de Beraskoain

Crómlech C 4 de Beraskoain antes de retirar el abrebadero.

Crómlech C 6 del collado de Beraskoain

Crómlech C 7 de Beraskoain

Cromlech C 8 de Beraskoain

Crómlech C 10 de Beraskoain

Crómlech C 11 de Beraskoain

Crómlech C12 de Beraskoain

 

los túmulos (pinchar)  T5 T9 T19

Túmulo T 5 de Beraskoain, con crater

T 9 de Beraskoain

Túmulo T 19 de Beraskoain

y los fondos de cabaña: (pinchar)  F13 F14F15F16F17F18

Fondo F 14 de Beraskoain

Fondo F 15 con estructura.

Fondo F 17 de Beraskoain

De este collado si nos dirigimos al Oeste veremos el (pinchar) crómlech de Asundegi y el Fondo de Asundegi.

Crómlech de Asundegi

 

Desde aquí tomaremos dirección sureste para bajar a la regata de Beraskoain y remontarla hasta el giro que esta da al Sur donde en el rellano veremos ruinas de bordas y más al este el fondo de cabaña de (pinchar)  Beraskoaingo Erreka, debemos seguir hacia el Este ascendiendo al collado veremos el (pinchar) crómlech Lanotegibekoa 

Crómlech de Lanotegibekoa

y siguiendo la cerca hacia el noroeste al casco de Lanotegi donde encontraremos el (pinchar) túmulo de Lanotegi.

Túmulo de Lanotegi

Ya hemos terminado con las manifestaciones de esta zona y ahora debemos trasladarnos al valle y tomar el camino dirección del albergue, antes en la ladera encontraremos una derivación ascendente hacia el este y deberemos tomarla para llegar a Arbilleta, en lo alto de esta loma encontraremos los crómlech: (pinchar) C1 C2C3C4

Croquis del conjunto de Arbilleta

Crómlech C 1 de Arbilleta

Crómlech C2 de Arbilleta

Crómlech C 3 de Arbilleta

Crómlech de Arbilleta C 4

los fondos de cabaña: (pinchar) F5F6

Fondo de Cabaña F 5 de Arbilleta

Fondo de cabaña F 6 de Arbilleta

y el túmulo (pinchar) T7,

Túmulo T 7 de arbilleta

con estos terminamos con los megalitos catalogados en la zona oriental de Sorogain.

Hemos dejado aparte un buen número de monumentos en la parte más oriental mugante con Auritz, por localizarse en otra importante ruta pecuaria como es la que, desde Lasa en la Baja Navarra, asciende por las faldas del Adartza, Mendimotx, Argarai y Lauriña para llegar a Lindus, descendía a la llanada de Errozabal y desde aquí, seguir hacia el Sur, bien por la Sierra de Labia o por la sierra de Osa, hacia la Navarra Media.

Con estas tres últimas entradas hemos pretendido dar, una idea aproximada de la riqueza megalítica que atesoran estas 1.896 Hectáreas de pastizales que ya hace más de 3.000 años, animó a los primeros ganaderos trashumantes para abrir estos pastos configurándolos a sus necesidades y creando un patrimonio natural y cultural de indudable riqueza.

ADIKOSORO: MILENARIO BALCON SOBRE EL VALLE DE BAIGORRI

27 de septiembre de 2020

ADIKOSORO, ERROIBAR

Sin alejarnos de Sorogain, el tesoro megalítico de Erroibar es de tal valor que, es difícil de calibrar cuando caemos en la cuenta que han pasado  2.000, 3.000 o 4.000 años y los podemos contemplar, han soportado  terremotos, tormentas y ciclones para llegar hasta hoy y los podemos admirar, grandes ciudades romanas desaparecen sin dejar rastro pero un humilde crómlech permanece visible para poderlo estudiar, se inventaron leyendas y cuentos sin fin, pellejos de buey llenos de oro, cajones de piedra repletos de tesoros para consumo tabernero y pastores incautos que hirieron mortalmente a muchos de ellos, pero aún están, vieron pasar ejércitos e ideologías que, por avaricia, represión o religión, intentaron acabar con ellos y aquí están, testigos, pero no mudos del paso del tiempo, y nos hablan de ritos y costumbres, compañías y canciones, caminos y actividades, calamidades y frutos que, imperturbables junto a ellos recorren la misma ruta, prehistórica, milenaria, retorcida pero nuestra, tal vez guerrera, pero difícilmente voluntaria, donde desconfiar de entrada pronto cambia por amistad en la cocina, donde a la palabra amable se responde con hospitalidad y a la prepotencia con astucia, la franqueza se agradece y la solidaridad comparte, tesoros que no se ven pero se viven.

 

Panorámica de Aldudes desde Adikosoro

 

En la anterior entrada, vimos la ruta que hasta Sorogain llegaba desde las tierras bajas del Norte para recorrer la sierra de Labia camino de la Navarra media, dejamos de lado parajes de impresionante belleza y fenomenal patrimonio, fruto de la milenaria presencia del pastoreo estacional que por fortuna permanece vivo. Hoy pretendo empezar a rellenar estos huecos concretando estos parajes, no de manera exhaustiva, limitándome a lo más evidente, aunque dejando claro que hay mucho patrimonio que interpretar para “chalados” de futuras generaciones.

Croquis de situación de los megalitos en Adikosoro

 

monolito de Adikosoro con dos pequeños tumulitos asociados

Perspectiva desde Adi

A poniente de Sorogain se localiza el paraje de Adikosoro, en un descanso de camino a Urkiaga (Kintoa-Quinto Real), una preciosa senda, recorre la regata de Odia ascendiendo a Aratungo Lepoa donde se abre un magnífico pastizal de altura abierto al Norte, al Sur coronado por el monte Adi, paraíso de ciervos, yeguas y ovejas latxas, por el Este, la senda alcanza el collado en un bosquete de coníferas y justo desemboca en un escondido crómlech junto a la cerca. Solo tenemos que seguir la senda que desciende hacia poniente pero antes de llegar a la parte más baja a la derecha veremos un gran monolito tumbado con dos pequeños túmulos asociados,

Monolito de Adikosoro con sus tumulitos asociados

llegando a la depresión giramos al norte para seguir bajando y en la parte baja, antes de llegar a los dos grupos de crómlech encontraremos dos túmulos T1 y T2, algo ovalados,

Túmulos de adikosoro alineados

siguiendo al norte a pocos metros, empezamos a ver hasta 7 crómlech encadenados, unos muy visibles, otros no tanto y en el borde de la fuerte pendiente varios fondos de cabaña, unos y otros forman el conjunto de Adikosoro ekialde, (pinchar) C1, C2, C3, C4, C5, C6, C7,

Cromlech C 1 de Adikosoro E.

