POBLADOS FORTIFICADOS INÉDITOS EN DEIERRI-YERRI Y GUESALAZ

1 de noviembre de 2019

APORTACIÓN AL CATÁLOGO PROTOHISTORICO DE NAVARRA

COMENTARIO

Presentamos cuatro nuevas localizaciones de recintos fortificados inéditos  en Deierri y Guesalaz, como aportación al catálogo del poblamiento protohistorico de Navarra.

En esta comarca se conocen un buen número de castros, algunos muy conocidos como el Opidum de Altikogaña por los materiales recuperados, que nos hablan de problemas ya en época romana, entre partidarios de Sertorio y de Pompeyo, por más, que parece que tienen mayor interés estos asuntos, que el conocimiento de como vivían los antepasados nuestros, los vascones que habitaban estos pagos.

Echamos en falta, investigaciones arqueológicas más ambiciosas que las meritorias promovidas y realizadas por Javier Armendariz en su tesis doctoral, con el estudio y catalogación de 261 poblados de la Edad del Hierro en Navarra.

Es en esta comarca, donde apreciamos la existencia de recintos castreños con mas y mejores evidencias, para su excavación y puesta en valor, nos damos perfecta cuenta que este hecho se da por las enormes dificultades que la geografía ha impuesto,  evitando en cierto modo, el saqueo de materiales pétreos en estos emplazamientos, esto lo consideramos como un atractivo añadido en el caso de su puesta en valor y en una zona necesitada de alicientes diferentes y sostenibles.

 

RECINTO FORTIFICADO DEL ALTO DE IRURRE-EL ROMERAL, GUESALAZ

Los restos que presentamos, no son más ni menos, que los que vemos en la mayoría de poblados de la Edad del Hierro, aunque con alta probabilidad, de que su fase inicial se remonte al Bronce.

No damos mas relevancia a este lugar, que la que pudiera corresponder a cualquiera de los asentamientos protohistóricos de esta comarca de Deierri y Guesalaz, muchos de ellos en altura y bien fortificados como corresponde a una zona donde la agricultura ocuparía las tierras más productivas y esta población, tendría la necesidad de refugio en periodos de inestabilidad.

La proximidad al contexto urbano actual de Irurre, sin duda, ha condicionado el estado de sus evidencias y la dimensión de las estructuras que han perdurado, más, cuando la localidad actual, pudo ser consecuencia del castro situado en el Alto de Irurre.

La raíz Iri-Iru del euskera hace referencia a un lugar habitado antiguo y lógicamente, podemos pensar que este fuera trasladado de la altura inmediata del alto del Romeral o de Irurre al pueblo actual.

Decimos que esta cercanía ha condicionado las evidencias actuales, puesto que lo normal en estos casos ha sido, el reciclado de los materiales pétreos de sus murallas, acción que habitualmente denominamos expolio, cuando es una herencia de los antepasados, que tendría difícil explicación si no se hubiera utilizado.

Así pues, apreciamos este mal llamado expolio pero también apreciamos, el respeto mantenido a través del tiempo sobre la estructura del túmulo funerario, al menos, hasta la apertura de la cámara, aparentemente sin retirada de materiales, detalle que a nuestro juicio denota respeto a los antepasados.

Túmulo funerario

El tiempo transcurrido y el uso dado al paisaje, con el escalonado de sus laderas para la agricultura (hoy en desuso) y el mas que probable uso forestal y ganadero del resto, ha influido alterando el recinto, sus defensas, fosos y accesos, obligando a una interpretación comparada con otros recintos fortificados de su época y entorno.

Su localización en el extremo de una loma, obligó a dotarlo de un foso que dificultara el acceso a la puerta de entrada al recinto, esta se situaría al sur, obligando el paso por el fondo del mismo en el sentido de las manecillas del reloj, la existencia de esta estructura nos sugiere esta solución por comparación, pues la agobiante vegetación, no nos ofrece la mínima posibilidad de comprobación sobre el terreno.

Escarpe meridional

El escarpe natural del perímetro meridional y occidental del recinto, no necesitaba de grandes obras, solo habría necesitado de una pequeña empalizada de estacas y algún pequeño cierre de refuerzo entre peñas para mantener una seguridad suficiente, es por el norte donde las evidencias nos indican las potentes obras de poliorcética, aunque los restos que apreciamos están fuertemente consolidados y cuesta distinguirlos.

Derrumbe de la muralla y túmulo en recinto auxiliar

El estudio del medio, nos permite comprobar la existencia de un manantial cercano (Fuente de las palomas), diversos pequeños cursos de agua, sin olvidarnos de la cercanía del río Ubagua, suficientes para haber abastecido una población como la que sin duda se asentaba en este castro.

Estando dotado entre otros aspectos, de una centralidad con gran dominio visual, en una comarca de agreste orografía y abundantes y diversas manifestaciones coetáneas, denota la riqueza del medio para el sostenimiento de los grupos humanos asentados en ella.

Su localización en la llamada zona media de Navarra, a caballo entre las llanuras de la Ribera por el sur, tierra Estella con la sierra de Lokiz al sur y oeste, las sierras de Urbasa-Andia al oeste y Saldise-Sarbil al norte, son tierras de transición, muy productivas siempre, con recursos naturales suficientes como para mantener una autonomía suficiente en su población.

Entorno con la localización del castro de Murumendi

Es verdad, que en esta comarca y entorno no apreciamos esa población asimilable a un Opidum, aunque si, poblados de cierta dimensión como para articular el territorio, si comprobamos, la existencia de rutas pecuarias muy antiguas, algunas que han llegado hasta nuestro tiempo como Cañadas, en transito hacia las sierras antes nombradas.

