Sugerentes figuras astroláticas en el Parque Natural de Sierra Urbasa-Andia

19 de febrero de 2018

BOSTBURUS DE ANDIA

La figura Oillaskardi 1 desde el sureste

Existen unas manifestaciones de unos 15 m de diámetro que gráficamente recuerdan una estrella de mar, tienen cinco brazos y el 14 de agosto del 2009, día de su localización, se nos ocurrió denominarlas Bostburus, por ello y sus cabezas cargadas.

Situación de las figuras de Ritei y Sosaportillo Goikoa desde Oillaskardi

Están realizados con piedras de tamaño grande y mediano en parte encajadas en tierra, para lo cual tuvieron que realizar pequeñas zanjas.

Perfilado de un brazo

Detalle del perfilado de su estructura.

Naturalmente, en su día dimos parte al servicio de Patrimonio del Gobierno de Navarra, estudiamos la fotografía histórica de la zona pero no apreciamos indicios de su presencia, por lo que pensamos juntamente con los técnicos, que lógicamente eran posteriores y aunque se tomó nota, estas manifestaciones quedaron olvidadas.

Más tarde en otra visita por la zona me acerque a esta ladera y me extrañó no ver ningún rastro de cráteres de artillería, ni siquiera de morteros en sus inmediaciones, pero lo achacamos al tiempo pasado.

También recordé una gran figura antropomorfa, que tuve noticia de su existencia en Bardoitza (Urbasa) por un joven guarda forestal del parque, esta también tenía 20 m de largo y la localizaron desde un helicóptero un día que la ventisca había rellenado la depresión de la zanja con que había sido perfilada, al verla era evidente que fue consecuencia de un “rebote” de algún mando militar y el consiguiente “arresto” que habría llevado a los castigados a cavar durante días, hasta que el “arrestador” quiso demostrar su autoridad ordenando parar antes de acabarlo, recordé, que era evidente todavía que la tierra y piedras que iban extrayendo era depositada fuera junto a la zanja y aún se apreciaba, lo que eliminaba datarla en época antigua.

Evidencia gráfica de la zanja en la figura antropomorfa de Bardoitza (Urbasa)

Así nos fuimos olvidando del asunto hasta el 2015, este año, el incansable Mikel Markotegi, miembro de la asociación Ezpilleta Elkartea, se tropezó con otras dos figuras idénticas una en Sosaportillo Goikoa y otra en Ritei, no muy alejadas de las de Oillaskardi aunque con diferente orientación, en 2017, tras la comunicación de un sevillano de la posible existencia de otra figura localizada en Google, Patxi Iruin la encuentra debajo de las dos primeras y el mismo año, Mikel Markotegi, localiza otra cerca de la anteriormente hallada en Sosaportillo Goikoa y Pedro Iparaguirre otro en Ritei, en total por el momento son siete figuras, no iguales pero parecidas.

Figuras de Oillaskoa 1-2-3

Perfiles de las figuras de Oillaskardi 1-2-3

Figuras de Sosaportillo Goikoa 1-2

Perfiles de las figuras de Ritei

Figuras de Ritei 1-2

Esto nos obligaba a revisar nuestra idea de posibles blancos artilleros, utilizando la lógica, no tendría mucho sentido elaborar estas complicadas figuras, cuando hay maneras mucho mas sencillas y con menos trabajo para señalizarlos y pensábamos, que a nadie se le ocurriría colocar unos blancos artilleros junto a antiguas bordas que se están utilizando, por el peligro que entraña y teniendo tanto sitio en esta sierra, por otra parte tampoco podiamos imaginar un entretenimiento de pastores desocupados, puesto que tenían que ser varios para poder mover tantas piedras, algunas de apreciable peso y encastrarlas en el terreno.

Sosaportillo Goikoa en el vuelo de 1966, SITNA

Por otro lado, recientemente el Servicio de Información Territorial de Navarra, puso a disposición general, el vuelo de 1966, en ella se pueden ver con claridad los siete y no tan claro algún otro que habrá que comprobar sobre el terreno. Esta orto fotografía parece indicar una reciente construcción de estas manifestaciones, debido a su nitidez, sobre todo si las comparamos con el vuelo americano (1956), donde no se aprecia ni rastro de estas figuras, pero la calidad de las imágenes no nos inspiraba demasiada confianza, ni en este vuelo ni anteriores de 1945 o 1929, aunque personalmente consideraba que algún indicio se tenía que apreciar, al menos en alguna, si no en todas.

Debemos señalar que en el mismo entorno del parque natural, existen una serie de manifestaciones megalíticas, concretamente, varios crómlech bastante visibles, que a pesar de su evidencia en orto fotografías en color, tampoco manifiestan ningún indicio en blanco y negro, ni siquiera en el vuelo de 1966.

Cromlech cercano a Oillaskardi

Cromlech C-5 en Soosa

Cromlech C-1 en Soosa

Cromlech C-2 de Soosa, ninguno se aprecia en el vuelo de 1966

 

Estas son expresiones plásticas a las que no encontramos parangón, como tampoco encontrábamos hace unos años a unos anillos tumulares, localizados en las sierras vecinas de Urbasa, Saldise y Andia con el eje en esta última.

Túmulo anular del entorno de Oillaskardi

Los considerábamos como un fenómeno local, pero, aunque no conocíamos en ese momento paralelismo alguno, no teníamos ninguna duda que se trataba de manifestaciones megalíticas.

Túmulo anular sin cubierta vegetal en Jordania

Tardamos poco tiempo en encontrarlas en Jordania al llegarnos una publicación sobre megalitos en este país, nos sorprendió, salvando la diferencia del paisaje, la similitud de los dólmenes incluso en el tamaño, pero mas nos sorprendimos, al ver las imágenes de unos anillos tumulares o túmulos anulares, exactamente iguales a los que se habían localizado en estas sierras. En Jordania se habían investigado varios de ellos comprobándose su adscripción a la Edad del Bronce, aquí no conocemos un trabajo sistemático, pero los indicios nos llevan a la misma época.

Volviendo a los Bostburus: ¿Deberíamos considerarlos como otra expresión local de la misma gente? o por el contrario, una manifestación contemporánea de origen todavía sin aclarar, pero… y aqui biene lo bueno, cuando estaba a punto de publicar este post y a raiz de un artículo periodistico,  Mikel Markotegi  me comunica que habia investigado el origen, con el resultado indudablemente militar de estas figuras, entre los años cincuenta y principios de los sesenta del siglo pasado, coincidiendo, con el periodo de máxima actividad militar con fuego real en esta sierra, se supone que debe estar bien documentado en archivos y hemerotecas, por cuanto con estas maniobras, mataron un pastor casi en la puerta de su borda en Ratei.

También me comunica la aparición de obuses o granadas sin explotar, ¡preocupante!, porque este tipo de informaciones que son muy sugerentes, producen un interés atávico y la curiosidad puede llevar a recoger evidencias con detectores de metales y como consecuencia sufrir un grave accidente, de lo que desgraciadamente existen precedentes en la zona, pues fue habitual, la recogida de metralla para su venta en chatarrerías.

Queda claro pues, que estas figuras por enigmáticas y sugerentes que nos puedan parecer, son producto de la mente de un militar, que se le puede suponer hasta un cierto toque poético, pero un gran desprecio por la antígüa y noble profesión de Pastor.

Con esta entrada pretendemos dejar claro este aspecto y también dar a conocer la gran riqueza Megalítica, Arqueológica, Etnográfica y Paisajística del Parque Natural de Urbasa-Andia, desde el punto de vista de una persona, que despues de muchos kilómetros y muchos días pateando estas sierras, todavia, ni un solo día deja de sorprenderme.

VIAS ROMANAS EN EL TERRITORIO NORTE DE LOS VASCONES Y SUS MANSIONES.

13 de septiembre de 2017

Visión crítica sobre el estado de la cuestión.

Muchos y buenos artículos se han publicado últimamente, sobre las comunicaciones que articularon el territorio de los vascones y nosotros queremos aportar nuestro pequeño grano de arena en este asunto,  por otro lado importante en el devenir histórico de nuestra tierra, siendo como fueron autopistas por donde circularon además de mercancías y personas, pueblos, culturas, ideologías, lenguas, costumbres y religiones.