Crómlech C 2 de Adikosoro E.

Adikosoro E. C 3

Cromlech Adikosoro E. C 4

Cromlech Adikosoro E. C 5

unos metros al Oeste llegamos a otro grupo de bonitos crómlech, son los de Adikosoro Mendebalde, C 1, C 2, C 3, C4, C 5,

Adikosoro Mendebalde C 1

Adikosoro M. C 2

Crómlech C 3 de Adikosoro M.

Adikosoro M. C 4

Adikosoro M. C 5

veremos los cinco agrupados y muy cerca dos fondos de cabaña, F 1 y F 2.

Fondo de Cabaña F 1

Fondo de Cabaña F 2

Ahora debemos recuperar la senda inicial seguirla hacia el portillo de Gorosti Bizkar donde nos tropezaremos con otro crómlech,

Crómlech de Gorosti Bizkar

desde este mismo portillo si tomamos la loma que desciende en dirección nordeste a 700 m llegaremos al dolmen de Ahatarteko Oihana que pocos días ve el sol, pero tiene buen color.

Dolmen de Ahatarteko Oihana

En Adikosoro, si miramos hacia el Sur veremos la cumbre del Adi con un inmenso derrumbadero de cuarcitas, hasta el, acceden dos plataformas camineras como testigos de su utilización con fines ignotos.

Señalamos que entre Sorogain y Adikosoro existen catalogados un importante número de megalitos, principalmente crómlech, túmulos y fondos de cabaña, apartados de los itinerarios más comunes, son el túmulo Pilotasoro E, los crómlech Ezpelondo,

Crómlech de Ezpelondo

Isterbegi, Iturrunburu, Lizarzu C1, C2, C3, C4,

Croquis del conjunto de Lizarzu

los fondos de Larrondagorri E y M, Ortxola y Zelaieta que los podemos ver en sus enlaces.

También quiero evidenciar que mi afición y actividad se dio en un periodo inestable en la zona fronteriza y el acceso a medios documentales como físicos, no ofrecían facilidades que invitaran a trasladar esta práctica al estado francés por motivos ovios, no significa, que nos abstuviéramos de recorrer estos montes, sino que conociendo destacados prospectores que desarrollaban esta misma labor, nos propusimos la búsqueda y divulgación en el ámbito territorial  navarro y entramos en contacto con investigadores de los territorios adyacentes con el fin de compartir y poner en comun localizaciones y datos.

SOROGAIN: UN PASO PIRENAICO SALPICADO DE MEGALITOS

19 de septiembre de 2020

 

Ruta pecuaria prehistórica de Urepel a Lizoain-Arriasgoiti por la Sierra de Labia

 

Los megalitos que jalonan la ruta, nos marcan el camino que aquellos primeros pobladores recorrían persiguiendo la caza, sin ser conscientes que sus correrías, no solo serían seguidas miles de años después, sino que esa misma caza, daría carta de naturaleza a una práctica como la ganadería, base y sustento de una creciente población hasta nuestros días.

Sorogain con sus pastizales de altura, siempre fue una ruta de primer orden, a veces destino y a veces camino, de paso tranquilo si el destino era lejano, otras furtivo, rápido y nocturno, si el objetivo así lo requería. Que el peligro, era un componente, solo hace falta recorrer las numerosas cuevas y simas y comprobar la fauna en ellas depositada, veremos en abundancia restos de osos, lobos y linces, como predadores mayores del Holoceno (11.500 años), junto a una larga representación de fauna actual tras dejar atrás la última glaciación, aunque no es extraño, hallar fósiles del Pleistoceno anterior. Sería un componente habitual de aquellas gentes, por momentos preocupante, pero no más que otros del día a día.

Los megalitos son los testigos, los marcadores arqueológicos y los ejemplos más antiguos que disponemos de un largo periodo temporal y humano, de unas prácticas y unos rituales que, de diferentes maneras fueron fijando en el paisaje, como un legado, un patrimonio que no siempre se ha sabido preservar, es necesario un esfuerzo para conocer, conservar y mantener, al menos de la misma manera en que hasta nosotros llegaron.

Dólmenes, menhires, túmulos, cistas, crómlech y fondos de cabaña, conforman el patrimonio megalítico, unos con función funeraria y otros no, todos importantes además de románticos vestigios de otras épocas, generadores de cuentos y leyendas que forman parte del acervo cultural de nuestro país y de todos los países donde se dio este fenómeno.

En esta pequeña entrada, queremos presentar esta ruta que forma parte con otras cercanas, de unos itinerarios que inicialmente se concebían con carácter nómada o semi nómada, para quedar fijadas hasta la era industrial como formas de alcanzar ferias y mercados, no siempre sin problemas, pero forjadoras de unas relaciones sociales y económicas.

La aparición de una frontera interestatal que seccionó el territorio Erroibartarra nos sirve de excusa para iniciar el itinerario en Urepel y finalizarlo en Lizoain-Arriasgoiti, uniendo la Navarra baja del Norte con la Navarra media al Sur, inventariando de alguna manera, los megalitos que lo jalonan.

