EVIDENCIAS REVELADORAS DE UN GRAN CASTRO EN BAKAIKU (NAVARRA)

23 de marzo de 2018

Castro Irimendi ¿capital de los Aracelitani en la protohistoria?

Recientemente, hemos localizado en el término municipal de Bakaiku, evidencias de un poblado fortificado de la Edad del Hierro, en nuestra opinión único en Navarra, al menos en la montaña.

Este significativo yacimiento, que no por casualidad se llama IRIMENDI, en la protohistoria fue un centro de poder y control, pero en el futuro puede y debe representar un valor de dinamización cultural de toda Sakana.

De por sí, su importancia arqueológica proporcionará buenas oportunidades, de trabajo, cultura y atracción turística en una zona donde las vías de comunicación y la industria han degradado el paisaje y en un futuro próximo, puede verse gravemente afectado por el paso del tren de alta velocidad (TAV).

No seremos nosotros, los que pongamos pegas a un estado de cosas que viene de largo y que ha proporcionado medios de vida a todo el valle del Arakil, pero si se sufre esta degradación por las obras públicas, es justo que se compense de alguna manera y este yacimiento es una buena oportunidad para ello. La ocasión la pintan calva y su localización geográfica lo pone en bandeja. Aunque no resulte afectado directamente, deseamos que no pase en Sakana lo que ocurrió en Iruña no hace demasiados años y se tire por la borda una gran oportunidad en aras del progreso y la modernidad, siendo perfectamente compatibles.

Independientemente de otros valores que iremos desgranando, al tratarse de un poblado fortificado vascón, nos ofrece la ocasión de poner en valor un elemento patrimonial impresionante, de una época que permanece inédita en el norte de Navarra como es la protohistórica. Este periodo, nos está dejando entrever una organización en la cuenca del Arakil que no desmerece de cualquiera de las atribuidas a otras tribus de la península Ibérica.

Tenemos la convicción, de que estamos frente a uno de los yacimientos mas importantes y fácilmente amortizable dentro del ámbito arqueológico cultural del siglo XXI. No arriesgamos al intuir que la información que nos facilitará despejará muchas de la dudas que en la actualidad mantenemos sobre esta época en la montaña navarra.

El estado en que ha llegado a nuestros días nos parece casi milagroso, si bien es verdad, que la mayoría de la gente cuando visita el lugar, solo aprecian algunos rasgos estructurales si se les señalan expresamente. Pero cualquier persona acostumbrada a ver este tipo de huellas y evidencias no puede mas que sentirse admirado de que en un lugar como este se haya conservado identificable tras 2.000 años de “humanización”.

Tiempo habrá para desentrañar los enigmas que encierra y que la arqueología nos descubrirá en un futuro esperemos que cercano. Por de pronto, estamos ante una fortificación que los nativos vascones tenían antes de la llegada de los romanos, y tratándose de una cultura autóctona tiene un atractivo añadido, en un momento donde la monumentalidad del mundo romano y su cultura han eclipsado a la anterior, aunque debemos tener en cuenta, que ese mundo que denominamos romano, fue también obviamente el mundo de los vascones.

Si su abandono fue voluntario y pacífico o si por el contrario fue violento, con el tiempo lo sabremos. Por de pronto, vemos que ha sido despojado de la mayor parte de los atributos que formaban sus estructuras, nada extraño en estos casos, es el proceso común en la practica totalidad de los yacimientos, pues como es natural, se aprovechaba como cantera en las construcciones históricas posteriores. Es muy posible que mas de una casa en los actuales pueblos se construyeran con restos de esta fortificación, de hecho, tenemos constancia de extracciones de tierra para la autovía en la década de los 90 del siglo pasado.

Recreación cenital del Castro (pinchar)

No podemos dejar de comparar lo que vemos en Bakaiku, con otros yacimientos muy significados en regiones más o menos lejanas. Teniendo en cuenta las condiciones orográficas y las formas poliorcéticas, el primero que recordamos por su espectacularidad es Els Vilars de Arbeca en Lleida. Un monumental poblado ibérico de la tribu de los ilergetes, dotado de foso perimetral y potente muralla, con cinco fases distintas de compleja evolución a lo largo de 400 años en la primera Edad del Hierro (775-325 a.C.). Tenemos que señalar que este poblado tiene una extensión inferior al de Bakaiku.

Els Vilars de Arbeca, Lleida, en proceso de excavación. UdL.

En Els Vilars comenzaron los trabajos de excavación en 1985, por un pequeño grupo de entusiastas que creyeron en la potencialidad del lugar y después de 37 años el resultado es evidente, siendo en la actualidad una referencia indispensable entre los yacimientos de la cultura Íbera.

Fortalesa dels Vilars puesta en valor, Ua1.cat.

Otro ejemplo, esta vez en Navarra, es el famoso poblado del Alto de la Cruz en Cortes, también de sucesiva y periódica evolución, con 5-6 fases diferentes desde la Edad del Bronce hasta el inicio de la II edad del Hierro (850-350 a. C.). Ante la carencia de piedra, la mayor parte de la construcción fue en adobe y madera, lo que generó una acumulación de tierra hasta conformar un montículo, como su nombre indica, y donde también se ha podido comprobar foso y muralla, con una superficie mucho menor que Irimendi.

El Alto de la Cruz en proceso de excavación

Recreación virtual del Alto de la Cruz, UOC.

Existen muchos ejemplos parecidos pero no demasiados con las características de Irimendi. Las circunstancias y el contexto tampoco tienen que ver con el que nos ocupa, por tanto debemos tomar conciencia de lo que tenemos entre manos, ser capaces de hacer ver a la sociedad en general y a la población de Sakana en particular, lo que puede suponer este yacimiento para el futuro, con el valor añadido que este no sería complementario de la cultura romana, sino que sería precedente y propio de la cultura de los vascones.

Al final del Bronce y primera Edad del Hierro la ideología que se impuso en toda Europa llevo a la construcción de emplazamientos defensivos visibles donde se agrupaba la población, apareciendo los primeros urbanismos planificados. Después en el Hierro Medio, evolucionan hacia un reforzamiento más potente y hasta monumental de sus defensas, llegando a la exaltación, con una gran carga ideológica, para que no sólo fuera identificado como inexpugnable sino que también fuera atractivo para nativos y foráneos. Todo esto que decimos lo vemos claramente en este castro, sólo hace falta sacarlo a la luz.

Recreación ideal de foso y muralla

Las fuentes clásicas hacen referencia a los vascones aracelitani, no esta claro, si se refieren a los habitantes de la mansio Araceli de la vía Astorga-Burdeos, o a los pobladores de Araciel una desolada ciudad cercana a Corella. Nosotros tenemos la convicción, de que con esta denominación se refieren a un gentilicio con mas potencia y organización que a los de una sola ciudad. Por tanto, nos arriesgamos ha interpretar que el gentilicio que nos desvelan los romanos se refiere a los habitantes de la cuenca del Arakil y sus afluentes, al menos desde el actual Ziordia, cerca de la divisoria con San Román de San Millán (Alava), hasta los desfiladeros de Oskia y Aizpea, incluidas las sierras de Aralar, Urbasa y Andia.