Después de cinco años de investigaciones sobre una calzada que en principio creíamos no referenciada por las fuentes clásicas nuestra visión ha cambiado. Hoy si la creemos citada por los diversos documentos, el problema radicaba en la distinta identificación de su recorrido.

 

Mapa de vías romanas en Navarra

La inercia creada por los antiguos investigadores sobre determinados recorridos, han generado un problema, que sin una sola prueba arqueológica, ha dado evidencia a un recorrido y ha traspasado la carga de la prueba a quien quiera demostrar un trazado diferente.

Nos estamos refiriendo a la calzada que por Artzibar alcanza Errozabal (ALTADILL, 1928; ANDREU, 2017)) en la llanada de Roncesvalles donde se ubica Zaldua, un poblamiento romano de gran importancia arqueológica y aún mayor importancia estratégica en época romana para el paso del Pirineo.

Estado original de los miliarios de mugarriluze (Aurizberri-Espinal), 2011

 

Miliario de Constancio Cloro antes del levantamiento

Este tramo reconocido al 100% desde Iturrotz-Villaveta en (Longida) hasta Donazaharre-Saint jean le Vieux, nos ha proporcionado evidencias tan importantes como 6 miliarios, 4 de ellos con epígrafes y tres importantes asentamientos romanos, uno de ellos republicano y dos altoimperiales de larga secuencia temporal, Iturrotz, Artzi y Zaldua (GARCIA ET AL, 2016) , nos faltan sus reducciones pero no la confianza de su futura identificación.

Hoy la geo localización y el traqueado digital de estos caminos es fácil así como su medición, eso nos ha llevado a comprobar que las distancias aportadas por el Itinerario de Antonino, en la practica, son difíciles de casar, así que nos conformamos con aproximarnos e intentar su confirmación por métodos arqueológicos.01

Resultado de la prospección geomagnética en Zaldua. ©Sociedad de Ciencias Aranzadi.

Tenemos una datación por Carbono 14 de la calzada en Zaldua (Auritz-Burguete) de 2036 ±30 [1], coherente con las recogidas en Donazaharre-Saint Jean le vieux identificado como Immus Pyrenaeus por J.L. Tobie (TOBIE, 1982) y coherente también con la construcción por Augusto de esta calzada desde Caesaraugusta entre el 9 y 4 a. C. (ANDREU, 2017)

Por el contrario en el Camino de Santiago, insistentemente señalado como el trazado de la Iter XXXIV, pese a estudiarlo con verdadero interés, no hemos podido reconocer ni una sola evidencia, lo hemos intentado con la prospección del recorrido, el área donde se localizaba la Venta del Puerto ya desaparecida entre Zubiri y el alto de Erro, el seguimiento de obras en Zubiri, incluso con el seccionado arqueológico de una plataforma anterior a la carretera actual. Tampoco las pendientes reconocidas nos animan a considerarlas romanas, aunque evidentemente es un antiguo e importante camino.

Existen alusiones de restos de calzada en el alto de Erro (PEREX, UNZU, 1990), los conocimos en su día, pero mas parecía un empedrado con el objetivo de sanear el portazgo que en su día hubo en este camino en este mismo lugar, en nuestra opinión, estos restos son modernos.

Pero existe un argumento que nos hace descartar o al menos cuestionar seriamente este recorrido, los técnicos de Augusto planifican y proyectan estas calzadas desde Caesaraugusta.

Así ya implantada la Pax por Augusto y poco antes del cambio de era, el Princeps Octavio Augusto, acomete un importante programa para la construcción de vías fundamentales en la articulación de esta parte del imperio, la Tarraco-Oiasso (ESTRABON,3,4,10) que comunicaba el Mediterráneo con el Cantábrico, posiblemente ya adelantada antes de Augusto (MAGALLON,1990), la Ab Asturica Burdigalam (iter XXXIV) que facilitaba la comunicación de Asturica Augusta con la Galia. De paso con la Beneharno, pone en comunicación Zaragoza y el Bearn por el Pirineo central (MORENO, 2009) y muy posiblemente el ramal que uniría por Cara, Caesaraugusta con Pompaelo (ANDREU, 2017), ya para entonces convertida en una importante ciudad vascona.

Recapitulando: Si ya tenemos la Tarraco-Oiasso  por el piedemonte pre pirenaico de Sureste a Noroeste y tenemos la Ab Asturica Burdigalam que convergen junto a Pamplona, no vemos, – como los romanos tampoco habrían visto- la necesidad de tender una calzada por Esteribar, que tenía que superar dos puertos como Erro y Mezkiritz, cuando ya tenían solucionado el trayecto por Artzibar sin ninguno.

Existiese ya o no la Tarraco-Oiasso, tendrían una parte importante del recorrido solucionado al menos desde Iturrotz (Longida) hasta Arre, por tanto Iturissa y Summo Pyreneo debemos buscarlos en el pasillo de Artzibar para lo que ya tenemos tres alternativas, Iturrotz, Artzi y Zaldua.

 

Hypocaustum con muros de opus cementicium en Artzi

No seremos nosotros quienes pongamos nombre a ninguna mientras no tengamos una confirmación epigráfica, si aportaremos argumentos para la comprensión del territorio y las condiciones de vida en la época romana como en la actualidad.

Salvando ciclos climáticos en los que las nevadas han sido mas o menos copiosas, el clima de la zona no ha variado fundamentalmente desde la época romana.

Si en la actualidad el collado de Ibañeta ofrece unas duras condiciones climáticas, igual que se daban en 1132, como para que el hospital que el Obispo de Pamplona, D. Sancho de Larrosa, había construido en 1127 se abandonara y se construyera otro en lugar mas protegido como es la ubicación actual de Orreaga-Roncesvalles. En época romana tampoco sería un buen lugar para instalar el Summus Pyrenaeus, aunque si para instalar un altar a los dioses manes -o por ejemplo el supuesto trofeo de Urkulu- como punto mas alto de la calzada, de hecho la recuperación por L. Vázquez de Parga en 1951 en excavación arqueológica de un fragmento de ara al Sol Invicto vendría a confirmarlo, como confirma la calzada, los dos miliarios que hallamos 400 m al sur del collado.

Miliarios de Ibañeta in situ. antes del levantamiento 

Tampoco lo sería en épocas históricas, pero en estas cubría una vital necesidad como refugio de peregrinos, en un momento de gran popularidad de esta practica en la Edad Media, de ahí la existencia del monasterio de San Salvador y que sus restos llegaran hasta el s. XX como ermita.

Restos arqueológicos del Monasterio de San Salvador de Ibañeta cortados por la antigua carretera de 1881. (verano del 2017)

Todo esto nos lleva a cuestionar también el collado de Ibañeta como el lugar donde se asentara el Summo Pyreneo. Lo mismo que la identificación de la calzada discurriendo por Luzaide nos da motivos como para poner en duda la torre de Urkulu como trofeo romano.

En general se alegaba como motivo de su ubicación en Urkulu, que era un lugar señalado y visible desde la calzada que discurría por Bentartea y Lepoeder, cuando lo cierto es que por estos lugares nunca discurrió una calzada romana. Si acaso, una ruta pecuaria que sin duda, habrían utilizado las legiones en la época de la conquista, como los nativos la siguieron utilizando y muchos peregrinos en épocas históricas también.

Se ha mantenido el carácter de trofeo romano aún después de las excavaciones llevadas a cabo los años 1989-1990 (MEZQUIRIZ, 1992), trabajos que no aportaron la mas mínima prueba material de época romana, interpretando como altar de consagración del monumento los restos de una simple chabola abierta al Norte, donde cocinaran los militares acantonados en el lugar a finales del s. XVIII (de los que si hay pruebas), habida cuenta, que el recinto donde se cobijaban solo tenía un hueco, la puerta orientada al Sur, el cocinar dentro sería un verdadero problema.

Torre de Urkulu

 

La falta de materiales metálicos romanos no nos extraña, por ser terreno abonado para los detectoristas clandestinos, pero si la ausencia total de materiales cerámicos, o la extraña tipología de la talla y mampostería a base de ripios, no nos parece romana se mire por donde se mire.

Somos conscientes que esto que decimos nos costará aceradas críticas, es un debate que no se puede cerrar en falso, pero en muchos años no hemos visto ninguna revisión crítica de la hipótesis que desarrollaron los encargados de la excavación e interpretación de estos trabajo, la hipótesis es muy romántica pero carece de evidencias arqueológicas. La visión tradicional parte de una hipótesis teórica, al dar por sentado el paso de una importante calzada romana por estos puertos hoy demostrada errónea.