Existió un viejo camino, usado los últimos tiempos solo por contrabandistas, para ascender, desde el pueblecito de Urepel hacia el portillo de Pilotasoro y en el collado de (pinchar aqui) Beardegi, encontraremos junto al mojón interestatal 148 un dolmen descubierto por José Miguel de Barandiaran en 1948, con las losas de su cámara desplazadas y su galgal expoliado; no debe extrañarnos que en parajes con tanta y tan larga vida pastoril, se reciclaran los materiales de estos monumentos para construir bordas y txabolas;

Dolmen de Beardegi junto al mojón 148 de la frontera inrterestatal

Croquis del conjunto de Pilotasoaro

pronto llegamos al portillo de Pilotasoro (Campo de la pelota), que como su topónimo indica, se trata de un lugar donde se juntaban pastores y resolvían sus desafíos jugando a la pelota, este el lugar fue de especial atención, al menos, desde la Edad del Bronce y vemos el dolmen (pinchar) Pilotasoro 1,

Dolmen de pilotasoro desde el Oeste

 

los túmulos del mismo nombre: T 2, T 3, T 4, T 5, T 6, (fichas pinchando)

Túmulo Pilotasoro 2 y al fondo T 3

Túmulo 3 de Pilotasoro

Pilotasoro T 4

Túmulo T 5

Pilotasoro T 6

el crómlech C 7 y los fondos de cabaña: F 8,

Fondo de Cabaña F8

  F 9, F,10. Enfilamos el valle hacia el Sur, a 660 m junto a la regata, se localiza el dolmen de Sorogain o Aztakarri,

Dolmen de Aztakarri o Sorogain

tiene una sola losa en el cráter y el resto esparcidas en su alrededor, como dato curioso contiene junto al galgal una pequeña cista al parecer también funeraria. 500 m más abajo, a la izquierda de la pista, veremos el hermoso crómlech de Santxoten Harria,

Crómlech Santxoten Harria

seguiremos adelante 540 m y también a la izquierda del camino tropezamos con el esquilmado dolmen de Zubimear,

Dolmen de Zubimear

tiene una sola losa a la vista y fue despojado del túmulo de piedras protector para utilizarlas en unas construcciones militares cercanas.

Avanzando 750 m, llegamos al dolmen de (pinchar) Asundegi

Desbroce de vegetación en el dolmen de Asundegi

descubierto en el 2006, bajo la carretera en su lado derecho, bien conservado y que se salvó por los pelos cuando se tendió la carretera actual. Seguiremos 785 m y poco antes de la casa albergue municipal junto al camino, tenemos el dolmen de Odiego Iparralde,

Dolmen de Odiego Ipar

totalmente despojado del galgal, solo conserva el peristalito y las dos losas laterales de su cámara, 100 m metros al sur, detrás de la casa vemos Odiego Hegoalde,

Dolmen Odiego hego

aunque un tanto maltratado en razonable buen estado de conservación; como dato característico de todos estos dólmenes diremos que su orientación es al Sur más que al Este. Desde este dolmen tenemos que tomar el viejo camino de aurizberri-Espinal, tras pasar una depresión a 80 m de distancia Encontraremos el túmulo Odiego  T 1,

Túmulo Odiego 3

de 8 m de diámetro, 0,60 m de altura, con cráter, recientemente descubierto.

Continuando por este camino ya dentro del término de Aurizberri y que nos llevará hacia la sierra de Labia, después de llegaremos a Arregi, a 750 m en línea recta, en un pequeño descanso a la derecha del camino, veremos el bonito dolmen de Arregi,

Dolmen de arregi 1

  fue descubierto por T. López Selles en 1961 y 120 m al sureste en un plano inclinado el túmulo de Arregipea.

Túmulo de Arregipea

A distancia aproximada de 300 m al Sureste en pleno bosque hallaremos el (pinchar) Menhir de Arregi

Menhir de arregi

y a distancia también aproximada de 46 m al sur el dolmen Arregi 2.

Dolmen Arregi 2, Erdikoa

 

Dolmen de Arregi 2

Desde este tomaremos dirección Suroeste hacia la regata y a 225 m, mas o menos, Arregi 3.

Dolmen de Arregi 3, Arrabio

Siguiendo el viejo camino, cruzaremos la regata de Itolegi para ascender al dolmen de Dondoro,

Dondoro, vista de la camara desde el norte

descubierto por Silvestre Irigoyen en 1924, bordeando las tierras de labor de Aurizberri, cruzando la carretera por el alto de Mezkiriz, tomaremos la loma hacia el bosque de Berragu y junto a la muga se localiza el dolmen de Arriurdin, fuertemente alterado por roturación,

Dolmen de arriurdin (Mezkiritz)

de este siguiendo el camino hacia Mezkiriz llegamos al menhir de (pinchar) Zidrain,

Menhir de Zidrain (Mezkiritz)

descubierto en 2016 por R. Castellot, situado junto a la plataforma de un antiguo camino hacia el cordal de la sierra de Labia que lo seguiremos hasta el menhir de Sakarteburu,

Monolito de Sakarteburu.

Menhir de Sakarteburu (Mezkiritz)

que como dato curioso tiene una laja de toda su altura  caída junto a él, posible evidencia de un accidente producido por un rayo, localizado por el guarda forestal R. Ballano.

Siguiendo el cordal llegaremos al túmulo de San Pau

Túmulo de San Pau

en el collado junto a la vieja calzada romana y muy cercano al lugar donde se ubicó la ermita de San Pau; continuando por el cordal, ahora en dirección de Aintzioa, llegaremos al dolmen de Balanketa,

Dolmen de Balanketa (Ardaitz)

descubierto por M.K. Manzanas e I. Gaztelu en 1995, continuando hacia el Sur encontraremos el hermoso dolmen de Argibel.

Dolmen de Argibel (Ardaitz)

Descendiendo al paraje de Ogal aquí veremos los dólmenes de Ardaitz 1

Dolmen Ardaitz 1

y Ardaitz 2

Dolmen Ardaitz 2

; desde Ogal descendemos hacia Ardaitz y pronto en la loma encontramos el dolmen de Etxaburu,

Dolmen de Etxaburu

bajamos al pueblo y a corta distancia al Sur del antiguo manantial, junto a la carretera vemos el dolmen de Ezkiregi,

Dolmen de Ezkiregi.

descubierto y excavado por J.M. de Barandiaran en 1934.