Situación de los castros localizados en el occidente de Sakana

Poblados protohistoricos localizados en la zona media de Sakana

Castros localizados en el oriente de Sakana

Las investigaciones que en los últimos años se vienen llevando en Sakana, tanto por la Sección de Arqueología del Gobierno de Navarra, con intensivas prospecciones arqueológicas, el historiador Rafael Carasatorre Vidaurre, los miembros de Ezpilleta Elkartea (asociación radicada en Sakana), el grupo Hillharriak (Megalitismo), Fran Valle Tarazaga en Zamartze y Aralar y nosotros mismos como miembros de Aranzadi Zientzia Elkartea, están demostrando la completa ocupación de este valle, sus laderas y sierras, desde los lejanos tiempos del Paleolítico hasta la actualidad. http://wiki.txoperena.es/tiki-index.php?page=aralar_araiz_larraun_sakana

Interpretación de castro Biokoitz (Birigarako Aitz/Olazti) a occidente del valle, en el mapa de relieve, SITNA

Estos trabajos algún día servirán para demostrar que los aracelitani eran los pobladores del Valle de Arakil, y también para localizar sobre el terreno el paso de la vía Iter XXXIV del Itinerario de Antonino y la radicación de su mansio Araceli.

Castro Gatxista (Ekai) a oriente del valle, SITNA

Todo esto tiene que servir para tener las ideas claras. Si bien la intensa antropización a través del tiempo apenas ha dejado huellas hasta el siglo XX, es en este cuando “humanización” está destrozando el valle. La industrialización tiene una incidencia clara, pero el gran condicionante han sido las comunicaciones, obras públicas de gran envergadura que han seccionado el valle longitudinalmente, siendo cada nueva obra mayor que la anterior.

Castro Menditxiki en Olazti, a occidente del valle, SITNA

La amenaza próxima del tren de alta velocidad promete ser la puntilla para terminar de arreglarlo. Si esto es inevitable, las compensaciones deben ser igualmente proporcionales, bien pensadas, sostenibles, que no sean una carga para el futuro. Que creen los suficientes incentivos como para que la población que tenga que soportarlas vea que merece la pena y que su sacrificio revierta en beneficio de toda la población.

Orto-Foto de los castros de Murubi e Illunbeta en Google

Para esto, se tiene que presionar con decisión a los poderes políticos, para que una parte de esas grandes inversiones sirvan para crear puestos de trabajo de prestigio en este valle. Este aspecto no es baladí. Si nos fijamos en la excavación y gestión de yacimientos con características parecidas, veremos que los trabajos se extienden por muchos años, poniendo en valor un patrimonio impresionante que hay que estudiar, cuidar, mantener y enseñar. Verdaderos polos de atracción turístico-cultural, de los que no estamos demasiado sobrados. Y esto sólo se logrará, con una apuesta decidida de financiación y amortización a futuro que los entes locales en principio no pueden asumir, pero sabiendo que ninguno de los grandes yacimientos del Estado, han salido adelante sin el impulso y la ayuda decidida de la Administración.

Localización de Irimendi en el topográfico, SITNA

Irimendi, Bakaiku
LOCALIZACIÓN

Bakaiku

Coordenadas ETRS-89: 572.751, Y: 4.749.009, Z: 533
TOPONIMIA

Irimendi
CONTEXTO PAISAJíSTICO

En un entorno interurbano de campos, praderas, vías de comunicación, cercano al río Arakil en el máximo estrechamiento del valle, es sorprendente que se haya conservado enteramente reconocible.
HISTORIOGRAFÍA

Inédito
DESCRIPCIÓN

Se trata de un recinto fortificado de llano, de planta oval, situado entre el río y el monte en un estrechamiento del valle, con la indudable función, de controlar el importantísimo pasillo de la llanada alavesa a las cuencas pamplonesa y pirenaicas.

La protección principal que se adbierte y se puede interpretar, es un gran foso que rodeó todo el recinto y la consiguiente muralla que por fuerza tuvo que ser de mucha potencia.

Podemos deducir que el foso tenía alrededor de 20 m de anchura, pero la profundidad como las posibles defensas  pasivas integradas, sólo sería posible con una intervención arqueológica o al menos geofísica.

Del acceso, nos arriesgamos a proponer que sería en el sentido de las agujas del reloj por el foso y las puertas se encontrarían una al Este y otra al Oeste, esto solo indiciariamente.

Si lo comparamos con otros poblados similares, podemos deducir que las viviendas estarían pegadas a la muralla y en el interior tendrían un aljibe, pozo o manantial para sus necesidades hídricas comunes.

Con una superficie interior algo menor a dos hectáreas, sería una población de cierta importancia, asimilable a un pequeño Oppidum, con un especial interés por su visibilidad y presencia en el paisaje.

Mapa de relieve (LIDAR) del castro Irimendi, SITNA

TIPOLOGÍA

Núcleo de población

Superficie fortificada: 18.000 m2

Perímetro fortificado: 500 m

Eje máximo: 230 m

Eje mínimo: 180 m

Cronología: Hierro

Emplazamiento: Valle
INTERPRETACIÓN Y VALORACIÓN

El caso de este castro es interesante por cuanto no es muy habitual y en Navarra tenemos pocos ejemplos, si no es el único. El hecho de que se construyera en este lugar demuestra que consideraron mas importante el control del paso que la propia seguridad. Esta, les podía facilitar un emplazamiento mas apartado pero fácilmente defendible, de los que en la zona disponían con menor necesidad poliorcética. Así se aprecia, que la intención principal era el control conjuntamente con la exhibición de su poderío, como evidencia clara de quien y donde se ejercía este control, por tanto consideramos muy importante este asentamiento y por tanto, un lugar a tener en cuenta para unas posibles excavaciones arqueológicas que sin duda arrojarían resultados importantes.

Orto-fotografía de Irimendi el año 2003, SITNA

CONSERVACIÓN

A pesar de su uso agrícola y la extracción de tierras que se produjo en los años 90 del siglo pasado para la construcción de la A-10, creemos que se encuentra en muy buenas condiciones. Lo que la fotografía histórica permite interpretar es un uso como pradera con muy poca actividad labradora y la mayor parte de esta con tracción animal, por tanto esperamos que exista una potente estratigrafía arqueológica.