Volviendo al Summo Pyreneo, si como hemos argumentado, el lugar no tenía las condiciones como para instalar una mansión, quizás debamos buscarla en Zaldua y por tanto Iturissa en Artzi o Iturrotz. Ya hemos comentado que de ninguna manera vamos a conciliar exactamente las distancias del Itinerario de Antonino pero al menos las aproximamos, y tenemos una idea mas clara para confirmar o no nuestras propuestas, si vamos atando cabos es posible que en un futuro cercano contemplemos este territorio con una visión menos hipotética, mas científica y real, hará falta afición porque trabajo no va a faltar y en el Pirineo navarro hacen falta alicientes patrimoniales de este tipo que los hay, y habrá que descubrirlos .

Diferentes yacimientos romanos en la llanada de Errozabal con el recorrido de la calzada

Esto es a grandes rasgos, una serie de observaciones críticas producto de las investigaciones sobre las vías romanas y antiguos caminos llevadas a cabo estos últimos años en el Norte de Navarra, que están conformando una visión mas real de este territorio en época romana, como zona de paso importantísima, con un potencial desconocido, pero que lo intuimos extraordinario, aunque solo fuera como canal de culturas y gentes en todas las épocas, también en las históricas.

[1] Resultado del análisis realizado por The Angström Laboratory /Tandem Laboratory de Uppsala Universitet, el 14-11-2014, sobre una muestra de un sondeo geoarqueológico en la calzada  Zaldua (Auritz-Burguete)

Bibliografía utilizada:

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1928,   Vías y vestigios romanos en Navarra, De Re Geographico-Histórica. Diputación de Gipuzkoa, homenaje a Carmelo Etxegarai.

ANDREU PINTADO J.

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2016,    Magnetometer Survey at the Newly-Discovered Roman City of Auritz-Burguete (Navarre). Result and Preliminary Archaeological Ynterpretation. Archaeol.prospect. 23, 243-256.

MAGALLÓN BOTAYA, M. A.

1990,   Organización de la red viaria romana en el valle medio del Ebro, Simposio sobre la red viaria en la Hispania Romana, Turiaso, 301-315

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1992,   La Torre Trofeo de Urkulu, Segundo congreso anual de Historia de Navarra Príncipe de Viana, anejo 14, 109-115.

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TOBIE, J. L.

1982,    Le Pays Basque nord et la romanisation (1er siècle avant J.- C. 3e siècle ap J.- C.), Bulletin Musée Basque, 95,1-36

 

 

SENGUES-NABASKOZE, ¿Un castro en el origen de Navascues?

18 de agosto de 2016

Avanzando en la prospección de los poblados de la edad del hierro en territorio del pirineo vascón, existen casos que nos llaman la atención, ocurre en el actual Navascues.

Interpretación ideal del Castro

Interpretación ideal del posible Castro de Sengues

Conforme mas conocemos como estaban organizados territorialmente y como situaban estratégicamente sus poblados fortificados, vemos que los objetivos eran proteger a los habitantes nativos y controlar a los foráneos, vemos como ese control se extendía a los caminos, ríos, ganados, pastos y tierras de labor, vemos, como esa protección no solo estaba dedicada a “los de afuera”, también a los vecinos se prestaba atención.

Creemos como muy posible que la división administrativa de la Navarra actual (al menos en los valles pirenaicos), sea consecuencia de esta organización protohistórica que se venía gestando a través de muchos siglos, aunque cristalizara documentalmente en época medieval y vemos que la orografía de por si, era una parte muy importante en esa protección.

El caso de Navascues nos hace reparar, en que unas buenas tierras de labor, donde la cuenca del río Salazar se abre formando una planicie, serían causa de una atención especial y que cerca tendrían situado un recinto fortificado importante donde protegerse en caso de necesidad.

Efectivamente el actual emplazamiento de Navascues es el lugar ideal y además ofrecía óptimas condiciones.

Navascues y tierras de labor

Navascues pastizales y tierras de labor

Es posible que a través de la historia hayan aparecido evidencias de esta época (molinos, cerámica, etc), que no han tenido mayor relevancia que un comentario entre vecinos, pero tenemos la convicción del origen de este poblamiento en la protohistoria, sino antes.

Este emplazamiento, como otros muchos en Navarra, cuya secuencia temporal a perdurado hasta hoy, mas que tenerse probados se intuyen, bien es verdad que en la actualidad los medios y los conocimientos nos facilitan indicios o evidencias que antes pasaban desapercibidas.

También en la actualidad existen técnicas y  herramientas que nos facilitan este reconocimiento, mención principal a la orto-fotografía histórica, cartografía, toponimia y mapa de relieve (LIDAR) que el SITNA ofrece por internet, lo cual no te exime de las visitas que sean necesarias, para reconocer eso que intuyes en estos medios.

Mapa de relieve (LIDAR) del Navascues actual

Mapa de relieve (LIDAR) del Navascues actual

En el caso del actual Navascues, se acumulan una serie de detalles que facilitan la asignación del poblamiento a la edad del hierro: En primer lugar se trata de una loma descendente cercana al llano, con un estrecho istmo, fácil de aislar con la cava de un foso.

En segundo lugar, esta tiene unas pendientes suficientemente escarpadas para conseguir terraplenes sobradamente violentos, estos dotados con unas adecuadas murallas, completaban una fortificación importante.

En tercer lugar, el lugar elegido controlaba uno de los principales caminos de comunicación de la cuenca del río Salazar con la del Roncal.

En cuarto lugar, la extensa vega que forma el río Salazar debajo del castro, contiene las mejores tierras de labor de la comarca, capaces de proporcionar cosechas para una importante población y la proximidad del curso fluvial como fuente de recursos.

Ademas cerca al nordeste, se localiza una meseta entre las cuencas de los dos ríos con extensos pastizales, tradicionalmente muy apreciados por los ganaderos, capaces de mantener una numerosa cabaña bien vigilada y protegida.

Castro del Puntallo de Santa Cruz, Almiradio

Castro del Puntallo de Santa Cruz, Almiradio, LIDAR-SITNA

Por lo que hasta ahora hemos podido averiguar, esta población se encuentra en el centro de una serie de castros que en cierto modo la protegen, formando una coraza en derredor, Paco de la Guardia, Puntallo Santa Cruz y Likarri, de este a oeste por el norte, Peñarroya, El Poio, y Entrepeñas por el sur, así sería mas que un simple castro mas o menos protegido y tendría la función de centro o capital que después ha tenido en época histórica.

En la zona pirenaica Navarra, ocurre igual que en otras zonas montañosas de la península ibérica, como la Cántabra y la Astur-Leonesa, en periodos de inestabilidad, como fueron las distintas invasiones  de Suevos, Vándalos, Alanos, Visigodos y Arabes, sin duda habrían animado a los vascones a la revitalización y reutilización de las antiguas fortificaciones castreñas, de manera que durante estos ciclos, o al menos los mas peligrosos, sería donde parte de la población alto medieval desarrollara su vida, también hay que tener en cuenta, que muchos de estos lugares no se habrían desolado en la época romana, sino que se habrían fortificado todavía mas, perdurando incluso hasta la actualidad.

 

Interpretación del castro de Entrepeñas sobre la foz de Aspurtz

Interpretación del castro de Entrepeñas sobre la foz de Aspurtz

Interpretación del castro de Peñarroya, último localizado en el Almiradio

Interpretación del castro de Peñarroya, último localizado en el Almiradio

Por tanto no debe extrañarnos que este emplazamiento haya conservado la capitalidad del Almiradío puesto que siempre habría gozado de este carácter.

Tampoco nos extraña la urbanización del casco viejo, de alguna manera fosilizada y clásica de esta época con una calle principal, que se habría recuperado en la repoblación medieval, tras haberse desolado Sengues.

La rivalidad entre los distintos ámbitos administrativos, siempre dio dolores de cabeza a la élite gobernante, aunque pocas veces pasaba a mayores, así se dotaban de normas y arreglos, de facerías y convenios y ante los peligros verdaderos, predominaba la proverbial solidaridad tribal entre valles y comarcas.