Dignas de tener en cuenta son las características orográficas, donde hallamos parajes amables y despejados, junto a otros quebrados y escabrosos con unas condiciones inmejorables para la protección y defensa en caso de necesidad. Sospechamos que esta fue necesaria en algún momento, al localizar, recintos fortificados en el entorno como Azketa (Ibiriku), Gazteluzar, Muru (Iturgoien) o Castillo de Oro (Salinas de Oro), de gran incomodidad pero insuperable protección defensiva, así topamos, con lugares de refugio, de control, santuarios rituales, en fin, todos los aspectos que sin tener por que ser contemporáneos, se esperan encontrar en esta época.

 

Interpretación ideal del Alto de Irurre

Situado a la izquierda del río Ubagua, encima del estrechamiento donde se construyó la presa del pantano de Alloz, justo al otro lado hacia el oeste, se localiza el poblado de Murumendi a un kilómetro en línea recta ; Otro recinto vecino pero de diferente carácter, es el santuario de San Kiriako o Quirico a 1.200 m. al sureste, ambos catalogados por J. Armendariz en su tesis doctoral (Armendariz, 2008).

Localización de la peña de San Kiriako, probable santuario

Se encuentra conectado visualmente con un buen número de recintos fortificados cercanos, como los antes nombrados y más lejanos como Iruñuela, Azpeta, Murugarren, Peña Monte los Frailes (Yerri), Errezumendia (Guesalaz-Yerri), San Cristobal (Guirguillano), Murugain (Arzoz-Guesalaz), Lorkazarra (Lorca-Yerri) Gazteluzar, Muru (Guesalaz), Bardagorria, Altikogaña (Eraul-Yerri) y sobre todos Monjardin (Yerri), estos y algunos más lejanos, dan a este emplazamiento una relevancia superior que la que deja entrever su estado actual, al menos, dentro de un esquema organizativo y de control de esta comarca.

Si en el ámbito de Guesalaz y Yerri, este emplazamiento tuvo un papel relevante, fue dentro de una organización de control mas amplia donde sería fundamental, sobre todo en la tarea de la comunicación, el estar visualmente conectado con castros como Monjardin, observatorio estratégico dominante de la practica totalidad de Tierra Estella y parte de la Ribera, correspondería al Alto de Irurre repartir esta comunicación hacia el norte, como enlace necesario con los valles de Ameskoa, Goñi y Ollo, las sierras de Lokiz, Urbasa, Andia, Sarbil para trasladar esta información a Sakana, vertiente cantábrica, cuenca de Pamplona y valles pirenaicos.

Aunque esto no pasa de ser una mera hipótesis, no nos cabe duda, que existieron zonas o gentilicios organizados, de manera, que el control del territorio fuera total, es posible que nuestra forma de ver esta época, no coincida plenamente con la realidad pero tenemos detalles para creer en una organización territorial amplia y extensa.

Pongamos como ejemplo las sierras Urbasa, Andia, Aralar, que llegan a nosotros como comunales de todos los navarros, no es un invento ni siquiera histórico, proceden de la prehistoria y ha mantenido este carácter a pesar de los múltiples intentos de apropiación por personas o poderes particulares a través de la historia.

Este hecho, lo vemos como producto de acuerdos y pactos antiquísimos donde tanto las gentes de la Ribera, tierra Estella o Roncal tenían los mismos derechos, por más que los nativos congozantes se aprovecharan de su cercanía, como también tenemos, el ejemplo de Las Bardenas Reales con parecido status.

Estas reliquias, nos están indicando esa organización territorial amplia, si fue tribal o no, es lo de menos, pero nos explica que el territorio que los romanos adjudicaban a los vascones estaba ya bien organizado.

De todas formas, en Navarra no disponemos de datos arqueológicos amplios de esta época, tenemos yacimientos importantes como el Alto de la Cruz en Cortes (Taracena y Gil Farres, 1951; Maluquer de Motes et ali, 1988-1990), con gran información (la mayoría de ellos en el sur), que salvando las diferencias geográficas pueden servir para analizar y comparar formas de vida, pero la enorme diferencia en el paisaje, los recursos disponibles y la dispersión de los asentamientos, indican diferente organización, quizás, élites mas organizadas para la guerra, para las largas distancias, mas acostumbradas al uso del caballo y la lucha en campo abierto.

¿Es posible que existiera un órgano con capacidad de coordinar todo el territorio?

No lo sabemos, tampoco la historiografía teórica ofrece demasiadas certezas, con el eterno debate generalista sobre los vascones, etnias, idiomas y resabios políticos, terminan por difuminar el verdadero objetivo y volvemos a una carencia científica preocupante, aunque históricamente sabemos, que la convivencia étnica, lingüística y religiosa, se ha dado sin problemas durante largos periodos y en la protohistoria esta se habría dado como consecuencia del cambio climático antes de la Edad del Hierro, las migraciones que habría provocado y el trasiego de tecnologías que esto generaba, no es muy científico señalar a los romanos, como prueba de la existencia del pueblo vascón en un territorio, para a continuación, poner en duda el ámbito, lengua, costumbres etc.

Había una poderosa razón, como eran unos intereses comunes que sin duda cohesionaban a las gentes que habitaban un territorio, no lo sabremos con concreción, pero los intuimos con los hábitos y costumbres que han llegado hasta nuestros días.

 

Ficha técnica

LOCALIZACIÓN

Término municipal de Guesalaz

TOPONIMIA

El Romeral, Alto de Irurre

CONTEXTO PAISAJISTICO

Orografía muy quebrada, con matorral, plantas aromáticas, monte bajo y piezas de labor abandonadas.