Irimendi en orto-fotografía de 1945, SITNA

Sobre el terreno observamos, una gran cantidad de piedra de pequeño tamaño entre la hierba, hecho que no lo vemos en los prados vecinos, esto se daría tras el reciclado de los materiales mas utilizables, despreciando los de menor tamaño, generando un terreno pedregoso que no ha sido atractivo para labores agrícolas. Otro problema es la extracción de tierras que se realizó, creemos que se tenía que haber extremado el seguimiento arqueológico y sin duda se habría detectado este yacimiento.
CIRCUNSTANCIAS DEL HALLAZGO

Prospección de Juan Mari Martínez Txoperena, en el contexto del poblamiento protohistórico pirenaico a la llegada de los romanos. Visitado el 24 de enero del 2018

Sugerentes figuras astroláticas en el Parque Natural de Sierra Urbasa-Andia

19 de febrero de 2018

BOSTBURUS DE ANDIA

La figura Oillaskardi 1 desde el sureste

Existen unas manifestaciones de unos 15 m de diámetro que gráficamente recuerdan una estrella de mar, tienen cinco brazos y el 14 de agosto del 2009, día de su localización, se nos ocurrió denominarlas Bostburus, por ello y sus cabezas cargadas.

Situación de las figuras de Ritei y Sosaportillo Goikoa desde Oillaskardi

Están realizados con piedras de tamaño grande y mediano en parte encajadas en tierra, para lo cual tuvieron que realizar pequeñas zanjas.

Perfilado de un brazo

Detalle del perfilado de su estructura.

Naturalmente, en su día dimos parte al servicio de Patrimonio del Gobierno de Navarra, estudiamos la fotografía histórica de la zona pero no apreciamos indicios de su presencia, por lo que pensamos juntamente con los técnicos, que lógicamente eran posteriores y aunque se tomó nota, estas manifestaciones quedaron olvidadas.

Más tarde en otra visita por la zona me acerque a esta ladera y me extrañó no ver ningún rastro de cráteres de artillería, ni siquiera de morteros en sus inmediaciones, pero lo achacamos al tiempo pasado.

También recordé una gran figura antropomorfa, que tuve noticia de su existencia en Bardoitza (Urbasa) por un joven guarda forestal del parque, esta también tenía 20 m de largo y la localizaron desde un helicóptero un día que la ventisca había rellenado la depresión de la zanja con que había sido perfilada, al verla era evidente que fue consecuencia de un “rebote” de algún mando militar y el consiguiente “arresto” que habría llevado a los castigados a cavar durante días, hasta que el “arrestador” quiso demostrar su autoridad ordenando parar antes de acabarlo, recordé, que era evidente todavía que la tierra y piedras que iban extrayendo era depositada fuera junto a la zanja y aún se apreciaba, lo que eliminaba datarla en época antigua.

Evidencia gráfica de la zanja en la figura antropomorfa de Bardoitza (Urbasa)

Así nos fuimos olvidando del asunto hasta el 2015, este año, el incansable Mikel Markotegi, miembro de la asociación Ezpilleta Elkartea, se tropezó con otras dos figuras idénticas una en Sosaportillo Goikoa y otra en Ritei, no muy alejadas de las de Oillaskardi aunque con diferente orientación, en 2017, tras la comunicación de un sevillano de la posible existencia de otra figura localizada en Google, Patxi Iruin la encuentra debajo de las dos primeras y el mismo año, Mikel Markotegi, localiza otra cerca de la anteriormente hallada en Sosaportillo Goikoa y Pedro Iparaguirre otro en Ritei, en total por el momento son siete figuras, no iguales pero parecidas.

Figuras de Oillaskoa 1-2-3

Perfiles de las figuras de Oillaskardi 1-2-3

Figuras de Sosaportillo Goikoa 1-2

Perfiles de las figuras de Ritei

Figuras de Ritei 1-2

Esto nos obligaba a revisar nuestra idea de posibles blancos artilleros, utilizando la lógica, no tendría mucho sentido elaborar estas complicadas figuras, cuando hay maneras mucho mas sencillas y con menos trabajo para señalizarlos y pensábamos, que a nadie se le ocurriría colocar unos blancos artilleros junto a antiguas bordas que se están utilizando, por el peligro que entraña y teniendo tanto sitio en esta sierra, por otra parte tampoco podiamos imaginar un entretenimiento de pastores desocupados, puesto que tenían que ser varios para poder mover tantas piedras, algunas de apreciable peso y encastrarlas en el terreno.

Sosaportillo Goikoa en el vuelo de 1966, SITNA

Por otro lado, recientemente el Servicio de Información Territorial de Navarra, puso a disposición general, el vuelo de 1966, en ella se pueden ver con claridad los siete y no tan claro algún otro que habrá que comprobar sobre el terreno. Esta orto fotografía parece indicar una reciente construcción de estas manifestaciones, debido a su nitidez, sobre todo si las comparamos con el vuelo americano (1956), donde no se aprecia ni rastro de estas figuras, pero la calidad de las imágenes no nos inspiraba demasiada confianza, ni en este vuelo ni anteriores de 1945 o 1929, aunque personalmente consideraba que algún indicio se tenía que apreciar, al menos en alguna, si no en todas.

Debemos señalar que en el mismo entorno del parque natural, existen una serie de manifestaciones megalíticas, concretamente, varios crómlech bastante visibles, que a pesar de su evidencia en orto fotografías en color, tampoco manifiestan ningún indicio en blanco y negro, ni siquiera en el vuelo de 1966.

Cromlech cercano a Oillaskardi

Cromlech C-5 en Soosa

Cromlech C-1 en Soosa

Cromlech C-2 de Soosa, ninguno se aprecia en el vuelo de 1966

 

Estas son expresiones plásticas a las que no encontramos parangón, como tampoco encontrábamos hace unos años a unos anillos tumulares, localizados en las sierras vecinas de Urbasa, Saldise y Andia con el eje en esta última.

Túmulo anular del entorno de Oillaskardi

Los considerábamos como un fenómeno local, pero, aunque no conocíamos en ese momento paralelismo alguno, no teníamos ninguna duda que se trataba de manifestaciones megalíticas.

Túmulo anular sin cubierta vegetal en Jordania

Tardamos poco tiempo en encontrarlas en Jordania al llegarnos una publicación sobre megalitos en este país, nos sorprendió, salvando la diferencia del paisaje, la similitud de los dólmenes incluso en el tamaño, pero mas nos sorprendimos, al ver las imágenes de unos anillos tumulares o túmulos anulares, exactamente iguales a los que se habían localizado en estas sierras. En Jordania se habían investigado varios de ellos comprobándose su adscripción a la Edad del Bronce, aquí no conocemos un trabajo sistemático, pero los indicios nos llevan a la misma época.