Continuando por la sierra hacia el sur y antes de llegar a la muga con Arriasgoiti (Zunzarren) vemos el precioso y bien conservado dolmen de Oiartzabal Ipar,

Dolmen de Oiartzabal Iparralde

Dolmen Oiartzabal Ipar

para cerca por el Sur llegar a Oiartzabal hego

Dolmen Oiartzabal Hego (Zunzarren)

ya en término de Arriasgoiti, desde este dolmen buscamos otra vez el cordal alto de la sierra y tras pasar Biorreta llegaremos al dolmen de Kabilarte

Dolmen de Kabilarte

y continuando por la loma para terminar, al de Garbalagoiti,

Garbalagoiti, vista de la camara desde el este.

dolmen de buen tamaño localizado por Rafael Ballano en 2005 y descender al valle de Lizoain por Beortegi

Estos no son todos los monumentos en este recorrido, pero son los más importantes de los hallados hasta ahora tanto en el paso de Sorogain, como en la transición al cordal de la sierra de Labia, pero tenemos la seguridad, que seguirán apareciendo manifestaciones megalíticas que enriquecerán todavía más estas rutas, sirva de ejemplo Odiego T3 recientemente hallado. Estos magníficos vestigios tienen la virtud de señalarnos la ruta por donde circulaban aquellas gentes con sus ganados, que no tenían por qué ser, los mismos caminos que hoy con los modernos medios se han abierto. Otro aspecto a tener en cuenta es, la utilización del origen y una parte del recorrido común a otros destinos, como esta misma desde Sorogain por la sierra de Esteribar a la cuenca de Pamplona, que la dejaremos para otra entrada. Por supuesto en estas laderas existen muchos monumentos que sumar a esta sierra, pero además de dudar, de su relación directa con la ruta que intentamos divulgar, muchos de ellos se localizan en rutas transversales que unían unas con otras, al modo y manera de las pasadas y traviesas en las cañadas medievales que llegaron hasta el s. XX.

Tampoco queremos ser exhaustivos, ni con descripciones científicas ni con recopilaciones bibliográficas, pues solo pretendemos divulgar ligera y gráficamente, sin demasiados textos, orientada mejor, a una práctica de naturaleza y senderismo con un aliciente más cultural, con un componente de aventura, pues algunos monumentos al no ser evidentes y no estar señalizados, exigen una pequeña especialización, sobre todo con la creciente reforestación que están esperimentando nuestros montes.

POBLADOS FORTIFICADOS INÉDITOS EN DEIERRI-YERRI Y GUESALAZ

1 de noviembre de 2019

APORTACIÓN AL CATÁLOGO PROTOHISTORICO DE NAVARRA

COMENTARIO

Presentamos cuatro nuevas localizaciones de recintos fortificados inéditos  en Deierri y Guesalaz, como aportación al catálogo del poblamiento protohistorico de Navarra.

En esta comarca se conocen un buen número de castros, algunos muy conocidos como el Opidum de Altikogaña por los materiales recuperados, que nos hablan de problemas ya en época romana, entre partidarios de Sertorio y de Pompeyo, por más, que parece que tienen mayor interés estos asuntos, que el conocimiento de como vivían los antepasados nuestros, los vascones que habitaban estos pagos.

Echamos en falta, investigaciones arqueológicas más ambiciosas que las meritorias promovidas y realizadas por Javier Armendariz en su tesis doctoral, con el estudio y catalogación de 261 poblados de la Edad del Hierro en Navarra.

Es en esta comarca, donde apreciamos la existencia de recintos castreños con mas y mejores evidencias, para su excavación y puesta en valor, nos damos perfecta cuenta que este hecho se da por las enormes dificultades que la geografía ha impuesto,  evitando en cierto modo, el saqueo de materiales pétreos en estos emplazamientos, esto lo consideramos como un atractivo añadido en el caso de su puesta en valor y en una zona necesitada de alicientes diferentes y sostenibles.

 

RECINTO FORTIFICADO DEL ALTO DE IRURRE-EL ROMERAL, GUESALAZ

Los restos que presentamos, no son más ni menos, que los que vemos en la mayoría de poblados de la Edad del Hierro, aunque con alta probabilidad, de que su fase inicial se remonte al Bronce.

No damos mas relevancia a este lugar, que la que pudiera corresponder a cualquiera de los asentamientos protohistóricos de esta comarca de Deierri y Guesalaz, muchos de ellos en altura y bien fortificados como corresponde a una zona donde la agricultura ocuparía las tierras más productivas y esta población, tendría la necesidad de refugio en periodos de inestabilidad.

La proximidad al contexto urbano actual de Irurre, sin duda, ha condicionado el estado de sus evidencias y la dimensión de las estructuras que han perdurado, más, cuando la localidad actual, pudo ser consecuencia del castro situado en el Alto de Irurre.

La raíz Iri-Iru del euskera hace referencia a un lugar habitado antiguo y lógicamente, podemos pensar que este fuera trasladado de la altura inmediata del alto del Romeral o de Irurre al pueblo actual.

Decimos que esta cercanía ha condicionado las evidencias actuales, puesto que lo normal en estos casos ha sido, el reciclado de los materiales pétreos de sus murallas, acción que habitualmente denominamos expolio, cuando es una herencia de los antepasados, que tendría difícil explicación si no se hubiera utilizado.

Así pues, apreciamos este mal llamado expolio pero también apreciamos, el respeto mantenido a través del tiempo sobre la estructura del túmulo funerario, al menos, hasta la apertura de la cámara, aparentemente sin retirada de materiales, detalle que a nuestro juicio denota respeto a los antepasados.

Túmulo funerario

El tiempo transcurrido y el uso dado al paisaje, con el escalonado de sus laderas para la agricultura (hoy en desuso) y el mas que probable uso forestal y ganadero del resto, ha influido alterando el recinto, sus defensas, fosos y accesos, obligando a una interpretación comparada con otros recintos fortificados de su época y entorno.

Su localización en el extremo de una loma, obligó a dotarlo de un foso que dificultara el acceso a la puerta de entrada al recinto, esta se situaría al sur, obligando el paso por el fondo del mismo en el sentido de las manecillas del reloj, la existencia de esta estructura nos sugiere esta solución por comparación, pues la agobiante vegetación, no nos ofrece la mínima posibilidad de comprobación sobre el terreno.

Escarpe meridional

El escarpe natural del perímetro meridional y occidental del recinto, no necesitaba de grandes obras, solo habría necesitado de una pequeña empalizada de estacas y algún pequeño cierre de refuerzo entre peñas para mantener una seguridad suficiente, es por el norte donde las evidencias nos indican las potentes obras de poliorcética, aunque los restos que apreciamos están fuertemente consolidados y cuesta distinguirlos.

Derrumbe de la muralla y túmulo en recinto auxiliar

El estudio del medio, nos permite comprobar la existencia de un manantial cercano (Fuente de las palomas), diversos pequeños cursos de agua, sin olvidarnos de la cercanía del río Ubagua, suficientes para haber abastecido una población como la que sin duda se asentaba en este castro.

Estando dotado entre otros aspectos, de una centralidad con gran dominio visual, en una comarca de agreste orografía y abundantes y diversas manifestaciones coetáneas, denota la riqueza del medio para el sostenimiento de los grupos humanos asentados en ella.