Periodos tiene la historia, donde una parte de la población navarra, sintió la necesidad de buscar refugio en esta zona por razones de seguridad, periodos donde la vida era el único valor a conservar.

Para esto estaban bien dotados desde la prehistoria, la quebrada geografía facilitaba la dispersión como defensa, y por esta razón se construyeron tantos refugios, pero la tierra era pobre y tampoco podía mantener tanta población como la que en determinados momentos, tuvo que soportar esta parte de la montaña vascona.

Lugar donde se relleno el foso a la entrada de la localidad por el este

Lugar donde se rellenó el foso a la entrada de la localidad por el este

Así encontramos recintos fortificados en altitudes de casi 1.200 m de altura. Rutas pecuarias que se remontan a épocas prehistóricas, cuya vigencia ha llegado hasta nuestros días en forma de cañadas, o infinidad de prados abiertos en lugares alejados, donde se sembraba cereal hasta no hace muchos años, hoy convertidos en praderas o abandonados, aunque todavía podemos apreciar las eras donde se trillaba y todavía podemos conocer gente a la que le toco vivir esta clase de practicas en la segunda mitad del S. XX.

Recinto fortificado de Gaztuluzarra, Uztarroz

Recinto fortificado de Gaztuluzarra, Uztarroz

Esta riqueza que antaño solo permitía un régimen de supervivencia, hoy se conserva de modo mas o menos testimonial y solo gracias a la inmensa red de pistas y caminos forestales que facilitan de manera rápida y cómoda el acceso a estos prados, muchos de ellos abiertos por los habitantes protohistóricos de estos castros, en el entorno de los mismos.

Extenso recinto fortificado de la Cerca, Salazar

Extenso recinto fortificado de la Cerca, Salazar

Las mismas características que vemos en el Almiradío de Almiradios (Navascues), se repiten en los también viejos almiradios de Salazar, Roncal, Romanzado, Urraul Alto y Bajo, Aezkoa, Esteribar o los valles de Artzibar, Erroibar, Lizoain-Arriasgoiti, incluso las Vizcayas, Valdorba, Sakana, Deierri, Guesalaz, Amezkoas, Berrueza o Valle de Lana.

Y no es que el resto del territorio de los vascones no participara de las mismas formas y organización, sino que la orografía era tan diferente, que permitía el acceso de los grandes ejércitos a las inmediaciones, facilitando el acoso y cerco de aldeas y ciudades sin capacidad de respuesta en campo abierto.

Castro de Espildatxikia, Salazar

Castro de Espildatxikia, Salazar

Es mas que probable, que las Aceifas musulmanas lanzadas desde Cordoba contra la “marca superior” en la alta edad media, se abstuvieran la mayoría de ellas de penetrar en estos espacios, según la tradición, tendrían malos recuerdos, como la batalla de Olast, (Oloast leyenda o no, fechada en 732 o 785), que algunos localizan junto al portillo de Ollate, en la cañada de los roncaleses pero en término de Navascues.

Dramatización de la batalla de Olast, en el Ayuntamiento de Urzainki

Dramatización de la batalla de Olast, en el Ayuntamiento de Urzainki

Los espacios montañosos, siempre fueron un gran problema para estos ejércitos y los nativos, especialistas en la lucha guerrillera que el conocimiento del territorio les facilitaba, por esto no nos puede extrañar que en determinadas épocas históricas, se recurriera a la solidaridad de los montañeses y desde estas montañas se recuperara el control del territorio.

Escudo de Roncal, Archivo General de Navarra

Archivo General de Navarra

El cronista musulmán Arib Ben Sad, recoge un episodio de la aceifa cordobesa del 924, deja escrito que el 21 de julio las tropas musulmanas “destruyeron una aldea de nombre Baskhunsa de donde era natural el rey de Pamplona”, J. M. Jimeno Jurio interpreta que esta aldea es el Navascues actual (otros autores la identifican con Sangüesa la vieja/Rocaforte).

¿Pudo ser esta aldea Sengues-Nabaskoze y este el motivo de su desolación? Si así fuera, habría tenido un papel importante. Siendo un enclave suficientemente seguro, en él habrían recalado buscando refugio las élites influyentes, la iglesia y aristocracia de zonas donde ya el latín-romance era el idioma utilizado por estas, terminando por afectar seriamente al euskera nativo. Esto se puede comprobar en la toponimia del Romanzado y Almiradío y en menor medida en Salazar, Urraul o Roncal, todos ellos eminentemente euskaldunes, donde el romance ha sustituido en gran medida al euskara.

Sea como fuere, no somos especialistas ni en lenguas ni en historia y no es pretensión nuestra discutir hipótesis mas fundamentadas, pero estas especulaciones vienen a cuento, porque el resultado de nuestras prospecciones demuestran, que desde la edad del hierro existía una gran organización territorial y una gran demografía y es razonable entender, que la despoblación de estos valles, se da bien avanzada la edad media entre los siglos XIII y XIV.

 

 

Bibliografía utilizada

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Complejo Megalitico de río Urrobi en el paso del Pirineo Occidental

17 de diciembre de 2015

Hablar del río Urrobi y su complejo megalítico es referirnos a una importante vía que canaliza el paso del Pirineo de Norte a Sur y viceversa, por tanto, si buscamos encontraremos muchas evidencias de antropización desde los lejanos tiempos del paleolítico, cierto es que remontarnos a tan alejados periodos supone una gran dificultad para hallar restos de esta época en un terreno eminentemente montañoso y con una geología poco propicia a la existencia de cavidades horizontales, pero que las dificultades sean grandes no significa que no existan, por el contrario del periodo Neolítico, Calcolítico, Bronce y Hierro los vemos en abundancia y no tenemos dudas de que seguirán apareciendo.

Referencia de la area estudiada en la cuenca del Urrobi

Referencia de la área estudiada en la cuenca del Urrobi

El área de influencia de este río se sitúa entre las cuencas del río Irati por el Este y la del río Erro por el oeste, los tres en la vertiente mediterránea y abarcando dentro de su ámbito la Sierra de Osa al Este y la Sierra de Labia al Oeste, ambas con importantes rutas pecuarias y comerciales en la antigüedad. Estas rutas han tenido una gran influencia en la existencia de estas manifestaciones propias de un pueblo ganadero o no, semi-nómada o no, pero que vivía y moría en estos lugares y en estos montes era enterrado, con las costumbres, formas y rituales habituales de su cultura, cultura que fue evolucionando con el paso del tiempo, adquiriendo nuevas costumbres y formas provenientes del norte, adaptándolas a sus necesidades e idiosincrasia.

En la actualidad el clima es frío y húmedo con una importante media de precipitación anual e importantes nevadas en su cabecera, con vegetación continental al Norte y mas mediterránea por el Sur.

La geología claramente diferenciada varía entre la zona Norte con Devónico y Jurásico en su cabecera, el Pleistoceno en la llanada, el Cretácico, el Triásico y el Eoceno al Sur.

Ärea del cauce del río Urrobi

Área del cauce del río Urrobi

Como característica principal la mayor parte de los monumentos megalíticos se concentran en el macizo triásico de Oroz Betelu y la llanada de Errozabal, solo nos referiremos a los situados en vertiente del Urrobi, con la peculiaridad que dos de ellos se encuentran situados en la misma orilla del cauce, en un estrecho desfiladero y asociados a dos abrigos bajo roca “preparados” para ser habitados, detalle poco común, al menos en Navarra.

Dolmen Urrobi

Dolmen Urrobi 1, Aurizberri-Espinal

Urrobi 031

Abrigo habilitado junto al dolmen

Dolmen Urrobi 2

Dolmen Urrobi 2

Abrigo habilitado junto al dolmen Urrobi 2

Abrigo habilitado junto al dolmen Urrobi 2

En realidad no nos llama la atención la cantidad de monumentos concentrados, pues la experiencia a lo largo de los años nos dice, que era mas practico, transportar “el muerto a la piedra que no la piedra al muerto” y este macizo, de piedra esta bien dotado.