HISTORIOGRAFÍA

Inédito

DESCRIPCIÓN

Este recinto, de forma alargada irregular, con eje de suroeste a nordeste, foso en este extremo visible aunque cubierto de vegetación y algo colmatado, no presenta graves afecciones y previsiblemente, conservará estratigrafía en buen estado.

TIPOLOGÍA

Núcleo de población

Superficie fortificada: 12.500 m2

Perímetro fortificado: 750 m

Eje máximo: 195 m

Eje mínimo: 53 m

Cronología: Hierro

Emplazamiento: Extremo de loma

USO DEL SUELO

Polígono: 2, parcela rústica 708 (sub-parcela A)

Grupo: Forestal no arbolado, Cobertura principal: coscojal (Quercus coccífera), -Recinto 29486

Grupo: Forestal no arbolado, Cobertura principal: matorral mediterráneo, Recinto 29311

Grupo: Forestal no arbolado, Cobertura principal: enebral (Juniperus s.p.), Recinto 29489

Grupo: Frondosas, Cobertura principal: Quejigo (Quercus faginea) Recinto 29409

INTERPRETACIÓN Y VALORACIÓN

Otro mas de los yacimientos que conformaban el control territorial en las zonas montañosas vasconas, con gran dominio visual, en conexión directa con un buen número de castros tanto de Deierri como de Guesalaz, teniendo muy cercano el emplazamiento de la peña de San Kiriako  y Murumendi (nº 166 y 169 de Armendariz, 2008), que como bien da a entender este autor en su tesis doctoral, se trataría mas de un centro para el culto que de habitación, sin descartar esta.

Un elemento importante a valorar en este poblado es el túmulo (en nuestra opinión) funerario, que aunque con muestras de violación, se conserva en buen estado dentro del recinto fortificado auxiliar, hecho que aunque no de manera habitual, se repite en algunos poblados.

MATERIALES

Sobre el terreno vemos restos de molinos barquiformes y abundantes restos cerámicos manufacturados, fácilmente identificables como del hierro I, cocidos en horno reductor, solo observamos decoración en algún pequeño fragmento de borde.

Fragmento de molino en arenisca

Fragmento de vasija manufacturada

Fragmentos de ceramica manufacturada

Fragmentos de bordes de vasija

CONSERVACIÓN

Parece buena pues no se observa utilización agrícola, la muralla derruida se aprecia muy integrada y consolidada en el terreno, el foso aunque algo colmatado se distingue razonablemente. El recinto auxiliar que lo interpretamos como un espacio económico posterior, deja el foso integrado dentro de la fortificación.

CIRCUNSTANCIAS DEL HALLAZGO

Prospección de Juan Mari Martínez Txoperena, en el contexto del poblamiento protohistórico pirenaico a la llegada de los romanos. Comprobado: El 2 de septiembre del 2016.

BIBLIOGRAFÍA

http://wiki.txoperena.es/tiki-index.php?page=Alto+de+Irurre

 

CASTRO FORTIFICADO DE AZPETA, IBIRIKU, DEIERRI-YERRI

 

Recinto de Azpeta sobre el mapa de relieve, SITNA

COMENTARIO

Poblado fortificado en loma amesetada de altura, caracterizada por disponer de fuertes escarpes verticales en gran parte de su perímetro, solo la parte norte necesitó de protección artificial y esta la solucionaron con una potente muralla reforzada con otra de menor entidad unos metros mas al norte, habilitando un espacio intermedio a modo de foso.

Interior de la muralla

El emplazamiento de este poblado fue escogido, ademas, de las excelentes condiciones para su fortificación y la gran disponibilidad de materiales, por la defensa estática que suponía las condiciones pedregosas del terreno, literalmente cubierto de bloques de piedra de todos los tamaños, de tal manera que en la actualidad se aprecia como un impresionante campo frisio, donde circular fuera de senda, sigue siendo un problema.

Muralla al norte del poblado

La muralla principal se conserva en relativo buen estado, con aparejo de sillarejo en seco con bloques informes de calizas del lugar, con un espesor irregular de aproximadamente 3-3,5 m de anchura, donde comprobamos la existencia de restos de habitáculos adosados a la misma.

La muralla con habitación adosada

En el escarpe oeste necesitaron reforzar algún punto concreto con paredes de cierre y en la base de todo el escarpado oeste y sur, comprobamos la existencia de abrigos bajo roca que se han utilizado hasta nuestros días para usos pastoriles, sugiriéndonos un uso también humano en tiempos prehistóricos y quizás mas cercanos.

Abrigo habilitado en la actualidad

Dispuso de dos manantiales, Iturmina al Este e Iturtzeta al Oeste a corta distancia, con lo que solucionaban sus necesidades de abastecimiento, también disponía de gran visibilidad sobre Yerri y Guesalaz y conectaba con un amplio número de castros, por contra su localización en las estribaciones meridionales de la sierra de Urbasa le limitaba el dominio visual hacia el norte.

Por lo que apreciamos, parece que el acceso se hacia por el borde occidental desde el norte, conduciendo el recorrido por el espacio entre muros hasta la puerta en el lado oriental, la puerta estaría protegida por una torre y potente muralla pero las condiciones de los restos no nos permiten concretar el tipo de entrada, si vemos una intención de hacer circular por el borde del acantilado por un espacio estrecho donde no se pudieran acumular fuerzas.