Su localización en la llamada zona media de Navarra, a caballo entre las llanuras de la Ribera por el sur, tierra Estella con la sierra de Lokiz al sur y oeste, las sierras de Urbasa-Andia al oeste y Saldise-Sarbil al norte, son tierras de transición, muy productivas siempre, con recursos naturales suficientes como para mantener una autonomía suficiente en su población.

Entorno con la localización del castro de Murumendi

Es verdad, que en esta comarca y entorno no apreciamos esa población asimilable a un Opidum, aunque si, poblados de cierta dimensión como para articular el territorio, si comprobamos, la existencia de rutas pecuarias muy antiguas, algunas que han llegado hasta nuestro tiempo como Cañadas, en transito hacia las sierras antes nombradas.

Dignas de tener en cuenta son las características orográficas, donde hallamos parajes amables y despejados, junto a otros quebrados y escabrosos con unas condiciones inmejorables para la protección y defensa en caso de necesidad. Sospechamos que esta fue necesaria en algún momento, al localizar, recintos fortificados en el entorno como Azketa (Ibiriku), Gazteluzar, Muru (Iturgoien) o Castillo de Oro (Salinas de Oro), de gran incomodidad pero insuperable protección defensiva, así topamos, con lugares de refugio, de control, santuarios rituales, en fin, todos los aspectos que sin tener por que ser contemporáneos, se esperan encontrar en esta época.

 

Interpretación ideal del Alto de Irurre

Situado a la izquierda del río Ubagua, encima del estrechamiento donde se construyó la presa del pantano de Alloz, justo al otro lado hacia el oeste, se localiza el poblado de Murumendi a un kilómetro en línea recta ; Otro recinto vecino pero de diferente carácter, es el santuario de San Kiriako o Quirico a 1.200 m. al sureste, ambos catalogados por J. Armendariz en su tesis doctoral (Armendariz, 2008).

Localización de la peña de San Kiriako, probable santuario

Se encuentra conectado visualmente con un buen número de recintos fortificados cercanos, como los antes nombrados y más lejanos como Iruñuela, Azpeta, Murugarren, Peña Monte los Frailes (Yerri), Errezumendia (Guesalaz-Yerri), San Cristobal (Guirguillano), Murugain (Arzoz-Guesalaz), Lorkazarra (Lorca-Yerri) Gazteluzar, Muru (Guesalaz), Bardagorria, Altikogaña (Eraul-Yerri) y sobre todos Monjardin (Yerri), estos y algunos más lejanos, dan a este emplazamiento una relevancia superior que la que deja entrever su estado actual, al menos, dentro de un esquema organizativo y de control de esta comarca.

Si en el ámbito de Guesalaz y Yerri, este emplazamiento tuvo un papel relevante, fue dentro de una organización de control mas amplia donde sería fundamental, sobre todo en la tarea de la comunicación, el estar visualmente conectado con castros como Monjardin, observatorio estratégico dominante de la practica totalidad de Tierra Estella y parte de la Ribera, correspondería al Alto de Irurre repartir esta comunicación hacia el norte, como enlace necesario con los valles de Ameskoa, Goñi y Ollo, las sierras de Lokiz, Urbasa, Andia, Sarbil para trasladar esta información a Sakana, vertiente cantábrica, cuenca de Pamplona y valles pirenaicos.

Aunque esto no pasa de ser una mera hipótesis, no nos cabe duda, que existieron zonas o gentilicios organizados, de manera, que el control del territorio fuera total, es posible que nuestra forma de ver esta época, no coincida plenamente con la realidad pero tenemos detalles para creer en una organización territorial amplia y extensa.

Pongamos como ejemplo las sierras Urbasa, Andia, Aralar, que llegan a nosotros como comunales de todos los navarros, no es un invento ni siquiera histórico, proceden de la prehistoria y ha mantenido este carácter a pesar de los múltiples intentos de apropiación por personas o poderes particulares a través de la historia.

Este hecho, lo vemos como producto de acuerdos y pactos antiquísimos donde tanto las gentes de la Ribera, tierra Estella o Roncal tenían los mismos derechos, por más que los nativos congozantes se aprovecharan de su cercanía, como también tenemos, el ejemplo de Las Bardenas Reales con parecido status.

Estas reliquias, nos están indicando esa organización territorial amplia, si fue tribal o no, es lo de menos, pero nos explica que el territorio que los romanos adjudicaban a los vascones estaba ya bien organizado.

De todas formas, en Navarra no disponemos de datos arqueológicos amplios de esta época, tenemos yacimientos importantes como el Alto de la Cruz en Cortes (Taracena y Gil Farres, 1951; Maluquer de Motes et ali, 1988-1990), con gran información (la mayoría de ellos en el sur), que salvando las diferencias geográficas pueden servir para analizar y comparar formas de vida, pero la enorme diferencia en el paisaje, los recursos disponibles y la dispersión de los asentamientos, indican diferente organización, quizás, élites mas organizadas para la guerra, para las largas distancias, mas acostumbradas al uso del caballo y la lucha en campo abierto.

¿Es posible que existiera un órgano con capacidad de coordinar todo el territorio?

No lo sabemos, tampoco la historiografía teórica ofrece demasiadas certezas, con el eterno debate generalista sobre los vascones, etnias, idiomas y resabios políticos, terminan por difuminar el verdadero objetivo y volvemos a una carencia científica preocupante, aunque históricamente sabemos, que la convivencia étnica, lingüística y religiosa, se ha dado sin problemas durante largos periodos y en la protohistoria esta se habría dado como consecuencia del cambio climático antes de la Edad del Hierro, las migraciones que habría provocado y el trasiego de tecnologías que esto generaba, no es muy científico señalar a los romanos, como prueba de la existencia del pueblo vascón en un territorio, para a continuación, poner en duda el ámbito, lengua, costumbres etc.

Había una poderosa razón, como eran unos intereses comunes que sin duda cohesionaban a las gentes que habitaban un territorio, no lo sabremos con concreción, pero los intuimos con los hábitos y costumbres que han llegado hasta nuestros días.

 

Ficha técnica

LOCALIZACIÓN

Término municipal de Guesalaz

TOPONIMIA

El Romeral, Alto de Irurre

CONTEXTO PAISAJISTICO

Orografía muy quebrada, con matorral, plantas aromáticas, monte bajo y piezas de labor abandonadas.