 

Todavía no tenemos nada claro en que época concreta  se empiezan a construir los dólmenes en el pirineo, pero la corriente mas común, la sitúa entre el final del Neolítico y la Edad del Bronce (entre 3.000 y 2.500 a.C.), Menhires, Túmulos y Cromlechs son posteriores sin solución de continuidad, al menos hasta época romana. La escasez de investigación reciente en monumentos del pirineo, por no decir nula, no nos permite saber si algunos túmulos hallados recientemente junto a la calzada romana en lugares atípicos, tienen que ver con esta y por tanto de época alto-imperial o son anteriores que casualmente se encontraban en su trazado cuando esta se construye.

Dolmen Asibar

Dolmen Asibar

En este punto hacemos referencia al dolmen de Asibar, último megalito descubierto en Aurizberri-Espinal junto a la calzada, lo interpretamos como dolmen por similitud en tamaño y forma. Se encuentra profanado (como es habitual) sin las losas de la cámara, sospechamos que fue despojado de ellas por la proximidad con el camino, pero pudiera tratarse de un túmulo, eso si, de tamaño mas grande que los habituales.

Nuestra propuesta como dolmen evita relacionarla con la calzada, por el contrario si se tratara de un túmulo, bien pudiera tener relación con esta, como una perduración  funeraria nativa de la edad del Hierro y ser contemporáneo de los Cromlechs.

Cromlech Lendergibel 1

Cromlech Lendergibel 1

 

Croquis del crómlech Urritzmunu C1

Croquis del crómlech Urritzmunu C1

En relación con los Cromlechs y su escasez en este ámbito, nosotros creemos que la proximidad con poblamientos de época romana y posteriores de cierta importancia en el llano de Otegi, hizo necesaria la utilización de estas tierras para la agricultura y esta practica habría hecho desaparecer gran número de estos monumentos, comprobando la aparición de losas de areniscas triásicas, en lugares que de manera natural nunca hubieran podido existir.

Losas de arenisca retiradas por el agricultor en Urritzmunu

Losas de arenisca retiradas por el agricultor en Urritzmunu

Aunque tanto la construcción y la secuencia de uso de los diferentes monumentos, como sus formas y rituales no tengan relación los unos con los otros, nos permiten hacernos una idea de la duración del fenómeno megalítico y la  utilización del territorio en esta parte del Pirineo, por ello hacemos una relación conjunta de los situados en la vertiente del Urrobi, sin incluir los fondos de cabaña, con el objetivo de documentar la gran relación de los megalitos con este paso.

Cromlech Soldaduko Harria hego

Cromlech Soldaduko Harria hego en el monte Lindux

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La relación de los megalitos censados en el ámbito aludido los disponemos de Norte a Sur empezando por el monte Lindux como cambio de vertiente.

  1. Dolmen Lindux Ipar
  2. Dolmen Lindux Hego
  3. Túmulo Soldaduko Harria
  4. Túmulo Ataloztiko Ataka
  5. Cromlech tumular Lindux Ipar
  6. Cromlech tumular Soldaduko Harria
  7. Cromlech Soldaduko Harria Ipar
  8. Cromlech Soldaduko Harria Hego
  9. Cromlech Atalozti
  10. Túmulo Arregixelai 1
  11. Túmulo Arregixelai 2
  12. Túmulo Xoringoa 1
  13. Dolmen Mendiaundi
  14. Dolmen Bagomultxu
  15. Dolmen Artzilo
  16. Túmulo Artzilo
  17. Menhir Oihanondo
  18. Dolmen Urdantxarreta
  19. Dolmen Dondoro                  
  20. Dolmen Otegi
  21. Túmulo Urritzmunu
  22. Cromlech Urritzmunu
  23. Dolmen Urritzmunu
  24. Dolmen Baratzeko Erreka 
  25. Dolmen Arriurdin
  26. Dolmen Asibar
  27. Dolmen La Peña de Uligaitz
  28. Cista Uligaitz
  29. Dolmen Urrobi 1
  30. Dolmen Añigurrita
  31. Menhir Sakarteburu
  32. Dolmen Lerdengibel 1
  33. Dolmen Lerdengibel 2
  34. Dolmen Lerdengibel 3
  35. Cromlech Lendergibel
  36. Menhir Irumugeta
  37. Dolmen Xurize 1
  38. Dolmen Xurize 2
  39. Dolmen Xurize 3
  40. Dolmen Oianbizkar     
  41. Dolmen Urrobi 2
  42. Dolmen Corona 5
  43. Dolmen Corona 4
  44. Dolmen Ansabe
  45. Dolmen Corona 1         
  46. Dolmen Corona 2
  47. Dolmen Corona 3
  48. Dolmen Zanaz M
  49. Túmulo San Pau

 

Hallamos un dolmen que nos sorprendió por su estado nada habitual, cual es, el encontrarse intacto, sin traza alguna de profanación, se trata del dolmen de Oianbizkar del que no damos coordenadas por motivos obvios.

Limpieza de cubierta y galgal de Oianbizkar

Limpieza de cubierta y galgal del dolmen Oianbizkar

Esporádicamente comprobamos excavaciones clandestinas de “busca tesoros” empeñados en arruinar todo tipo de manifestaciones, tanto megalíticas como arqueológicas, incluidos poblados del hierro y romanos, destruyendo el valor principal de estos restos cual es la información que contienen, puesto que el valor comercial nunca les compensara por el estrago que realizan, detectoristas que actúan bajo las nieblas otoñales e incluso con nocturnidad en yacimientos catalogados o en vías de ello.

Con todo, pensamos que el conocimiento por la población de este patrimonio conllevará mayor educación, mayor concienciación y sensibilidad, creando mayores dificultades a la actuación de saqueadores.

El paso pirenaico occidental a la llegada de los romanos

25 de noviembre de 2015

Control del paso por los vascones

 

Llanada de Orreaga desde Lepoeder

Llanada de Orreaga desde Lepoeder

Los últimos descubrimientos realizados por el equipo de Aranzadi Zientzia Elkartea sobre la edad del hierro y romana, nos empujan a desarrollar, aunque sea de manera somera y puntual, una hipotética propuesta de cómo vemos, partiendo de estos descubrimientos, el estado de la cuestión en este punto concreto e importante, como es la llanada a la que el insigne historiador José Mª Jimeno Jurio denominaba Errozabal. De paso damos a conocer estos descubrimientos, importantes para contribuir a entender mejor este paso en el periodo protohistórico.

mapa-fisico-navarra

No hace falta extenderse en explicar la extraordinaria importancia de este llano a través de todos los tiempos. A la privilegiada situación en el paso se une la característica de tratarse del plano o llano mas extenso en la vertiente Sur de la cordillera, dentro de ella misma, con amable orografía aunque con clima duro, frío y húmedo. Importante también estratégicamente, de cara a salvar la dificultad geográfica, como área de descanso y aprovisionamiento.
Salvando las distancias temporales y las posibles variantes climáticas, vemos que desde el Neolítico ha sido habitualmente utilizado este llano como lugar de habitación y consiguientemente de enterramiento, hecho que nos demuestran los dólmenes, túmulos, menhires y crómlech que en gran abundancia los vemos en collados, lomas, laderas y orillas de cursos fluviales.
Baste decir que en este llano y el entorno cercano, tomando como centro Auritz-Burguete, en un radio de 10 kms (dos horas de marcha), se localizan mas de 40 dólmenes, 30 túmulos, 70 cromlechs, 10 menhires e innumerables fondos de cabaña.

Dolmen de Artzilo en Aurizberri

Dolmen de Artzilo en Aurizberri

En este plano ligeramente inclinado discurren varios pequeños cursos de agua, procedentes generalmente de manantiales mas o menos cercanos, como las distintas regatas que, procedentes del macizo de Mendiaundi, Menditxuri y Lindus, se juntan en Mugakolarre para desembocar en la de Xoringoa y rápidamente aguas abajo con la de Aetzubiko Hugaldea. Esta a su vez ha recibido aguas de Arrañosingo Erreka y Basajaunberroko Erreka, para formar entre todas la cabecera del Urrobi. Así se denomina al río que desde este llano discurre encajonado hasta su desembocadura en el Irati.

En los espacios entre regatas se localizaron hace unos años un buen número de “talleres” de sílex (asentamientos) con distintas cronologías que abarcan desde un neolítico tardío hasta un bronce inicial o pleno, teniendo en cuenta la existencia de varios dólmenes en el mismo espacio. Varios de ellos fueron excavados por Telesforo de Aranzadi y José Miguel de Barandiaran en 1925-26.