A 600 m. al noroeste en linea recta se localiza un extraño emplazamiento, en principio contemporáneo, que interpretamos como un observatorio de vigilancia y control de la vía pecuaria hacia la sierra de Urbasa, aprovecha el agudo espolón de la Peña del Fraile situada encima del monasterio de Irantzu, fortificado con un pequeño paño de muralla donde adosaron  tres o cuatro espacios de habitación.

Ficha técnica

LOCALIZACIÓN

Término municipal de Deierri-Yerri

Coordenadas:

TOPONIMIA

Azpeta

CONTEXTO PAISAJÍSTICO

Escarpe calizo vertical al Este, Oeste y Sur, conforman una plataforma ligeramente inclinada, la superficie es pedregosa y esta cubierta por carrascas. Las zonas bajas de estos cortados forman abrigos de inmejorables condiciones, presumiblemente han sido utilizados por el hombre como lugar de habitación y se han utilizado hasta nuestros días como rediles y cercados para ganados.

HISTORIOGRAFÍA

Inédito

DESCRIPCIÓN

Bonito castro donde la mayor parte de la fortificación es natural aprovechando los altos escarpes verticales que presenta la roca en tres lados de su perímetro. El recinto principal se cierra con una doble muralla, la principal de 3,50 m de anchura y varios metros de altura de la que todavía se aprecia hasta dos metros en tramos tanto al exterior como al interior, a una anchura aproximada de 6 m, existió otra de menos entidad que aparece derruida, con un espacio intermedio a modo de foso. El espacio principal tiene adosado otro recinto secundario pero también fortificado con otra muralla hoy derruida.

TIPOLOGÍA

Núcleo de población

Superficie fortificada: 7.250 m2

Perímetro fortificado: 419 m

Eje máximo: 154 m

Eje mínimo: 43 m

Cronología: Hierro

Emplazamiento: Terraza colgada

USO DEL SUELO

Polígono: 36; Parcela rústica: 147 (sub-parcela A)

Grupo: Frondosas; Cobertura principal: Carrasca (Quercus rotundifolia); Recinto 25005

INTERPRETACIÓN Y VALORACIÓN

El poblado se asienta sobre una superficie rocosa relativamente plana, de inmejorables condiciones para su utilización defensiva, denotando que la superficie original extremadamente pedregosa sirvió de cantera para la construcción de las murallas y las estructuras habitacionales que se aprecian adosadas a la muralla. Fuera de las zonas protegidas ocurre todo lo contrario, el suelo esta totalmente recubierto de piedras de todos los tamaños entorpeciendo sobre manera la aproximación al poblado. Creemos que el acceso se realizaba por el norte, al borde del escarpe oriental, donde la muralla principal presenta un reforzamiento en anchura y también en altura ante la cantidad de piedra existente en el lugar, la muralla se interrumpe antes de llegar al borde donde se aprecian indicios de paredes y de calzada. También bajo los cortados rocosos, existen unos abrigos perfectamente habitables, sin poder precisar una cronología, se reconocen varios ámbitos delimitados con muros.

El castro mantiene un gran dominio visual en contacto con otros de Yerri y de Guesalaz.

MATERIALES

No hemos recogido ningún material.

CONSERVACIÓN

En muy buen estado, se reconocen estructuras, tanto de las murallas como de habitación, no observamos afecciones graves, solo el tiempo transcurrido y la posible utilización histórica de sus materiales para la construcción han deteriorado las estructuras. La cubierta vegetal impide hacer un diagnóstico mas ajustado, pero creemos que es un yacimiento muy interesante.

CIRCUNSTANCIAS DEL HALLAZGO

Prospección de Juan Mari Martínez Txoperena, en el contexto del poblamiento protohistórico pirenaico a la llegada de los romanos, comprobado el 20 de septiembre del 2015.

BIBLIOGRAFÍA

http://wiki.txoperena.es/tiki-index.php?page=Azpeta

RECINTO FORTIFICADO DE MURUGAIN, ARZOZ (GUESALAZ)

 

Murugain en el mapa de relieve, SITNA

COMENTARIO

Castro en altura con mas de dos hectáreas de superficie fortificada, localizado en el cordal de la sierra de Esparaz, con gran dominio visual y conectado con un apreciable número de poblados protohistóricos tanto del valle del Arga como del Río Salado y Ubagua, por su localización geográfica sirve de enlace con poblados de la cuenca de Pamplona como Matxamendi en Ubani y Beraskoain, junto al cauce del Arga, o los de las estribaciones de la sierra de Andia, Gazteluzar, Muru y Errezumendia, San Salvador en Salinas de Oro, San Cristobal en Guirguillano, Alto de Irurre, Murumendi Azpeta e Iruñela, en Yerri, estos como mas cercanos pero muchos otros a mas larga distancia.

Terraplén Suroeste del castro

La amplia superficie fortificada y bien estructurada, invita a pensar en una población de cierta importancia, pero esto puede llevarnos a engaño, si la mayor parte del terreno protegido se empleo como zona económica para usos ganaderos y agrícolas, por otro lado, no hemos encontrado en las cercanías, ningún manantial capaz de abastecer las necesidades de una mediana población, somos mas partidarios de interpretarlo como un pequeño núcleo de población con gran espacio económico de diferentes grados de protección y abastecido de agua con un aljibe.