HISTORIOGRAFÍA

Inédito

DESCRIPCIÓN

Este recinto, de forma alargada irregular, con eje de suroeste a nordeste, foso en este extremo visible aunque cubierto de vegetación y algo colmatado, no presenta graves afecciones y previsiblemente, conservará estratigrafía en buen estado.

TIPOLOGÍA

Núcleo de población

Superficie fortificada: 12.500 m2

Perímetro fortificado: 750 m

Eje máximo: 195 m

Eje mínimo: 53 m

Cronología: Hierro

Emplazamiento: Extremo de loma

USO DEL SUELO

Polígono: 2, parcela rústica 708 (sub-parcela A)

Grupo: Forestal no arbolado, Cobertura principal: coscojal (Quercus coccífera), -Recinto 29486

Grupo: Forestal no arbolado, Cobertura principal: matorral mediterráneo, Recinto 29311

Grupo: Forestal no arbolado, Cobertura principal: enebral (Juniperus s.p.), Recinto 29489

Grupo: Frondosas, Cobertura principal: Quejigo (Quercus faginea) Recinto 29409

INTERPRETACIÓN Y VALORACIÓN

Otro mas de los yacimientos que conformaban el control territorial en las zonas montañosas vasconas, con gran dominio visual, en conexión directa con un buen número de castros tanto de Deierri como de Guesalaz, teniendo muy cercano el emplazamiento de la peña de San Kiriako  y Murumendi (nº 166 y 169 de Armendariz, 2008), que como bien da a entender este autor en su tesis doctoral, se trataría mas de un centro para el culto que de habitación, sin descartar esta.

Un elemento importante a valorar en este poblado es el túmulo (en nuestra opinión) funerario, que aunque con muestras de violación, se conserva en buen estado dentro del recinto fortificado auxiliar, hecho que aunque no de manera habitual, se repite en algunos poblados.

MATERIALES

Sobre el terreno vemos restos de molinos barquiformes y abundantes restos cerámicos manufacturados, fácilmente identificables como del hierro I, cocidos en horno reductor, solo observamos decoración en algún pequeño fragmento de borde.

Fragmento de molino en arenisca

Fragmento de vasija manufacturada

Fragmentos de ceramica manufacturada

Fragmentos de bordes de vasija

CONSERVACIÓN

Parece buena pues no se observa utilización agrícola, la muralla derruida se aprecia muy integrada y consolidada en el terreno, el foso aunque algo colmatado se distingue razonablemente. El recinto auxiliar que lo interpretamos como un espacio económico posterior, deja el foso integrado dentro de la fortificación.

CIRCUNSTANCIAS DEL HALLAZGO

Prospección de Juan Mari Martínez Txoperena, en el contexto del poblamiento protohistórico pirenaico a la llegada de los romanos. Comprobado: El 2 de septiembre del 2016.

BIBLIOGRAFÍA

http://wiki.txoperena.es/tiki-index.php?page=Alto+de+Irurre

 

CASTRO FORTIFICADO DE AZPETA, IBIRIKU, DEIERRI-YERRI

 

Recinto de Azpeta sobre el mapa de relieve, SITNA

COMENTARIO

Poblado fortificado en loma amesetada de altura, caracterizada por disponer de fuertes escarpes verticales en gran parte de su perímetro, solo la parte norte necesitó de protección artificial y esta la solucionaron con una potente muralla reforzada con otra de menor entidad unos metros mas al norte, habilitando un espacio intermedio a modo de foso.

Interior de la muralla

El emplazamiento de este poblado fue escogido, ademas, de las excelentes condiciones para su fortificación y la gran disponibilidad de materiales, por la defensa estática que suponía las condiciones pedregosas del terreno, literalmente cubierto de bloques de piedra de todos los tamaños, de tal manera que en la actualidad se aprecia como un impresionante campo frisio, donde circular fuera de senda, sigue siendo un problema.

Muralla al norte del poblado

La muralla principal se conserva en relativo buen estado, con aparejo de sillarejo en seco con bloques informes de calizas del lugar, con un espesor irregular de aproximadamente 3-3,5 m de anchura, donde comprobamos la existencia de restos de habitáculos adosados a la misma.

La muralla con habitación adosada

En el escarpe oeste necesitaron reforzar algún punto concreto con paredes de cierre y en la base de todo el escarpado oeste y sur, comprobamos la existencia de abrigos bajo roca que se han utilizado hasta nuestros días para usos pastoriles, sugiriéndonos un uso también humano en tiempos prehistóricos y quizás mas cercanos.

Abrigo habilitado en la actualidad

Dispuso de dos manantiales, Iturmina al Este e Iturtzeta al Oeste a corta distancia, con lo que solucionaban sus necesidades de abastecimiento, también disponía de gran visibilidad sobre Yerri y Guesalaz y conectaba con un amplio número de castros, por contra su localización en las estribaciones meridionales de la sierra de Urbasa le limitaba el dominio visual hacia el norte.

Por lo que apreciamos, parece que el acceso se hacia por el borde occidental desde el norte, conduciendo el recorrido por el espacio entre muros hasta la puerta en el lado oriental, la puerta estaría protegida por una torre y potente muralla pero las condiciones de los restos no nos permiten concretar el tipo de entrada, si vemos una intención de hacer circular por el borde del acantilado por un espacio estrecho donde no se pudieran acumular fuerzas.

A 600 m. al noroeste en linea recta se localiza un extraño emplazamiento, en principio contemporáneo, que interpretamos como un observatorio de vigilancia y control de la vía pecuaria hacia la sierra de Urbasa, aprovecha el agudo espolón de la Peña del Fraile situada encima del monasterio de Irantzu, fortificado con un pequeño paño de muralla donde adosaron  tres o cuatro espacios de habitación.

Ficha técnica

LOCALIZACIÓN

Término municipal de Deierri-Yerri

Coordenadas:

TOPONIMIA

Azpeta

CONTEXTO PAISAJÍSTICO

Escarpe calizo vertical al Este, Oeste y Sur, conforman una plataforma ligeramente inclinada, la superficie es pedregosa y esta cubierta por carrascas. Las zonas bajas de estos cortados forman abrigos de inmejorables condiciones, presumiblemente han sido utilizados por el hombre como lugar de habitación y se han utilizado hasta nuestros días como rediles y cercados para ganados.