Algunos de estos talleres no pasarían de ser campamentos temporales estacionales sin otra pretensión, pero los enterramientos en dólmenes (como tumbas colectivas) parecen indicar un uso continuado de estos espacios. Lo cierto es que se recuperaron materiales interesantes sobre todo líticos, tallados, pulimentados, molinos de mano, afiladeras, cerámicos y metálicos.

Silex tallado de Baratzeko erreka

Sílex tallado de Baratzeko erreka

Estos talleres tienen una dificultad añadida a la descontextualización, al solaparse restos de diferentes talleres y épocas en las mismas áreas. Aparecen los materiales revueltos como consecuencia de la practica agrícola, pero al menos nos sirven para asegurarnos una ocupación del territorio desde una época muy antigua, con una continuidad aunque fuera solo estacional, y poder hacernos una idea de la excelencia de estos lugares para la caza, pesca, recolección y pastoreo.
Así se fueron fijando las diferentes rutas pecuarias que atravesaban los pasos pirenaicos en su transito hacia el Sur y viceversa. Se fue estableciendo una población y una cultura, habituada desde siempre a ver pasar gentes de todo tipo, con lenguas y costumbres diferentes, que sin duda traían, practicas, técnicas y nuevos rituales, que los nativos adoptaron e introdujeron como propias en el acervo mitológico y cultural de su pueblo.

Cromlechs en Adiko Soro

Cromlechs en Adiko Soro (Adikosoro M. C 2)

Sirva como ejemplo la costumbre europea del crómlech como espacio ritual, que llega desde el norte, se adopta en el área pirenaica y al aspecto ritual que traía, se le añade otro funerario, dimensionando estos espacios para las necesidades de los nativos como espacios funerarios individuales. Por cierto, en este llano últimamente hemos hallado un sólo crómlech hasta el momento. Esto es algo que siempre nos había extrañado, pero los trabajos llevados ahora a cavo nos han convencido de la utilización intensiva de estas tierras para la agricultura, con una gran población en época romana. Esto de ninguna manera les permitía prescindir de ellas como fuente de recursos alimentarios, facilitando de esta manera la desaparición de estos pequeños megalitos.

De todas formas a partir del bronce medio-final, parece que es necesario una cierta protección colectiva y en el pirineo occidental no podía ser diferente, con el paso de las bandas celtas, fuera como una única invasión o varias, se hace necesaria la defensa, característica además común en los diferentes territorios y pueblos peninsulares, incluso continentales, pues es un fenómeno que se viene dando en todo el occidente europeo.

Interpretación de habitación nativa no encastrada

Interpretación de habitación nativa no encastrada

Ante la dificultad que esto entraña, por la dispersión de los establecimientos familiares asentados en las tierras mas cómodas y productivas (ya fuera por agricultura o pastos), los nativos se ven en la necesidad de organizarse tribalmente de manera amplia, no podemos saber el periodo de tiempo mas o menos largo que les habría llevado el conseguirlo o si esta cohesión ya venía forjándose desde tiempo atrás, pero tubo que darse un hecho suficientemente grave para que un pueblo que probablemente se estaba constituyendo por inercia, sintiera la necesidad imperiosa de organizarse, no solo sobre el terreno a fortificar y proteger sino con el reparto de tareas y funciones dentro de un ámbito territorial mas amplio, donde la propiedad era comunal y el trabajo colectivo era tan necesario que supuso un cambio de hábitos, con el resultado de una mayor cohesión social de unas gentes no demasiado acostumbradas a los problemas que les tocaba vivir, pero que ya eran conscientes que la supervivencia individual y colectiva como pueblo dependía de ello.

Recinto fortificado de Irube en Oroz Betelu

Recinto fortificado de Irube en Oroz Betelu (Irube)   SITNA

El tener conciencia de pueblo suponía el control exhaustivo del territorio, la amplitud del mismo obligaba a relacionarse con gentes de costumbres diferentes, que en determinados momentos eran competidores con problemas que había que conciliar, si bien es verdad, que en nuestro caso les uniría la lengua común que sin duda era el euskera, verdadero aglutinante social.
Todo esto empujaría a los nativos pirenaicos, igual que en el resto del territorio, a la búsqueda de la seguridad, agrupándose en lugares donde con el menor esfuerzo posible les asegurara esta condición y a la vez estructurar el control del territorio, dotándolo de una vigilancia y rápida comunicación con los diferentes núcleos aislados, familiares y colectivos, recintos fortificados que fueron construyendo ex novo, en un territorio eminentemente montañoso, difícil de controlar pero fundamental para la seguridad de todo el resto del territorio que los romanos denominaron vascón .

Recinto fortificado de La Cerca, Faceria 9 (Salazar)

Recinto fortificado de La Cerca facería 9 (Salazar) SITNA

Concretamente en Navarra, tenemos un déficit importante de investigación planificada que venga al menos desde la edad del bronce, que nos permita vislumbrar estos aspectos, que al menos, nos proporcione pistas y conocimientos sobre el origen temporal de estas formas de vida.
Estos castros, de los que desconocemos su origen temporal, todavía mantienen muchas incógnitas también sobre su uso, motivación y pretensión , mantienen  preguntas todavía sin resolver, el ¿quién?, y el ¿cómo? lo intuimos, el ¿por qué?, no esta claro aunque intuimos que no fué por moda, el ¿para que? tiene diversas facetas mas difíciles de contestar, desde los que pensaban que solo se utilizaban en caso de necesidad como refugio de urgencia, entre los que destacaban B. Taracena y A. Fernandez de Aviles (1945), José Miguel de Barandiaran 1961), y F. Gaudeul (1985), esencialmente por la carencia de estructuras o ajuares en sus excavaciones, incluso se apuntaba que algunos no hubieran sido ocupados jamás después de su construcción, otros que tuvieran ocupación solo estacional por pastores en épocas de luchas y otros como marcadores territoriales de propiedad o dominio, en fin, estos enigmas hoy se van resolviendo poco a poco con el avance en las investigaciones arqueológicas y sabemos que se ocupaban con intensidad por pequeñas poblaciones, aunque quedan muchas facetas sin resolver, como organización del control territorial, formas de vida, oficios y practicas habituales, minería, metalurgia, enterramientos y rituales, claro que sin una visión global, sin una planificación de los trabajos arqueológicos desde el Calcolítico, o al menos desde el Bronce, nos tememos que los resultados siempre serán parciales y poco prácticos para contestar a estas preguntas y muchas otras sin resolver.
No tenemos demasiados datos para saber la extensión del territorio de los vascones antes de la llegada de los romanos, por tanto debemos aludir a las primeras noticias escritas por estos cuando hacen referencia a ciudades y centros habitados por aquellos, como ESTRABON (63 a. C.-24 d. C.) con Kalágouris, Pompelon u Oiásson .
Las primeras referencias a los vascones datan de las guerras sertorianas (77/74 a. C.) TITO LIVIO en el libro 91 fechando en el 76 a. C. leemos que Sertorio “llegando en un día por Bursao, Cascantum y Graccurris hasta Calagurris y el día siguiente, a través del territorio de los vascones, hasta la región de los Berones” .

As de bronce

As de bronce

Denario

Denario de plata

SALUSTIO en el 75 a. C. cita “tum Romanus exercitus frumenti gratia remotus in Vascones est…” , después vienen VARRON, PLINIO, ESTRABON, SILIO ITALICO,
TOLOMEO, ALEJANDRO SEVERO, AUSONIO, que aludiendo a los vascones nos dejaron un mosaico de datos para hacernos una idea de la territorialidad vascona, desde Calagurris hasta Oiasso y la Jacetania y desde las Cinco Villas hasta Los Arcos, un extenso territorio para una sociedad que nos invita a pensar en una buena estructuración territorial y organización social.
Sobra decir que además de estos recintos fortificados que ofrecían una seguridad pero que eran incómodos sobremanera, existían otras formas de vida, en cuevas como esta demostrado por la arqueología y al aire libre en terrenos propios para la agricultura, con abundante agua, cómodos pero inseguros en su época, que eventualmente usarían los enclaves fortificados como refugio temporal, pero que de alguna manera les obligaría a colaborar en la organización social, con trabajo comunal, impuestos en especie o algún tipo de contrato con las élites que estaban conformando una incipiente jerarquización o estructuración del solar tribal.