Derrumbe de muralla

 

Ficha técnica

LOCALIZACIÓN

Términos municipales de Guesalaz y Guirguillano

Coordenadas UTM, 30-N, ETRS-89,

Coordenadas UTM. ED-50,

TOPONIMIA

Murugain

CONTEXTO PAISAJISTICO

Cerro en el cordal de la sierra de Esparaz que separa las cuencas del Río Salado y Arga. Coincide la muga de Guesalaz y Guirguillano, su ladera Sur y Este se encuentra profusamente poblada por coníferas de repoblación sobre bancales, las Norte, Oeste así como la superficie entera de la fortificación conforman un entorno de monte bajo o matorral, donde no se puede circular con facilidad para poder prospectar. La fauna habitual es el jabalí, corzo, zorro, tejón, Gato montes, marta, fuina, jineta, perdiz, azor, milano, ratonero común, águila calzada, águila perdicera, cernícalo, cuervo, corneja, chova, pito real , pito picapinos y una larga lista de aves menores.

HISTORIOGRAFÍA

Inédito

DESCRIPCIÓN

Se trata de un amplio recinto fortificado con doble línea de defensa adaptada al terreno, se estructura a base de terraplenes abarcando todo el perímetro. Entre el primer y segundo recinto, mantenía otra defensa intermedia y además le dotaron de otra defensa adelantada exterior. Estos terraplenes, estaban formados por paredes de piedra en seco, algunas de las cuales se han derrumbado, quedando a la vista estas estructuras, con evidencias de torrefacción. El acceso sería desde el Sur con extenso recorrido perimetral en el sentido del reloj con la entrada por el Este, este recorrido se realizaría por un foso hoy labrado, colmatado e irreconocible.

Evidencias de incendio en la muralla.

TIPOLOGÍA

Núcleo de población

Superficie fortificada: 23.546 m2

Perímetro fortificado: 585 m

Eje máximo: 170 m

Eje mínimo: 97 m

Cronología: Hierro

Emplazamiento: Loma

USO DEL SUELO

Polígono Guesalaz: 6, Parcelas rústicas 469 (sub-parcela D), 588 (sub-parcelas A,B), 589 (sub-parcelas A,B), 590, 591, 592, 593

Polígono Guirguillano: 1; Parcela rústica: 4 (sub-parcela D)

Grupo: Coníferas; Cobertura principal: Pino carrasco (Pinus helepensis); Recinto 26324

Grupo: Herbáceos de secano; Cobertura principal: Cultivos herbáceos; Recinto 27127.

Grupo: Coníferas; Cobertura principal: Pino laricio (Pinus nigra); Recinto 27011

INTERPRETACIÓN Y VALORACIÓN

Castro de buena extensión, con planta poligonal, recinto auxiliar de varios niveles orientado al sol, con gran dominio visual, abarca un territorio que se extiende a los valles de Guesalaz, Guirguillano, Yerri y Valdizarbe y en contacto visual con varios castros de esta comarca, no es descartable que el momento inicial de su poblamiento este en la Edad del Bronce. Localizado por barrido topográfico y teledetección, conserva el tantas veces repetido topónimo Murugain, en Navarra, mas que indicio, evidencia de poblado protohistórico. En la primera visita al recinto, hemos visto restos de una estructura con paredes y grandes losas de piedra como cubierta, hoy desplazadas y medio hundidas.

MATERIALES

Recogidos pocos fragmentos de vasijas manufacturadas cocidas en horno reductor.

CONSERVACIÓN

Teniendo en cuenta el uso agrícola al que se le ha sometido consideramos que tendrá daños aunque no sean graves por la escasa profundidad de los arados antiguos, los terraplenes se encuentran bien definidos pero los fosos se ven colmatados.

CIRCUNSTANCIAS DEL HALLAZGO

Prospección de Miguel Echegarai, Iñaki Ertze, Patxi Sarobe, comprobado por Juan Mari Martínez Txoperena, el 17 de marzo del 2012

BIBLIOGRAFÍA

http://wiki.txoperena.es/tiki-index.php?page_ref_id=1736&bl=n&saved_msg=y

RECINTO DE PEÑA MONTE DE LOS FRAILES, FACERÍA 22, DEIERRI-YERRI

 

Interpretación del recinto fortificado

COMENTARIO

Poco podemos decir de esta localización, sino es, que utiliza un espolón rocoso como emplazamiento de fortuna, con la probable función de vigilancia y control del paso hacia la sierra de Urbasa, se aprecia claramente la búsqueda de seguridad, a cuesta de la comodidad, no reunía un mínimo de condiciones de habitabilidad y solo lo vemos como una instalación castrense, tipo destacamento, donde se acercarían por un corto periodo con ese menester desde el castro de Azpeta situado a 500 m en linea recta.

Carst natural con posible función de Campo Frisio.

 

Ficha técnica

LOCALIZACIÓN

Facería 22, Abarzuza-Ibiriku

Coordenadas ETRS-89,

TOPONIMIA

Peña del Monte de los Frailes

CONTEXTO PAISAJISTICO

Afloramiento calizo amesetado, prácticamente sin cobertura de tierra vegetal y ocupado con pequeñas manchas de carrascas, donde es difícil la propia circulación por la característica cárstica del suelo. En la parte baja del cortado rocoso, se aprecia la construcción de pequeños refugios para animales, con paredes de piedra en seco.

HISTORIOGRAFÍA

Inédito

DESCRIPCIÓN

Pequeño recinto fortificado en la proa de una aguda terraza colgada. La solución que proporcionaron fue la construcción de 20 m de muralla de piedra en seco, con la cual aislaban una superficie de suelo muy irregular. Esta no permitía mas de 3 o 4 viviendas que estarían adosadas a la muralla, por tanto mas que un verdadero castro se trataría de un pequeño refugio o lugar de control y vigilancia en relación directa con el Castro de Azpeta cercano por el Este y la misión de controlar la ruta que asciende hacia Urbasa junto al río Irantzu, donde posteriormente se construyó el Monasterio de Irantzu.