Volviendo a los Bostburus: ¿Deberíamos considerarlos como otra expresión local de la misma gente? o por el contrario, una manifestación contemporánea de origen todavía sin aclarar, pero… y aqui biene lo bueno, cuando estaba a punto de publicar este post y a raiz de un artículo periodistico,  Mikel Markotegi  me comunica que habia investigado el origen, con el resultado indudablemente militar de estas figuras, entre los años cincuenta y principios de los sesenta del siglo pasado, coincidiendo, con el periodo de máxima actividad militar con fuego real en esta sierra, se supone que debe estar bien documentado en archivos y hemerotecas, por cuanto con estas maniobras, mataron un pastor casi en la puerta de su borda en Ratei.

También me comunica la aparición de obuses o granadas sin explotar, ¡preocupante!, porque este tipo de informaciones que son muy sugerentes, producen un interés atávico y la curiosidad puede llevar a recoger evidencias con detectores de metales y como consecuencia sufrir un grave accidente, de lo que desgraciadamente existen precedentes en la zona, pues fue habitual, la recogida de metralla para su venta en chatarrerías.

Queda claro pues, que estas figuras por enigmáticas y sugerentes que nos puedan parecer, son producto de la mente de un militar, que se le puede suponer hasta un cierto toque poético, pero un gran desprecio por la antígüa y noble profesión de Pastor.

Con esta entrada pretendemos dejar claro este aspecto y también dar a conocer la gran riqueza Megalítica, Arqueológica, Etnográfica y Paisajística del Parque Natural de Urbasa-Andia, desde el punto de vista de una persona, que despues de muchos kilómetros y muchos días pateando estas sierras, todavia, ni un solo día deja de sorprenderme.

VIAS ROMANAS EN EL TERRITORIO NORTE DE LOS VASCONES Y SUS MANSIONES.

13 de septiembre de 2017

Visión crítica sobre el estado de la cuestión.

Muchos y buenos artículos se han publicado últimamente, sobre las comunicaciones que articularon el territorio de los vascones y nosotros queremos aportar nuestro pequeño grano de arena en este asunto,  por otro lado importante en el devenir histórico de nuestra tierra, siendo como fueron autopistas por donde circularon además de mercancías y personas, pueblos, culturas, ideologías, lenguas, costumbres y religiones.

Después de cinco años de investigaciones sobre una calzada que en principio creíamos no referenciada por las fuentes clásicas nuestra visión ha cambiado. Hoy si la creemos citada por los diversos documentos, el problema radicaba en la distinta identificación de su recorrido.

 

Mapa de vías romanas en Navarra

La inercia creada por los antiguos investigadores sobre determinados recorridos, han generado un problema, que sin una sola prueba arqueológica, ha dado evidencia a un recorrido y ha traspasado la carga de la prueba a quien quiera demostrar un trazado diferente.

Nos estamos refiriendo a la calzada que por Artzibar alcanza Errozabal (ALTADILL, 1928; ANDREU, 2017)) en la llanada de Roncesvalles donde se ubica Zaldua, un poblamiento romano de gran importancia arqueológica y aún mayor importancia estratégica en época romana para el paso del Pirineo.

Estado original de los miliarios de mugarriluze (Aurizberri-Espinal), 2011

 

Miliario de Constancio Cloro antes del levantamiento

Este tramo reconocido al 100% desde Iturrotz-Villaveta en (Longida) hasta Donazaharre-Saint jean le Vieux, nos ha proporcionado evidencias tan importantes como 6 miliarios, 4 de ellos con epígrafes y tres importantes asentamientos romanos, uno de ellos republicano y dos altoimperiales de larga secuencia temporal, Iturrotz, Artzi y Zaldua (GARCIA ET AL, 2016) , nos faltan sus reducciones pero no la confianza de su futura identificación.

Hoy la geo localización y el traqueado digital de estos caminos es fácil así como su medición, eso nos ha llevado a comprobar que las distancias aportadas por el Itinerario de Antonino, en la practica, son difíciles de casar, así que nos conformamos con aproximarnos e intentar su confirmación por métodos arqueológicos.01

Resultado de la prospección geomagnética en Zaldua. ©Sociedad de Ciencias Aranzadi.

Tenemos una datación por Carbono 14 de la calzada en Zaldua (Auritz-Burguete) de 2036 ±30 [1], coherente con las recogidas en Donazaharre-Saint Jean le vieux identificado como Immus Pyrenaeus por J.L. Tobie (TOBIE, 1982) y coherente también con la construcción por Augusto de esta calzada desde Caesaraugusta entre el 9 y 4 a. C. (ANDREU, 2017)

Por el contrario en el Camino de Santiago, insistentemente señalado como el trazado de la Iter XXXIV, pese a estudiarlo con verdadero interés, no hemos podido reconocer ni una sola evidencia, lo hemos intentado con la prospección del recorrido, el área donde se localizaba la Venta del Puerto ya desaparecida entre Zubiri y el alto de Erro, el seguimiento de obras en Zubiri, incluso con el seccionado arqueológico de una plataforma anterior a la carretera actual. Tampoco las pendientes reconocidas nos animan a considerarlas romanas, aunque evidentemente es un antiguo e importante camino.

Existen alusiones de restos de calzada en el alto de Erro (PEREX, UNZU, 1990), los conocimos en su día, pero mas parecía un empedrado con el objetivo de sanear el portazgo que en su día hubo en este camino en este mismo lugar, en nuestra opinión, estos restos son modernos.

Pero existe un argumento que nos hace descartar o al menos cuestionar seriamente este recorrido, los técnicos de Augusto planifican y proyectan estas calzadas desde Caesaraugusta.

Así ya implantada la Pax por Augusto y poco antes del cambio de era, el Princeps Octavio Augusto, acomete un importante programa para la construcción de vías fundamentales en la articulación de esta parte del imperio, la Tarraco-Oiasso (ESTRABON,3,4,10) que comunicaba el Mediterráneo con el Cantábrico, posiblemente ya adelantada antes de Augusto (MAGALLON,1990), la Ab Asturica Burdigalam (iter XXXIV) que facilitaba la comunicación de Asturica Augusta con la Galia. De paso con la Beneharno, pone en comunicación Zaragoza y el Bearn por el Pirineo central (MORENO, 2009) y muy posiblemente el ramal que uniría por Cara, Caesaraugusta con Pompaelo (ANDREU, 2017), ya para entonces convertida en una importante ciudad vascona.

Recapitulando: Si ya tenemos la Tarraco-Oiasso  por el piedemonte pre pirenaico de Sureste a Noroeste y tenemos la Ab Asturica Burdigalam que convergen junto a Pamplona, no vemos, – como los romanos tampoco habrían visto- la necesidad de tender una calzada por Esteribar, que tenía que superar dos puertos como Erro y Mezkiritz, cuando ya tenían solucionado el trayecto por Artzibar sin ninguno.

Existiese ya o no la Tarraco-Oiasso, tendrían una parte importante del recorrido solucionado al menos desde Iturrotz (Longida) hasta Arre, por tanto Iturissa y Summo Pyreneo debemos buscarlos en el pasillo de Artzibar para lo que ya tenemos tres alternativas, Iturrotz, Artzi y Zaldua.