HISTORIOGRAFÍA

Inédito

DESCRIPCIÓN

Bonito castro donde la mayor parte de la fortificación es natural aprovechando los altos escarpes verticales que presenta la roca en tres lados de su perímetro. El recinto principal se cierra con una doble muralla, la principal de 3,50 m de anchura y varios metros de altura de la que todavía se aprecia hasta dos metros en tramos tanto al exterior como al interior, a una anchura aproximada de 6 m, existió otra de menos entidad que aparece derruida, con un espacio intermedio a modo de foso. El espacio principal tiene adosado otro recinto secundario pero también fortificado con otra muralla hoy derruida.

TIPOLOGÍA

Núcleo de población

Superficie fortificada: 7.250 m2

Perímetro fortificado: 419 m

Eje máximo: 154 m

Eje mínimo: 43 m

Cronología: Hierro

Emplazamiento: Terraza colgada

USO DEL SUELO

Polígono: 36; Parcela rústica: 147 (sub-parcela A)

Grupo: Frondosas; Cobertura principal: Carrasca (Quercus rotundifolia); Recinto 25005

INTERPRETACIÓN Y VALORACIÓN

El poblado se asienta sobre una superficie rocosa relativamente plana, de inmejorables condiciones para su utilización defensiva, denotando que la superficie original extremadamente pedregosa sirvió de cantera para la construcción de las murallas y las estructuras habitacionales que se aprecian adosadas a la muralla. Fuera de las zonas protegidas ocurre todo lo contrario, el suelo esta totalmente recubierto de piedras de todos los tamaños entorpeciendo sobre manera la aproximación al poblado. Creemos que el acceso se realizaba por el norte, al borde del escarpe oriental, donde la muralla principal presenta un reforzamiento en anchura y también en altura ante la cantidad de piedra existente en el lugar, la muralla se interrumpe antes de llegar al borde donde se aprecian indicios de paredes y de calzada. También bajo los cortados rocosos, existen unos abrigos perfectamente habitables, sin poder precisar una cronología, se reconocen varios ámbitos delimitados con muros.

El castro mantiene un gran dominio visual en contacto con otros de Yerri y de Guesalaz.

MATERIALES

No hemos recogido ningún material.

CONSERVACIÓN

En muy buen estado, se reconocen estructuras, tanto de las murallas como de habitación, no observamos afecciones graves, solo el tiempo transcurrido y la posible utilización histórica de sus materiales para la construcción han deteriorado las estructuras. La cubierta vegetal impide hacer un diagnóstico mas ajustado, pero creemos que es un yacimiento muy interesante.

CIRCUNSTANCIAS DEL HALLAZGO

Prospección de Juan Mari Martínez Txoperena, en el contexto del poblamiento protohistórico pirenaico a la llegada de los romanos, comprobado el 20 de septiembre del 2015.

BIBLIOGRAFÍA

http://wiki.txoperena.es/tiki-index.php?page=Azpeta

RECINTO FORTIFICADO DE MURUGAIN, ARZOZ (GUESALAZ)

 

Murugain en el mapa de relieve, SITNA

COMENTARIO

Castro en altura con mas de dos hectáreas de superficie fortificada, localizado en el cordal de la sierra de Esparaz, con gran dominio visual y conectado con un apreciable número de poblados protohistóricos tanto del valle del Arga como del Río Salado y Ubagua, por su localización geográfica sirve de enlace con poblados de la cuenca de Pamplona como Matxamendi en Ubani y Beraskoain, junto al cauce del Arga, o los de las estribaciones de la sierra de Andia, Gazteluzar, Muru y Errezumendia, San Salvador en Salinas de Oro, San Cristobal en Guirguillano, Alto de Irurre, Murumendi Azpeta e Iruñela, en Yerri, estos como mas cercanos pero muchos otros a mas larga distancia.

Terraplén Suroeste del castro

La amplia superficie fortificada y bien estructurada, invita a pensar en una población de cierta importancia, pero esto puede llevarnos a engaño, si la mayor parte del terreno protegido se empleo como zona económica para usos ganaderos y agrícolas, por otro lado, no hemos encontrado en las cercanías, ningún manantial capaz de abastecer las necesidades de una mediana población, somos mas partidarios de interpretarlo como un pequeño núcleo de población con gran espacio económico de diferentes grados de protección y abastecido de agua con un aljibe.

Derrumbe de muralla

 

Ficha técnica

LOCALIZACIÓN

Términos municipales de Guesalaz y Guirguillano

Coordenadas UTM, 30-N, ETRS-89,

Coordenadas UTM. ED-50,

TOPONIMIA

Murugain

CONTEXTO PAISAJISTICO

Cerro en el cordal de la sierra de Esparaz que separa las cuencas del Río Salado y Arga. Coincide la muga de Guesalaz y Guirguillano, su ladera Sur y Este se encuentra profusamente poblada por coníferas de repoblación sobre bancales, las Norte, Oeste así como la superficie entera de la fortificación conforman un entorno de monte bajo o matorral, donde no se puede circular con facilidad para poder prospectar. La fauna habitual es el jabalí, corzo, zorro, tejón, Gato montes, marta, fuina, jineta, perdiz, azor, milano, ratonero común, águila calzada, águila perdicera, cernícalo, cuervo, corneja, chova, pito real , pito picapinos y una larga lista de aves menores.

HISTORIOGRAFÍA

Inédito

DESCRIPCIÓN

Se trata de un amplio recinto fortificado con doble línea de defensa adaptada al terreno, se estructura a base de terraplenes abarcando todo el perímetro. Entre el primer y segundo recinto, mantenía otra defensa intermedia y además le dotaron de otra defensa adelantada exterior. Estos terraplenes, estaban formados por paredes de piedra en seco, algunas de las cuales se han derrumbado, quedando a la vista estas estructuras, con evidencias de torrefacción. El acceso sería desde el Sur con extenso recorrido perimetral en el sentido del reloj con la entrada por el Este, este recorrido se realizaría por un foso hoy labrado, colmatado e irreconocible.

Evidencias de incendio en la muralla.