Derrumbe de muralla

TIPOLOGÍA

Pequeño lugar de habitación

Superficie fortificada: 345 m2

Perímetro fortificado: 90 m

Eje máximo: 35 m

Eje mínimo: 15 m

Cronología: Hierro

Emplazamiento: Cresta

USO DEL SUELO

Polígono: 1; parcela rústica: 2 (sub-parcela K)

Grupo: Frondosas; cobertura principal: Carrascas (Quercus rotundifolia); Recinto 25005

INTERPRETACIÓN Y VALORACIÓN

Se trata de una manifestación difícil de interpretar pero de indudable carácter protohistórico, de planta triangular, aprovecha un escarpe cortado natural en dos de sus caras y en la tercera se levanta una muralla de 20 m de largo con la que cierran la fortificación, esta parece que se reforzó con un pequeño foso y la utilización del afloramiento cárstico como un verdadero “campo de piedras hincadas”, dadas sus características no necesitaban ningún otro tipo de actuación.

El acceso, lo hacían a través de un portillo natural al este del escarpe, por una rampa escalonada que accedía al pie de la muralla

MATERIALES

No disponemos de ningún material.

CONSERVACIÓN

Parece intacto, si exceptuamos el derrumbe de la muralla que es la única evidencia de actuación antrópica y único atributo que observamos.

CIRCUNSTANCIAS DEL HALLAZGO

Prospección de Juan Mari Martínez Txoperena en el contexto de la población protohistórica a la llegada de los romanos, el 6 de enero del 2017

BIBLIOGRAFÍA

http://wiki.txoperena.es/tiki-index.php?page=Pena+Monte+Los+Frailes

BIBLIOGRAFÍA

ARMENDARIZ MARTIJA J., 2008, De Aldeas a ciudades, el poblamiento durante el primer milenio a. C. en Navarra. Tesis Doctoral, Trabajos de Arqueología de Navarra, Monografías Arqueológicas, 2.

MALUQUER DE MOTES, J., GRACIA, F., MUNILLA, G., 1990, Cortes de Navarra, Campañas 1986-1988, Trabajos de Arqueología de Navarra, 9, Pamplona.

TARACENA, B., GIL FARRES, O., 1951, 1952, 1953, Memoria de excavaciones, Cortes de Navarra, Revista príncipe de Viana, Pamplona.

 

Sugerentes figuras astroláticas en el Parque Natural de Sierra Urbasa-Andia

19 de febrero de 2018

BOSTBURUS DE ANDIA

La figura Oillaskardi 1 desde el sureste

Existen unas manifestaciones de unos 15 m de diámetro que gráficamente recuerdan una estrella de mar, tienen cinco brazos y el 14 de agosto del 2009, día de su localización, se nos ocurrió denominarlas Bostburus, por ello y sus cabezas cargadas.

Situación de las figuras de Ritei y Sosaportillo Goikoa desde Oillaskardi

Están realizados con piedras de tamaño grande y mediano en parte encajadas en tierra, para lo cual tuvieron que realizar pequeñas zanjas.

Perfilado de un brazo

Detalle del perfilado de su estructura.

Naturalmente, en su día dimos parte al servicio de Patrimonio del Gobierno de Navarra, estudiamos la fotografía histórica de la zona pero no apreciamos indicios de su presencia, por lo que pensamos juntamente con los técnicos, que lógicamente eran posteriores y aunque se tomó nota, estas manifestaciones quedaron olvidadas.

Más tarde en otra visita por la zona me acerque a esta ladera y me extrañó no ver ningún rastro de cráteres de artillería, ni siquiera de morteros en sus inmediaciones, pero lo achacamos al tiempo pasado.

También recordé una gran figura antropomorfa, que tuve noticia de su existencia en Bardoitza (Urbasa) por un joven guarda forestal del parque, esta también tenía 20 m de largo y la localizaron desde un helicóptero un día que la ventisca había rellenado la depresión de la zanja con que había sido perfilada, al verla era evidente que fue consecuencia de un “rebote” de algún mando militar y el consiguiente “arresto” que habría llevado a los castigados a cavar durante días, hasta que el «arrestador» quiso demostrar su autoridad ordenando parar antes de acabarlo, recordé, que era evidente todavía que la tierra y piedras que iban extrayendo era depositada fuera junto a la zanja y aún se apreciaba, lo que eliminaba datarla en época antigua.

Evidencia gráfica de la zanja en la figura antropomorfa de Bardoitza (Urbasa)

Así nos fuimos olvidando del asunto hasta el 2015, este año, el incansable Mikel Markotegi, miembro de la asociación Ezpilleta Elkartea, se tropezó con otras dos figuras idénticas una en Sosaportillo Goikoa y otra en Ritei, no muy alejadas de las de Oillaskardi aunque con diferente orientación, en 2017, tras la comunicación de un sevillano de la posible existencia de otra figura localizada en Google, Patxi Iruin la encuentra debajo de las dos primeras y el mismo año, Mikel Markotegi, localiza otra cerca de la anteriormente hallada en Sosaportillo Goikoa y Pedro Iparaguirre otro en Ritei, en total por el momento son siete figuras, no iguales pero parecidas.