 

Hypocaustum con muros de opus cementicium en Artzi

No seremos nosotros quienes pongamos nombre a ninguna mientras no tengamos una confirmación epigráfica, si aportaremos argumentos para la comprensión del territorio y las condiciones de vida en la época romana como en la actualidad.

Salvando ciclos climáticos en los que las nevadas han sido mas o menos copiosas, el clima de la zona no ha variado fundamentalmente desde la época romana.

Si en la actualidad el collado de Ibañeta ofrece unas duras condiciones climáticas, igual que se daban en 1132, como para que el hospital que el Obispo de Pamplona, D. Sancho de Larrosa, había construido en 1127 se abandonara y se construyera otro en lugar mas protegido como es la ubicación actual de Orreaga-Roncesvalles. En época romana tampoco sería un buen lugar para instalar el Summus Pyrenaeus, aunque si para instalar un altar a los dioses manes -o por ejemplo el supuesto trofeo de Urkulu- como punto mas alto de la calzada, de hecho la recuperación por L. Vázquez de Parga en 1951 en excavación arqueológica de un fragmento de ara al Sol Invicto vendría a confirmarlo, como confirma la calzada, los dos miliarios que hallamos 400 m al sur del collado.

Miliarios de Ibañeta in situ. antes del levantamiento 

Tampoco lo sería en épocas históricas, pero en estas cubría una vital necesidad como refugio de peregrinos, en un momento de gran popularidad de esta practica en la Edad Media, de ahí la existencia del monasterio de San Salvador y que sus restos llegaran hasta el s. XX como ermita.

Restos arqueológicos del Monasterio de San Salvador de Ibañeta cortados por la antigua carretera de 1881. (verano del 2017)

Todo esto nos lleva a cuestionar también el collado de Ibañeta como el lugar donde se asentara el Summo Pyreneo. Lo mismo que la identificación de la calzada discurriendo por Luzaide nos da motivos como para poner en duda la torre de Urkulu como trofeo romano.

En general se alegaba como motivo de su ubicación en Urkulu, que era un lugar señalado y visible desde la calzada que discurría por Bentartea y Lepoeder, cuando lo cierto es que por estos lugares nunca discurrió una calzada romana. Si acaso, una ruta pecuaria que sin duda, habrían utilizado las legiones en la época de la conquista, como los nativos la siguieron utilizando y muchos peregrinos en épocas históricas también.

Se ha mantenido el carácter de trofeo romano aún después de las excavaciones llevadas a cabo los años 1989-1990 (MEZQUIRIZ, 1992), trabajos que no aportaron la mas mínima prueba material de época romana, interpretando como altar de consagración del monumento los restos de una simple chabola abierta al Norte, donde cocinaran los militares acantonados en el lugar a finales del s. XVIII (de los que si hay pruebas), habida cuenta, que el recinto donde se cobijaban solo tenía un hueco, la puerta orientada al Sur, el cocinar dentro sería un verdadero problema.

Torre de Urkulu

 

La falta de materiales metálicos romanos no nos extraña, por ser terreno abonado para los detectoristas clandestinos, pero si la ausencia total de materiales cerámicos, o la extraña tipología de la talla y mampostería a base de ripios, no nos parece romana se mire por donde se mire.

Somos conscientes que esto que decimos nos costará aceradas críticas, es un debate que no se puede cerrar en falso, pero en muchos años no hemos visto ninguna revisión crítica de la hipótesis que desarrollaron los encargados de la excavación e interpretación de estos trabajo, la hipótesis es muy romántica pero carece de evidencias arqueológicas. La visión tradicional parte de una hipótesis teórica, al dar por sentado el paso de una importante calzada romana por estos puertos hoy demostrada errónea.

Volviendo al Summo Pyreneo, si como hemos argumentado, el lugar no tenía las condiciones como para instalar una mansión, quizás debamos buscarla en Zaldua y por tanto Iturissa en Artzi o Iturrotz. Ya hemos comentado que de ninguna manera vamos a conciliar exactamente las distancias del Itinerario de Antonino pero al menos las aproximamos, y tenemos una idea mas clara para confirmar o no nuestras propuestas, si vamos atando cabos es posible que en un futuro cercano contemplemos este territorio con una visión menos hipotética, mas científica y real, hará falta afición porque trabajo no va a faltar y en el Pirineo navarro hacen falta alicientes patrimoniales de este tipo que los hay, y habrá que descubrirlos .

Diferentes yacimientos romanos en la llanada de Errozabal con el recorrido de la calzada

Esto es a grandes rasgos, una serie de observaciones críticas producto de las investigaciones sobre las vías romanas y antiguos caminos llevadas a cabo estos últimos años en el Norte de Navarra, que están conformando una visión mas real de este territorio en época romana, como zona de paso importantísima, con un potencial desconocido, pero que lo intuimos extraordinario, aunque solo fuera como canal de culturas y gentes en todas las épocas, también en las históricas.

[1] Resultado del análisis realizado por The Angström Laboratory /Tandem Laboratory de Uppsala Universitet, el 14-11-2014, sobre una muestra de un sondeo geoarqueológico en la calzada  Zaldua (Auritz-Burguete)

Bibliografía utilizada:

ALTADILL J.

1928,   Vías y vestigios romanos en Navarra, De Re Geographico-Histórica. Diputación de Gipuzkoa, homenaje a Carmelo Etxegarai.

ANDREU PINTADO J.

2017,   El territorio vascón y sus ciudades en la era de Augusto, Gerión, vol.35, nº esp. 551-569

ESTRABON, 3,4,10

GARCÍA-GARCÍA, E,  MTZ. TXOPERENA JM,  SALA R,  ARANBURU A,  AGIRRE J.

2016,    Magnetometer Survey at the Newly-Discovered Roman City of Auritz-Burguete (Navarre). Result and Preliminary Archaeological Ynterpretation. Archaeol.prospect. 23, 243-256.

MAGALLÓN BOTAYA, M. A.

1990,   Organización de la red viaria romana en el valle medio del Ebro, Simposio sobre la red viaria en la Hispania Romana, Turiaso, 301-315

MEZQUIRIZ IRUJO, M.A.

1992,   La Torre Trofeo de Urkulu, Segundo congreso anual de Historia de Navarra Príncipe de Viana, anejo 14, 109-115.

MORENO GALLO I.

2009,    Item a Caesarea Augusta Beneharno, Centro de estudios de las Cinco Villas, Institución Fernando el Católico, 59-62

PEREX AGORRETA M. J. UNZU URMENETA M.

1990,    Emplazamiento de Iturissa, Mansio en la Vía Astorga a Burdeos, Simposio sobre la red viaria en la Hispania romana, 373-384

THE ANGSTRÖM LABORATORY/TANDEM LABORATORY DE UPPSALA UNIVERSITET. 14-11-2014.