No pretendemos ilustrar una explicación sobre la organización de las sociedades protohistóricas previas a la romanización, muy bien desarrollada por Javier Armendariz en su tesis doctoral: DE ALDEAS A CIUDADES, El poblamiento durante el primer milenio a. C. en Navarra, que ha sido fundamental en el registro y catalogación del poblamiento protohistórico estable en Navarra, sino aportar algunas observaciones realizadas sobre el terreno, sobre todo a partir del estudio de los megalitos y los antiguos caminos, que a lo largo de muchos años hemos ido realizando en el Norte de la actual Navarra.
No consideramos probable diferencia alguna importante entre las comarcas, como montaña, zona media o ribera, salvando los distintos recursos condicionados por la orografía y el clima, unas serían mas ganaderas y otras mas agrícolas o mixtas, si acaso, diferentes soluciones al mismo inconveniente, pero los grandes problemas de organización, defensa, poliorcética, relaciones, mercado y comercio debía ser la misma, salvando las diferencias demo-geográficas.

Interpretación de habitación encastrada

Interpretación de habitación encastrada

Si vemos que las macro-estructuras de los poblados tienen las mismas soluciones, debemos considerar que las formas de habitación serían parecidas, con los materiales a su disposición en el entorno.
Este comentario viene a cuento por la inexistente investigación arqueológica en poblados de este tipo en la zona pirenaica y el desconocimiento absoluto de formas y materiales que nos puedan orientar, aunque la intuición nos indica, la utilización abundante de materiales vegetales, no debemos presuponer la inexistencia de otro tipo de formas, presentes en los territorios limítrofes donde si se han estudiado como Alava, Baja Navarra, Guipuzcoa, Ribera y Zona Media de Navarra.
El relato tópico que de este territorio se venía dando, con una aislada y salvaje vida pastoril, creemos que poco tiene que ver con la realidad de una zona donde existían importantes reservas de oro, plata, plomo, cobre, hierro, agua y madera, cruzada por importantes caminos, que difícilmente hubiera permitido mantener ese aislamiento.
Nosotros mas bien lo vemos como un territorio, donde las diferentes actividades eran complementarias, celoso pero abierto, con una lengua, cultura y organización suficientemente consolidada como para tener claras sus prioridades, una actitud esponjosa con las nuevas técnicas y hospitalaria de cara a las personas.
Volviendo al lugar de este artículo, vemos muy claro el interés que tenían en controlar este paso y a la vez encontrar la seguridad necesaria con tres castros junto al llano: Irumeaka al Este (camino de Aezkoa), Bidausi al Sur (sierra de Osa), Mezkirizperro al Oeste (sierra de Labia) y un cuarto Zerkupe (Saint Michel) al Norte, sin descartar algún nuevo descubrimiento que refuerce aún mas esta hipótesis.

Paso de Roncesvalles y la llanada con sus tres castros

Paso de Roncesvalles y la llanada con sus tres castros. Google

Es muy posible que ninguno de los recintos fortificados fueran inexpugnables, pero si tenían las suficientes dificultades para que grupos de saqueadores habituales en esta época, se lo pensaran y pasaran de largo dando tiempo a los nativos a neutralizar el peligro.

Irumeaka, Garralda

 

Recinto de Irumeaka

Recinto de Irumeaka. Google

• Tipología: Núcleo de población
• Superficie fortificada: 7770 m2
• Perímetro fortificado: 350 m
• Eje máximo: 127 m
• Eje mínimo: 63 m
• Emplazamiento: Loma
• Término municipal: Garralda,
• Entorno: Terreno mixto de pastizales naturales, praderas y bosque predominantemente de hayas con sotobosque de boj, espinos, avellanos, acebos y pacharanes, en loma ascendente orientada de Oeste a Este, aprovecha por el Sur un fuerte escarpe natural consiguiendo un amplio dominio visual del paso hacia Aezkoa, la llanada de Otegi y el paso de Orreaga-Roncesvalles. Frecuentados por el Jabalí, Ciervo, Corzo, Zorro, Tejón, Marta, Fuina, Turón, Comadreja y anida el Pito negro, Pito real, Pito picapinos, Cuervo, Corneja, Arrendajo, Azor, Gavilán, Milano real, Ratonero común, Cernícalo y un amplio número de aves menores. Con una orografía amable de lomas y cerros redondeados, viejos caminos como la pasada 26 de la Cañada Aezkoa-Fitero al Sur por debajo o el precioso sendero que desde tiempo inmemorial ascendía desde Zakarloa y daba acceso al castro .
• Conservación: De conservación incierta, no tiene que ser mala a pesar de haberse utilizado agrícolamente, los fosos aunque con abundante vegetación se hallan bien definidos así como los terraplenes, dentro del espacio fortificado una franja se encuentra reservada por la existencia de un afloramiento calizo y la ausencia de piedras en los terraplenes puede ser
debido al reciclaje y utilización de estas en épocas históricas para la construcción o por encontrarse enterradas bajo la capa vegetal.
• Materiales: por el momento no disponemos de ningún tipo de industria de este lugar.
• Circunstancias del hallazgo: Prospección de Juan Mari Martínez Txoperena, Javier Puldain Huarte y Rafa Zubiria Mujika en el contexto del poblamiento protohistórico pirenaico de la calzada romana y su entorno.
• Localizado: el día 14 de junio del 2015.
• Valoración: La valoración que hacemos de este castro es importante, tanto mas, cuanto estamos ante uno de los núcleos habitados mas cercano al paso de Roncesvalles, dominando además la llegada desde el valle de Aezkoa, por tanto importante en la articulación del territorio antes de la llegada de los romanos y cerca del lugar que escogieron los romanos para instalar una mansio de la calzada Asturica-Burdigala en el paraje de Otegi-Zaldua (Aurizberri-Auritz); Es posible por tanto, su temprano abandono en el siglo segundo a. C. por tratarse de la principal vía de penetración del pirineo occidental hacia la península ibérica. Los castros mas cercanos serían: Bidausi 1.800 m (Auritz) Mezkirizperro 3.500 m (Aurizberri-Espinal),  Sagardigain 6.900 m (Artzi-Arce, Irube 7.300 m (Oroz Betelu), Burdingain 8.400 m (Garaioa-Aezkoa), El Castillo 8.400 m (Artzi-Arce) y por el Norte Zerkupe 13.000 m (Saint Mitxel-Garazi).

(Fue Javier Puldain Huarte quien vio indicios de este castro y su insistencia nos hizo visitar varias veces el lugar, hasta que logramos identificar este recinto fortificado. .)

Interpretación ideal del recinto de Irumeaka

Interpretación ideal del recinto de Irumeaka

 

Bidausi, Auritz-Burguete

 

Recinto de Bidausi

Recinto de Bidausi. Google

• Tipología: Núcleo de población
• Superficie fortificada: 5.700 m2
• Perímetro fortificado: 310 m
• Eje máximo: 100 m
• Eje mínimo: 70 m
• Cronología: Hierro
• Emplazamiento: Loma
• Término municipal: Auritz-Burguete
• Entorno: Bosque de hayas con sotobosque de boj en sustrato calizo, situado al sur de la llanada de Otegi por encima de la confluencia de Aetzubiko Ugaldea y Xuringoa Ugaldea.
• Conservación: Los problemas propios del clima y el tiempo transcurrido, son los únicos que en principio podemos esperar, no vemos alteraciones antrópicas importantes ni por caminos ni otras causas que las propias de las explotaciones forestales, por tanto suponemos que existirá estratigrafía conservada.
• Materiales: No disponemos de ningún material
• Circunstancias del hallazgo: Prospección de Juan Mari Martínez Txoperena, en el contexto del poblamiento protohistórico pirenaico a la llegada de los romanos.
• Localizado: El 16 de octubre del 2015
• Valoración del yacimiento: Creemos que tiene mucha importancia como ejemplo del control del territorio, sobre todo en referencia a la llanada de Otegi donde llegaban varias rutas prehistóricas que atravesando el Pirineo confluían en este llano y desde aquí,tomar distintas direcciones por las diferentes sierras hacia el Sur,  mas tarde a este mismo lugar, llegarían las calzadas romanas desde Asturica Augusta y Caesaraugusta para desde aquí juntas llegar a Burdigalam. Con esta localización, Mezkirizperro e Irumeaka (los tres conectados visualmente) se completaba el control del paso, por el Sur, Oeste y Este. El recinto aprovecha un fuerte escarpe rocoso natural por el Sureste que apenas necesitaba atención y completaba el cerco con un terraplén probablemente amurallado, un foso natural (en parte) reforzado o agrandado y un pequeño tramo de muralla al Este, por donde se realizaría el acceso.