Figuras de Oillaskoa 1-2-3

Perfiles de las figuras de Oillaskardi 1-2-3

Figuras de Sosaportillo Goikoa 1-2

Perfiles de las figuras de Ritei

Figuras de Ritei 1-2

Esto nos obligaba a revisar nuestra idea de posibles blancos artilleros, utilizando la lógica, no tendría mucho sentido elaborar estas complicadas figuras, cuando hay maneras mucho mas sencillas y con menos trabajo para señalizarlos y pensábamos, que a nadie se le ocurriría colocar unos blancos artilleros junto a antiguas bordas que se están utilizando, por el peligro que entraña y teniendo tanto sitio en esta sierra, por otra parte tampoco podiamos imaginar un entretenimiento de pastores desocupados, puesto que tenían que ser varios para poder mover tantas piedras, algunas de apreciable peso y encastrarlas en el terreno.

Sosaportillo Goikoa en el vuelo de 1966, SITNA

Por otro lado, recientemente el Servicio de Información Territorial de Navarra, puso a disposición general, el vuelo de 1966, en ella se pueden ver con claridad los siete y no tan claro algún otro que habrá que comprobar sobre el terreno. Esta orto fotografía parece indicar una reciente construcción de estas manifestaciones, debido a su nitidez, sobre todo si las comparamos con el vuelo americano (1956), donde no se aprecia ni rastro de estas figuras, pero la calidad de las imágenes no nos inspiraba demasiada confianza, ni en este vuelo ni anteriores de 1945 o 1929, aunque personalmente consideraba que algún indicio se tenía que apreciar, al menos en alguna, si no en todas.

Debemos señalar que en el mismo entorno del parque natural, existen una serie de manifestaciones megalíticas, concretamente, varios crómlech bastante visibles, que a pesar de su evidencia en orto fotografías en color, tampoco manifiestan ningún indicio en blanco y negro, ni siquiera en el vuelo de 1966.

Cromlech cercano a Oillaskardi

Cromlech C-5 en Soosa

Cromlech C-1 en Soosa

Cromlech C-2 de Soosa, ninguno se aprecia en el vuelo de 1966

 

Estas son expresiones plásticas a las que no encontramos parangón, como tampoco encontrábamos hace unos años a unos anillos tumulares, localizados en las sierras vecinas de Urbasa, Saldise y Andia con el eje en esta última.

Túmulo anular del entorno de Oillaskardi

Los considerábamos como un fenómeno local, pero, aunque no conocíamos en ese momento paralelismo alguno, no teníamos ninguna duda que se trataba de manifestaciones megalíticas.

Túmulo anular sin cubierta vegetal en Jordania

Tardamos poco tiempo en encontrarlas en Jordania al llegarnos una publicación sobre megalitos en este país, nos sorprendió, salvando la diferencia del paisaje, la similitud de los dólmenes incluso en el tamaño, pero mas nos sorprendimos, al ver las imágenes de unos anillos tumulares o túmulos anulares, exactamente iguales a los que se habían localizado en estas sierras. En Jordania se habían investigado varios de ellos comprobándose su adscripción a la Edad del Bronce, aquí no conocemos un trabajo sistemático, pero los indicios nos llevan a la misma época.

Volviendo a los Bostburus: ¿Deberíamos considerarlos como otra expresión local de la misma gente? o por el contrario, una manifestación contemporánea de origen todavía sin aclarar, pero… y aqui biene lo bueno, cuando estaba a punto de publicar este post y a raiz de un artículo periodistico,  Mikel Markotegi  me comunica que habia investigado el origen, con el resultado indudablemente militar de estas figuras, entre los años cincuenta y principios de los sesenta del siglo pasado, coincidiendo, con el periodo de máxima actividad militar con fuego real en esta sierra, se supone que debe estar bien documentado en archivos y hemerotecas, por cuanto con estas maniobras, mataron un pastor casi en la puerta de su borda en Ratei.

También me comunica la aparición de obuses o granadas sin explotar, ¡preocupante!, porque este tipo de informaciones que son muy sugerentes, producen un interés atávico y la curiosidad puede llevar a recoger evidencias con detectores de metales y como consecuencia sufrir un grave accidente, de lo que desgraciadamente existen precedentes en la zona, pues fue habitual, la recogida de metralla para su venta en chatarrerías.

Queda claro pues, que estas figuras por enigmáticas y sugerentes que nos puedan parecer, son producto de la mente de un militar, que se le puede suponer hasta un cierto toque poético, pero un gran desprecio por la antígüa y noble profesión de Pastor.

Con esta entrada pretendemos dejar claro este aspecto y también dar a conocer la gran riqueza Megalítica, Arqueológica, Etnográfica y Paisajística del Parque Natural de Urbasa-Andia, desde el punto de vista de una persona, que despues de muchos kilómetros y muchos días pateando estas sierras, todavia, ni un solo día deja de sorprenderme.

VIAS ROMANAS EN EL TERRITORIO NORTE DE LOS VASCONES Y SUS MANSIONES.

13 de septiembre de 2017

Visión crítica sobre el estado de la cuestión.

Muchos y buenos artículos se han publicado últimamente, sobre las comunicaciones que articularon el territorio de los vascones y nosotros queremos aportar nuestro pequeño grano de arena en este asunto,  por otro lado importante en el devenir histórico de nuestra tierra, siendo como fueron autopistas por donde circularon además de mercancías y personas, pueblos, culturas, ideologías, lenguas, costumbres y religiones.

Después de cinco años de investigaciones sobre una calzada que en principio creíamos no referenciada por las fuentes clásicas nuestra visión ha cambiado. Hoy si la creemos citada por los diversos documentos, el problema radicaba en la distinta identificación de su recorrido.

 

Mapa de vías romanas en Navarra

La inercia creada por los antiguos investigadores sobre determinados recorridos, han generado un problema, que sin una sola prueba arqueológica, ha dado evidencia a un recorrido y ha traspasado la carga de la prueba a quien quiera demostrar un trazado diferente.