TOBIE, J. L.

1982,    Le Pays Basque nord et la romanisation (1er siècle avant J.- C. 3e siècle ap J.- C.), Bulletin Musée Basque, 95,1-36

 

 

SENGUES-NABASKOZE, ¿Un castro en el origen de Navascues?

18 de agosto de 2016

Avanzando en la prospección de los poblados de la edad del hierro en territorio del pirineo vascón, existen casos que nos llaman la atención, ocurre en el actual Navascues.

Interpretación ideal del Castro

Interpretación ideal del posible Castro de Sengues

Conforme mas conocemos como estaban organizados territorialmente y como situaban estratégicamente sus poblados fortificados, vemos que los objetivos eran proteger a los habitantes nativos y controlar a los foráneos, vemos como ese control se extendía a los caminos, ríos, ganados, pastos y tierras de labor, vemos, como esa protección no solo estaba dedicada a “los de afuera”, también a los vecinos se prestaba atención.

Creemos como muy posible que la división administrativa de la Navarra actual (al menos en los valles pirenaicos), sea consecuencia de esta organización protohistórica que se venía gestando a través de muchos siglos, aunque cristalizara documentalmente en época medieval y vemos que la orografía de por si, era una parte muy importante en esa protección.

El caso de Navascues nos hace reparar, en que unas buenas tierras de labor, donde la cuenca del río Salazar se abre formando una planicie, serían causa de una atención especial y que cerca tendrían situado un recinto fortificado importante donde protegerse en caso de necesidad.

Efectivamente el actual emplazamiento de Navascues es el lugar ideal y además ofrecía óptimas condiciones.

Navascues y tierras de labor

Navascues pastizales y tierras de labor

Es posible que a través de la historia hayan aparecido evidencias de esta época (molinos, cerámica, etc), que no han tenido mayor relevancia que un comentario entre vecinos, pero tenemos la convicción del origen de este poblamiento en la protohistoria, sino antes.

Este emplazamiento, como otros muchos en Navarra, cuya secuencia temporal a perdurado hasta hoy, mas que tenerse probados se intuyen, bien es verdad que en la actualidad los medios y los conocimientos nos facilitan indicios o evidencias que antes pasaban desapercibidas.

También en la actualidad existen técnicas y  herramientas que nos facilitan este reconocimiento, mención principal a la orto-fotografía histórica, cartografía, toponimia y mapa de relieve (LIDAR) que el SITNA ofrece por internet, lo cual no te exime de las visitas que sean necesarias, para reconocer eso que intuyes en estos medios.

Mapa de relieve (LIDAR) del Navascues actual

Mapa de relieve (LIDAR) del Navascues actual

En el caso del actual Navascues, se acumulan una serie de detalles que facilitan la asignación del poblamiento a la edad del hierro: En primer lugar se trata de una loma descendente cercana al llano, con un estrecho istmo, fácil de aislar con la cava de un foso.

En segundo lugar, esta tiene unas pendientes suficientemente escarpadas para conseguir terraplenes sobradamente violentos, estos dotados con unas adecuadas murallas, completaban una fortificación importante.

En tercer lugar, el lugar elegido controlaba uno de los principales caminos de comunicación de la cuenca del río Salazar con la del Roncal.

En cuarto lugar, la extensa vega que forma el río Salazar debajo del castro, contiene las mejores tierras de labor de la comarca, capaces de proporcionar cosechas para una importante población y la proximidad del curso fluvial como fuente de recursos.

Ademas cerca al nordeste, se localiza una meseta entre las cuencas de los dos ríos con extensos pastizales, tradicionalmente muy apreciados por los ganaderos, capaces de mantener una numerosa cabaña bien vigilada y protegida.

Castro del Puntallo de Santa Cruz, Almiradio

Castro del Puntallo de Santa Cruz, Almiradio, LIDAR-SITNA

Por lo que hasta ahora hemos podido averiguar, esta población se encuentra en el centro de una serie de castros que en cierto modo la protegen, formando una coraza en derredor, Paco de la Guardia, Puntallo Santa Cruz y Likarri, de este a oeste por el norte, Peñarroya, El Poio, y Entrepeñas por el sur, así sería mas que un simple castro mas o menos protegido y tendría la función de centro o capital que después ha tenido en época histórica.

En la zona pirenaica Navarra, ocurre igual que en otras zonas montañosas de la península ibérica, como la Cántabra y la Astur-Leonesa, en periodos de inestabilidad, como fueron las distintas invasiones  de Suevos, Vándalos, Alanos, Visigodos y Arabes, sin duda habrían animado a los vascones a la revitalización y reutilización de las antiguas fortificaciones castreñas, de manera que durante estos ciclos, o al menos los mas peligrosos, sería donde parte de la población alto medieval desarrollara su vida, también hay que tener en cuenta, que muchos de estos lugares no se habrían desolado en la época romana, sino que se habrían fortificado todavía mas, perdurando incluso hasta la actualidad.

 

Interpretación del castro de Entrepeñas sobre la foz de Aspurtz

Interpretación del castro de Entrepeñas sobre la foz de Aspurtz

Interpretación del castro de Peñarroya, último localizado en el Almiradio

Interpretación del castro de Peñarroya, último localizado en el Almiradio

Por tanto no debe extrañarnos que este emplazamiento haya conservado la capitalidad del Almiradío puesto que siempre habría gozado de este carácter.

Tampoco nos extraña la urbanización del casco viejo, de alguna manera fosilizada y clásica de esta época con una calle principal, que se habría recuperado en la repoblación medieval, tras haberse desolado Sengues.

La rivalidad entre los distintos ámbitos administrativos, siempre dio dolores de cabeza a la élite gobernante, aunque pocas veces pasaba a mayores, así se dotaban de normas y arreglos, de facerías y convenios y ante los peligros verdaderos, predominaba la proverbial solidaridad tribal entre valles y comarcas.

Periodos tiene la historia, donde una parte de la población navarra, sintió la necesidad de buscar refugio en esta zona por razones de seguridad, periodos donde la vida era el único valor a conservar.

Para esto estaban bien dotados desde la prehistoria, la quebrada geografía facilitaba la dispersión como defensa, y por esta razón se construyeron tantos refugios, pero la tierra era pobre y tampoco podía mantener tanta población como la que en determinados momentos, tuvo que soportar esta parte de la montaña vascona.

Lugar donde se relleno el foso a la entrada de la localidad por el este

Lugar donde se rellenó el foso a la entrada de la localidad por el este

Así encontramos recintos fortificados en altitudes de casi 1.200 m de altura. Rutas pecuarias que se remontan a épocas prehistóricas, cuya vigencia ha llegado hasta nuestros días en forma de cañadas, o infinidad de prados abiertos en lugares alejados, donde se sembraba cereal hasta no hace muchos años, hoy convertidos en praderas o abandonados, aunque todavía podemos apreciar las eras donde se trillaba y todavía podemos conocer gente a la que le toco vivir esta clase de practicas en la segunda mitad del S. XX.