Interpretación del castro de Bidausi

Interpretación del castro de Bidausi

 

Mezkirizperro, Aurizberri-Espinal

 

Recinto de Mezkirizperro

Recinto de Mezkirizperro. Google

• Tipología: Núcleo de población
• Superficie fortificada: 35.665 m2
• Perímetro fortificado: 950 m
• Eje máximo: 400 m
• Eje mínimo: 80 m
• Cronología: Hierro
• Emplazamiento: Valle
• Término municipal: Erroibar-Erro
• Entorno: La antigua localización de Julio Altadill en un promontorio junto a la localidad de Aurizberri-Espinal, se halla colonizada para la agricultura en terrenos de propiedad particular, conserva grandes terraplenes e incluso creemos que tubo un foso hoy colmatado. Desde este altozano se puede controlar la vieja ruta y calzada romana de Astorga a Burdeos que discurre junto al sur de su muralla y un amplio espacio de la plana de Otegi.
• Conservación: La concentración parcelaria afecto gravemente a algunos de los terraplenes defensivos explanados con maquinaria pesada pero todavía conserva la mayor parte de la poliorcética aplicada para su fortificación. En dos sondeos estratigráficos practicados, solo se recuperó un fragmento cerámico de una vasija manufacturada cocida en horno reductor. De todas formas nos informados por la propiedad de la gran cantidad de piedras que se retiraron de la zona central y se arrojaron a uno de los terraplenes, comprobamos que así era. Se trata de areniscas transportadas desde una cierta distancia al Sur expresamente para su construcción, confirmando de paso lo que Altadill dejo escrito sobre reciclaje del material pétreo.
• Materiales: un solo fragmento de cerámica manufacturada
• Circunstancias del hallazgo: Comprobación de Juan Mari Martínez Txoperena y Rafa Zubiria Mujika en el contexto del poblamiento protohistórico pirenaico de la calzada romana y su entorno.
• Localizado: Por Julio Altadill a principio del S. XX
• Valoración del yacimiento: Altadill nos decía refiriéndose a Mezkiritzperro y Billarostegieta (dos colinas cercanas) y a propósito de las investigaciones que llevo a cabo sobre la vía iter XXXIV en Aurizberri-Espinal, “Las dos en sus cresterías o mesetas no reducidas, se dedican al cultivo de heno, y en sus centros hay amontonados sillares informes, alternados con otros de frentes desbastados; esos sillares recogidos al labrar las tierras, son arrancados de las líneas de cimentación que a poca profundidad se hallan; de esta suerte, los vecinos que necesitan piedra para edificaciones, la tienen allí preferible a las lejanas canteras y además los prados de heno quedan exentos de lunares incultivables. No vacilo en reconocer que las posiciones defensivas de Iturrisa se hallaron situadas en estas dos crestas, porque en las vertientes meridionales de ambas han salido también constantemente líneas de cimentación en forma y disposición tales, que denuncian desde luego una población protegida por ambas fortalezas. La calidad de este material de construcción es arenisca roja, la cual (según los prácticos del país) se encuentra no cerca y representa un esfuerzo el aportarla a Espinal; para completar antecedentes, haré notar que un buen número de estos sillares presentan señal de calcinación, si bien dejo a salvo la época del incendio origen de este signo. Mas adelante dice “Dedicadas a cultivos diferentes las laderas de las dos colinas, han resultado estas las únicas tierras que en jurisdicción de Espinal han revelado la existencia de un pueblo anterior desaparecido, ofreciendo repetidamente a los labradores el obstáculo de unos muros de piedra enterrados, cimientos sepultados que si despertaron sorpresa, no llego a cristalizar en curiosidad, como tampoco pararon su atención ni se despertó la extrañeza a la vista de los fragmentos cerámicos que acompañaban a las ruinas de los pueblos extinguidos. La vía romana al ascender y tocar en Iturrisa brindaba al caminante el agua pura y cristalina de una fuente cuyo nombre de Iturrizar subsiste único y generalizado todavía”. Este topónimo existe pero no la fuente, que con motivos de la concentración parcelaria fue enterrada bajo la pista que asciende hasta Mezizperro (Mezkirizperro). Estos prados los habíamos prospectado hace muchos años por haber sido labrados para sembrar patata y recogimos cerámica que no supimos entonces identificar, pero desde la distancia, hoy diríamos que eran del hierro e incluso romana aunque no se conservó. La prospección visual de los terraplenes nos ofrecieron mas indicios, confirmando de alguna manera lo que D. Julio Altadill dejo escrito en su visita a principios del S. XX, la mayor parte de las piedras en estos terraplenes son areniscas amarillas y rojizas, transportadas hasta el lugar desde Asibar (al menos a un kilómetro y medio al sureste) donde afloran, puesto que Mezkirizperro se trata de un paraje de margas, arcillas y calizas pobres. Anteriormente hablamos con el propietario del terreno que nos informo de “la gran cantidad de piedras que salían al labrar estas tierras y que se retiraban a las ezpondas” , nombre que se da en Aurizberri a los setos que separaban las distintas piezas de labor y que en este lugar son especialmente grandes y de gran desnivel como corresponde a los terraplenes de un recinto fortificado. Comprobamos la existencia de una depresión en el punto donde debió estar el foso de la fortificación (al Norte y evidentemente colmatado), coincide con la alineación de los prados (como se aprecia en las orto fotografías históricas) que siguen la dirección de los terraplenes hasta llegar al foso donde se interrumpen. Revisamos los terraplenes de las defensas adelantadas y a pesar de la alteración sufrida a través del tiempo, se manifiestan con unas dimensiones de gran tamaño, denotando que su construcción se debió a un motivo diferente que el de un simple prado para uso agrícola. Como conclusión diríamos que efectivamente J. Altadill, vio estas evidencias cuando todavía los arados no profundizaban y por tanto no llegaban a destruir todo el substrato, posteriormente los tractores y la maquinaria pesada utilizada en la concentración parcelaria “limpio” estos indicios eliminando incluso algunos tramos de los terraplenes, que gracias a las orto fotografías históricas se pueden restituir, que tenemos seguridad que en este lugar estaría situado un poblamiento nativo a la llegada de los romanos, aunque no tenemos constancia de la posible romanización de esta fortificación como intuía Altadill.

Interpretación del recinto de Mezkirizperro

Interpretación del recinto de Mezkirizperro

Si bien en este artículo hacemos referencia a un espacio importante pero reducido del área pirenaica, podemos sin mucho riesgo, extrapolar estas observaciones a cualquiera de los demás valles vecinos, que eran rutas de trashumancia y penetración y había que controlar y proteger, de hecho, mas de 80 castros o recintos fuertemente fortificados en el área pirenaica, la mayoría de ellos inéditos, nos dan una visión totalmente diferente aunque previsible, de la organización que los vascones habían gestado desde la edad del bronce hasta la llegada de los romanos. Esta llegada no debió ser traumática, puesto que no destruyen pueblos y ciudades, mas bien, lo que se ve es una evolución en los mismos lugares, se abandonan los asentamientos mas agrestes en aras de una mayor comodidad y mejor aprovechamiento de la tierra y el agua, se construyen caminos de acuerdo con las necesidades romanas, caminos que condicionan fuertemente la forma de vida de los nativos facilitandoles seguridad y alternativas mas cómodas y productivas, pero no parece que tuvieran grandes pleitos entre ellos.

¿Que llevo a los vascones a no chocar con los romanos? es un enigma que invita a especular, intuyendo que disponían de medios suficientes para una larga resistencia… ¿que visión tenían los nativos pirenaicos sobre estos? o… ¿que acondiciones les ofrecieron y acordaron?, lo cierto es que hasta lo que sabemos, las fuentes clásicas no recogen grandes diferencias con los vascones, si acaso opiniones y visiones no siempre laudatorias, sobre las costumbres y formas de vida de los vascones, pero nada indica que se llevaran mal.

 

Bibliografía utilizada

 

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