TIPOLOGÍA

Núcleo de población

Superficie fortificada: 23.546 m2

Perímetro fortificado: 585 m

Eje máximo: 170 m

Eje mínimo: 97 m

Cronología: Hierro

Emplazamiento: Loma

USO DEL SUELO

Polígono Guesalaz: 6, Parcelas rústicas 469 (sub-parcela D), 588 (sub-parcelas A,B), 589 (sub-parcelas A,B), 590, 591, 592, 593

Polígono Guirguillano: 1; Parcela rústica: 4 (sub-parcela D)

Grupo: Coníferas; Cobertura principal: Pino carrasco (Pinus helepensis); Recinto 26324

Grupo: Herbáceos de secano; Cobertura principal: Cultivos herbáceos; Recinto 27127.

Grupo: Coníferas; Cobertura principal: Pino laricio (Pinus nigra); Recinto 27011

INTERPRETACIÓN Y VALORACIÓN

Castro de buena extensión, con planta poligonal, recinto auxiliar de varios niveles orientado al sol, con gran dominio visual, abarca un territorio que se extiende a los valles de Guesalaz, Guirguillano, Yerri y Valdizarbe y en contacto visual con varios castros de esta comarca, no es descartable que el momento inicial de su poblamiento este en la Edad del Bronce. Localizado por barrido topográfico y teledetección, conserva el tantas veces repetido topónimo Murugain, en Navarra, mas que indicio, evidencia de poblado protohistórico. En la primera visita al recinto, hemos visto restos de una estructura con paredes y grandes losas de piedra como cubierta, hoy desplazadas y medio hundidas.

MATERIALES

Recogidos pocos fragmentos de vasijas manufacturadas cocidas en horno reductor.

CONSERVACIÓN

Teniendo en cuenta el uso agrícola al que se le ha sometido consideramos que tendrá daños aunque no sean graves por la escasa profundidad de los arados antiguos, los terraplenes se encuentran bien definidos pero los fosos se ven colmatados.

CIRCUNSTANCIAS DEL HALLAZGO

Prospección de Miguel Echegarai, Iñaki Ertze, Patxi Sarobe, comprobado por Juan Mari Martínez Txoperena, el 17 de marzo del 2012

BIBLIOGRAFÍA

http://wiki.txoperena.es/tiki-index.php?page_ref_id=1736&bl=n&saved_msg=y

RECINTO DE PEÑA MONTE DE LOS FRAILES, FACERÍA 22, DEIERRI-YERRI

 

Interpretación del recinto fortificado

COMENTARIO

Poco podemos decir de esta localización, sino es, que utiliza un espolón rocoso como emplazamiento de fortuna, con la probable función de vigilancia y control del paso hacia la sierra de Urbasa, se aprecia claramente la búsqueda de seguridad, a cuesta de la comodidad, no reunía un mínimo de condiciones de habitabilidad y solo lo vemos como una instalación castrense, tipo destacamento, donde se acercarían por un corto periodo con ese menester desde el castro de Azpeta situado a 500 m en linea recta.

Carst natural con posible función de Campo Frisio.

 

Ficha técnica

LOCALIZACIÓN

Facería 22, Abarzuza-Ibiriku

Coordenadas ETRS-89,

TOPONIMIA

Peña del Monte de los Frailes

CONTEXTO PAISAJISTICO

Afloramiento calizo amesetado, prácticamente sin cobertura de tierra vegetal y ocupado con pequeñas manchas de carrascas, donde es difícil la propia circulación por la característica cárstica del suelo. En la parte baja del cortado rocoso, se aprecia la construcción de pequeños refugios para animales, con paredes de piedra en seco.

HISTORIOGRAFÍA

Inédito

DESCRIPCIÓN

Pequeño recinto fortificado en la proa de una aguda terraza colgada. La solución que proporcionaron fue la construcción de 20 m de muralla de piedra en seco, con la cual aislaban una superficie de suelo muy irregular. Esta no permitía mas de 3 o 4 viviendas que estarían adosadas a la muralla, por tanto mas que un verdadero castro se trataría de un pequeño refugio o lugar de control y vigilancia en relación directa con el Castro de Azpeta cercano por el Este y la misión de controlar la ruta que asciende hacia Urbasa junto al río Irantzu, donde posteriormente se construyó el Monasterio de Irantzu.

Derrumbe de muralla

TIPOLOGÍA

Pequeño lugar de habitación

Superficie fortificada: 345 m2

Perímetro fortificado: 90 m

Eje máximo: 35 m

Eje mínimo: 15 m

Cronología: Hierro

Emplazamiento: Cresta

USO DEL SUELO

Polígono: 1; parcela rústica: 2 (sub-parcela K)

Grupo: Frondosas; cobertura principal: Carrascas (Quercus rotundifolia); Recinto 25005

INTERPRETACIÓN Y VALORACIÓN

Se trata de una manifestación difícil de interpretar pero de indudable carácter protohistórico, de planta triangular, aprovecha un escarpe cortado natural en dos de sus caras y en la tercera se levanta una muralla de 20 m de largo con la que cierran la fortificación, esta parece que se reforzó con un pequeño foso y la utilización del afloramiento cárstico como un verdadero “campo de piedras hincadas”, dadas sus características no necesitaban ningún otro tipo de actuación.

El acceso, lo hacían a través de un portillo natural al este del escarpe, por una rampa escalonada que accedía al pie de la muralla

MATERIALES

No disponemos de ningún material.

CONSERVACIÓN

Parece intacto, si exceptuamos el derrumbe de la muralla que es la única evidencia de actuación antrópica y único atributo que observamos.

CIRCUNSTANCIAS DEL HALLAZGO

Prospección de Juan Mari Martínez Txoperena en el contexto de la población protohistórica a la llegada de los romanos, el 6 de enero del 2017

BIBLIOGRAFÍA

http://wiki.txoperena.es/tiki-index.php?page=Pena+Monte+Los+Frailes

BIBLIOGRAFÍA

ARMENDARIZ MARTIJA J., 2008, De Aldeas a ciudades, el poblamiento durante el primer milenio a. C. en Navarra. Tesis Doctoral, Trabajos de Arqueología de Navarra, Monografías Arqueológicas, 2.

MALUQUER DE MOTES, J., GRACIA, F., MUNILLA, G., 1990, Cortes de Navarra, Campañas 1986-1988, Trabajos de Arqueología de Navarra, 9, Pamplona.

TARACENA, B., GIL FARRES, O., 1951, 1952, 1953, Memoria de excavaciones, Cortes de Navarra, Revista príncipe de Viana, Pamplona.