Recinto fortificado de Gaztuluzarra, Uztarroz

Recinto fortificado de Gaztuluzarra, Uztarroz

Esta riqueza que antaño solo permitía un régimen de supervivencia, hoy se conserva de modo mas o menos testimonial y solo gracias a la inmensa red de pistas y caminos forestales que facilitan de manera rápida y cómoda el acceso a estos prados, muchos de ellos abiertos por los habitantes protohistóricos de estos castros, en el entorno de los mismos.

Extenso recinto fortificado de la Cerca, Salazar

Extenso recinto fortificado de la Cerca, Salazar

Las mismas características que vemos en el Almiradío de Almiradios (Navascues), se repiten en los también viejos almiradios de Salazar, Roncal, Romanzado, Urraul Alto y Bajo, Aezkoa, Esteribar o los valles de Artzibar, Erroibar, Lizoain-Arriasgoiti, incluso las Vizcayas, Valdorba, Sakana, Deierri, Guesalaz, Amezkoas, Berrueza o Valle de Lana.

Y no es que el resto del territorio de los vascones no participara de las mismas formas y organización, sino que la orografía era tan diferente, que permitía el acceso de los grandes ejércitos a las inmediaciones, facilitando el acoso y cerco de aldeas y ciudades sin capacidad de respuesta en campo abierto.

Castro de Espildatxikia, Salazar

Castro de Espildatxikia, Salazar

Es mas que probable, que las Aceifas musulmanas lanzadas desde Cordoba contra la “marca superior” en la alta edad media, se abstuvieran la mayoría de ellas de penetrar en estos espacios, según la tradición, tendrían malos recuerdos, como la batalla de Olast, (Oloast leyenda o no, fechada en 732 o 785), que algunos localizan junto al portillo de Ollate, en la cañada de los roncaleses pero en término de Navascues.

Dramatización de la batalla de Olast, en el Ayuntamiento de Urzainki

Dramatización de la batalla de Olast, en el Ayuntamiento de Urzainki

Los espacios montañosos, siempre fueron un gran problema para estos ejércitos y los nativos, especialistas en la lucha guerrillera que el conocimiento del territorio les facilitaba, por esto no nos puede extrañar que en determinadas épocas históricas, se recurriera a la solidaridad de los montañeses y desde estas montañas se recuperara el control del territorio.

Escudo de Roncal, Archivo General de Navarra

Archivo General de Navarra

El cronista musulmán Arib Ben Sad, recoge un episodio de la aceifa cordobesa del 924, deja escrito que el 21 de julio las tropas musulmanas “destruyeron una aldea de nombre Baskhunsa de donde era natural el rey de Pamplona”, J. M. Jimeno Jurio interpreta que esta aldea es el Navascues actual (otros autores la identifican con Sangüesa la vieja/Rocaforte).

¿Pudo ser esta aldea Sengues-Nabaskoze y este el motivo de su desolación? Si así fuera, habría tenido un papel importante. Siendo un enclave suficientemente seguro, en él habrían recalado buscando refugio las élites influyentes, la iglesia y aristocracia de zonas donde ya el latín-romance era el idioma utilizado por estas, terminando por afectar seriamente al euskera nativo. Esto se puede comprobar en la toponimia del Romanzado y Almiradío y en menor medida en Salazar, Urraul o Roncal, todos ellos eminentemente euskaldunes, donde el romance ha sustituido en gran medida al euskara.

Sea como fuere, no somos especialistas ni en lenguas ni en historia y no es pretensión nuestra discutir hipótesis mas fundamentadas, pero estas especulaciones vienen a cuento, porque el resultado de nuestras prospecciones demuestran, que desde la edad del hierro existía una gran organización territorial y una gran demografía y es razonable entender, que la despoblación de estos valles, se da bien avanzada la edad media entre los siglos XIII y XIV.

 

 

Bibliografía utilizada

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AVELLO ALVAREZ J.L. Panorama arqueológico de los astures cismontanos en la actual provincia de León, 1986

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BESGA MARROQUIN A. La situación política de los pueblos del Norte de España en la época visigoda, 1983

CARO BAROJA J. Los vascones y sus vecinos, 1985

CAÑADA JUSTE A. La Campaña musulmana de Pamplona 924, 140

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JIMENO ARANGUREN R. Red viaria y cristianización de Pamplona, 1999

JIMENO JURIO J. M. Arga et Runa flumen, 1993, 507-520

LACARRA J. M. Historia política del Reino de Navarra desde sus orígenes hasta su incorporación a Castilla, 1972

RAMIREZ SADABA J. L. Las ciudades vasconas según las fuentes literarias y su evolución en la tardo-antigüedad, antigüedad y cristianismo, 2006, 185-202

UBIETO ARTETA A. Documentos reales navarro-aragoneses hasta 1004, 1986

Complejo Megalitico de río Urrobi en el paso del Pirineo Occidental

17 de diciembre de 2015

Hablar del río Urrobi y su complejo megalítico es referirnos a una importante vía que canaliza el paso del Pirineo de Norte a Sur y viceversa, por tanto, si buscamos encontraremos muchas evidencias de antropización desde los lejanos tiempos del paleolítico, cierto es que remontarnos a tan alejados periodos supone una gran dificultad para hallar restos de esta época en un terreno eminentemente montañoso y con una geología poco propicia a la existencia de cavidades horizontales, pero que las dificultades sean grandes no significa que no existan, por el contrario del periodo Neolítico, Calcolítico, Bronce y Hierro los vemos en abundancia y no tenemos dudas de que seguirán apareciendo.

Referencia de la area estudiada en la cuenca del Urrobi

Referencia de la área estudiada en la cuenca del Urrobi

El área de influencia de este río se sitúa entre las cuencas del río Irati por el Este y la del río Erro por el oeste, los tres en la vertiente mediterránea y abarcando dentro de su ámbito la Sierra de Osa al Este y la Sierra de Labia al Oeste, ambas con importantes rutas pecuarias y comerciales en la antigüedad. Estas rutas han tenido una gran influencia en la existencia de estas manifestaciones propias de un pueblo ganadero o no, semi-nómada o no, pero que vivía y moría en estos lugares y en estos montes era enterrado, con las costumbres, formas y rituales habituales de su cultura, cultura que fue evolucionando con el paso del tiempo, adquiriendo nuevas costumbres y formas provenientes del norte, adaptándolas a sus necesidades e idiosincrasia.

En la actualidad el clima es frío y húmedo con una importante media de precipitación anual e importantes nevadas en su cabecera, con vegetación continental al Norte y mas mediterránea por el Sur.

La geología claramente diferenciada varía entre la zona Norte con Devónico y Jurásico en su cabecera, el Pleistoceno en la llanada, el Cretácico, el Triásico y el Eoceno al Sur.

Ärea del cauce del río Urrobi

Área del cauce del río Urrobi

Como característica principal la mayor parte de los monumentos megalíticos se concentran en el macizo triásico de Oroz Betelu y la llanada de Errozabal, solo nos referiremos a los situados en vertiente del Urrobi, con la peculiaridad que dos de ellos se encuentran situados en la misma orilla del cauce, en un estrecho desfiladero y asociados a dos abrigos bajo roca “preparados” para ser habitados, detalle poco común, al menos en Navarra.

Dolmen Urrobi

Dolmen Urrobi 1, Aurizberri-Espinal

Urrobi 031

Abrigo habilitado junto al dolmen

Dolmen Urrobi 2

Dolmen Urrobi 2

Abrigo habilitado junto al dolmen Urrobi 2

Abrigo habilitado junto al dolmen Urrobi 2

En realidad no nos llama la atención la cantidad de monumentos concentrados, pues la experiencia a lo largo de los años nos dice, que era mas practico, transportar “el muerto a la piedra que no la piedra al muerto” y este macizo, de piedra esta bien dotado.

 

Todavía no tenemos nada claro en que época concreta  se empiezan a construir los dólmenes en el pirineo, pero la corriente mas común, la sitúa entre el final del Neolítico y la Edad del Bronce (entre 3.000 y 2.500 a.C.), Menhires, Túmulos y Cromlechs son posteriores sin solución de continuidad, al menos hasta época romana. La escasez de investigación reciente en monumentos del pirineo, por no decir nula, no nos permite saber si algunos túmulos hallados recientemente junto a la calzada romana en lugares atípicos, tienen que ver con esta y por tanto de época alto-imperial o son anteriores que casualmente se encontraban en su trazado cuando esta se construye.

Dolmen Asibar

Dolmen Asibar

En este punto hacemos referencia al dolmen de Asibar, último megalito descubierto en Aurizberri-Espinal junto a la calzada, lo interpretamos como dolmen por similitud en tamaño y forma. Se encuentra profanado (como es habitual) sin las losas de la cámara, sospechamos que fue despojado de ellas por la proximidad con el camino, pero pudiera tratarse de un túmulo, eso si, de tamaño mas grande que los habituales.

Nuestra propuesta como dolmen evita relacionarla con la calzada, por el contrario si se tratara de un túmulo, bien pudiera tener relación con esta, como una perduración  funeraria nativa de la edad del Hierro y ser contemporáneo de los Cromlechs.

Cromlech Lendergibel 1

Cromlech Lendergibel 1

 

Croquis del crómlech Urritzmunu C1

Croquis del crómlech Urritzmunu C1

En relación con los Cromlechs y su escasez en este ámbito, nosotros creemos que la proximidad con poblamientos de época romana y posteriores de cierta importancia en el llano de Otegi, hizo necesaria la utilización de estas tierras para la agricultura y esta practica habría hecho desaparecer gran número de estos monumentos, comprobando la aparición de losas de areniscas triásicas, en lugares que de manera natural nunca hubieran podido existir.

Losas de arenisca retiradas por el agricultor en Urritzmunu

Losas de arenisca retiradas por el agricultor en Urritzmunu

Aunque tanto la construcción y la secuencia de uso de los diferentes monumentos, como sus formas y rituales no tengan relación los unos con los otros, nos permiten hacernos una idea de la duración del fenómeno megalítico y la  utilización del territorio en esta parte del Pirineo, por ello hacemos una relación conjunta de los situados en la vertiente del Urrobi, sin incluir los fondos de cabaña, con el objetivo de documentar la gran relación de los megalitos con este paso.

Cromlech Soldaduko Harria hego

Cromlech Soldaduko Harria hego en el monte Lindux

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La relación de los megalitos censados en el ámbito aludido los disponemos de Norte a Sur empezando por el monte Lindux como cambio de vertiente.

  1. Dolmen Lindux Ipar
  2. Dolmen Lindux Hego
  3. Túmulo Soldaduko Harria
  4. Túmulo Ataloztiko Ataka
  5. Cromlech tumular Lindux Ipar
  6. Cromlech tumular Soldaduko Harria
  7. Cromlech Soldaduko Harria Ipar
  8. Cromlech Soldaduko Harria Hego
  9. Cromlech Atalozti
  10. Túmulo Arregixelai 1
  11. Túmulo Arregixelai 2
  12. Túmulo Xoringoa 1
  13. Dolmen Mendiaundi
  14. Dolmen Bagomultxu
  15. Dolmen Artzilo
  16. Túmulo Artzilo
  17. Menhir Oihanondo
  18. Dolmen Urdantxarreta
  19. Dolmen Dondoro                  
  20. Dolmen Otegi
  21. Túmulo Urritzmunu
  22. Cromlech Urritzmunu
  23. Dolmen Urritzmunu
  24. Dolmen Baratzeko Erreka 
  25. Dolmen Arriurdin
  26. Dolmen Asibar
  27. Dolmen La Peña de Uligaitz
  28. Cista Uligaitz
  29. Dolmen Urrobi 1
  30. Dolmen Añigurrita
  31. Menhir Sakarteburu
  32. Dolmen Lerdengibel 1
  33. Dolmen Lerdengibel 2
  34. Dolmen Lerdengibel 3
  35. Cromlech Lendergibel
  36. Menhir Irumugeta
  37. Dolmen Xurize 1
  38. Dolmen Xurize 2
  39. Dolmen Xurize 3
  40. Dolmen Oianbizkar     
  41. Dolmen Urrobi 2
  42. Dolmen Corona 5
  43. Dolmen Corona 4
  44. Dolmen Ansabe
  45. Dolmen Corona 1         
  46. Dolmen Corona 2
  47. Dolmen Corona 3
  48. Dolmen Zanaz M
  49. Túmulo San Pau

 

Hallamos un dolmen que nos sorprendió por su estado nada habitual, cual es, el encontrarse intacto, sin traza alguna de profanación, se trata del dolmen de Oianbizkar del que no damos coordenadas por motivos obvios.

Limpieza de cubierta y galgal de Oianbizkar

Limpieza de cubierta y galgal del dolmen Oianbizkar

Esporádicamente comprobamos excavaciones clandestinas de “busca tesoros” empeñados en arruinar todo tipo de manifestaciones, tanto megalíticas como arqueológicas, incluidos poblados del hierro y romanos, destruyendo el valor principal de estos restos cual es la información que contienen, puesto que el valor comercial nunca les compensara por el estrago que realizan, detectoristas que actúan bajo las nieblas otoñales e incluso con nocturnidad en yacimientos catalogados o en vías de ello.

Con todo, pensamos que el conocimiento por la población de este patrimonio conllevará mayor educación, mayor concienciación y sensibilidad, creando mayores dificultades a la actuación de saqueadores.