Nos estamos refiriendo a la calzada que por Artzibar alcanza Errozabal (ALTADILL, 1928; ANDREU, 2017)) en la llanada de Roncesvalles donde se ubica Zaldua, un poblamiento romano de gran importancia arqueológica y aún mayor importancia estratégica en época romana para el paso del Pirineo.

Estado original de los miliarios de mugarriluze (Aurizberri-Espinal), 2011

 

Miliario de Constancio Cloro antes del levantamiento

Este tramo reconocido al 100% desde Iturrotz-Villaveta en (Longida) hasta Donazaharre-Saint jean le Vieux, nos ha proporcionado evidencias tan importantes como 6 miliarios, 4 de ellos con epígrafes y tres importantes asentamientos romanos, uno de ellos republicano y dos altoimperiales de larga secuencia temporal, Iturrotz, Artzi y Zaldua (GARCIA ET AL, 2016) , nos faltan sus reducciones pero no la confianza de su futura identificación.

Hoy la geo localización y el traqueado digital de estos caminos es fácil así como su medición, eso nos ha llevado a comprobar que las distancias aportadas por el Itinerario de Antonino, en la practica, son difíciles de casar, así que nos conformamos con aproximarnos e intentar su confirmación por métodos arqueológicos.01

Resultado de la prospección geomagnética en Zaldua. ©Sociedad de Ciencias Aranzadi.

Tenemos una datación por Carbono 14 de la calzada en Zaldua (Auritz-Burguete) de 2036 ±30 [1], coherente con las recogidas en Donazaharre-Saint Jean le vieux identificado como Immus Pyrenaeus por J.L. Tobie (TOBIE, 1982) y coherente también con la construcción por Augusto de esta calzada desde Caesaraugusta entre el 9 y 4 a. C. (ANDREU, 2017)

Por el contrario en el Camino de Santiago, insistentemente señalado como el trazado de la Iter XXXIV, pese a estudiarlo con verdadero interés, no hemos podido reconocer ni una sola evidencia, lo hemos intentado con la prospección del recorrido, el área donde se localizaba la Venta del Puerto ya desaparecida entre Zubiri y el alto de Erro, el seguimiento de obras en Zubiri, incluso con el seccionado arqueológico de una plataforma anterior a la carretera actual. Tampoco las pendientes reconocidas nos animan a considerarlas romanas, aunque evidentemente es un antiguo e importante camino.

Existen alusiones de restos de calzada en el alto de Erro (PEREX, UNZU, 1990), los conocimos en su día, pero mas parecía un empedrado con el objetivo de sanear el portazgo que en su día hubo en este camino en este mismo lugar, en nuestra opinión, estos restos son modernos.

Pero existe un argumento que nos hace descartar o al menos cuestionar seriamente este recorrido, los técnicos de Augusto planifican y proyectan estas calzadas desde Caesaraugusta.

Así ya implantada la Pax por Augusto y poco antes del cambio de era, el Princeps Octavio Augusto, acomete un importante programa para la construcción de vías fundamentales en la articulación de esta parte del imperio, la Tarraco-Oiasso (ESTRABON,3,4,10) que comunicaba el Mediterráneo con el Cantábrico, posiblemente ya adelantada antes de Augusto (MAGALLON,1990), la Ab Asturica Burdigalam (iter XXXIV) que facilitaba la comunicación de Asturica Augusta con la Galia. De paso con la Beneharno, pone en comunicación Zaragoza y el Bearn por el Pirineo central (MORENO, 2009) y muy posiblemente el ramal que uniría por Cara, Caesaraugusta con Pompaelo (ANDREU, 2017), ya para entonces convertida en una importante ciudad vascona.

Recapitulando: Si ya tenemos la Tarraco-Oiasso  por el piedemonte pre pirenaico de Sureste a Noroeste y tenemos la Ab Asturica Burdigalam que convergen junto a Pamplona, no vemos, – como los romanos tampoco habrían visto- la necesidad de tender una calzada por Esteribar, que tenía que superar dos puertos como Erro y Mezkiritz, cuando ya tenían solucionado el trayecto por Artzibar sin ninguno.

Existiese ya o no la Tarraco-Oiasso, tendrían una parte importante del recorrido solucionado al menos desde Iturrotz (Longida) hasta Arre, por tanto Iturissa y Summo Pyreneo debemos buscarlos en el pasillo de Artzibar para lo que ya tenemos tres alternativas, Iturrotz, Artzi y Zaldua.

 

Hypocaustum con muros de opus cementicium en Artzi

No seremos nosotros quienes pongamos nombre a ninguna mientras no tengamos una confirmación epigráfica, si aportaremos argumentos para la comprensión del territorio y las condiciones de vida en la época romana como en la actualidad.

Salvando ciclos climáticos en los que las nevadas han sido mas o menos copiosas, el clima de la zona no ha variado fundamentalmente desde la época romana.

Si en la actualidad el collado de Ibañeta ofrece unas duras condiciones climáticas, igual que se daban en 1132, como para que el hospital que el Obispo de Pamplona, D. Sancho de Larrosa, había construido en 1127 se abandonara y se construyera otro en lugar mas protegido como es la ubicación actual de Orreaga-Roncesvalles. En época romana tampoco sería un buen lugar para instalar el Summus Pyrenaeus, aunque si para instalar un altar a los dioses manes -o por ejemplo el supuesto trofeo de Urkulu- como punto mas alto de la calzada, de hecho la recuperación por L. Vázquez de Parga en 1951 en excavación arqueológica de un fragmento de ara al Sol Invicto vendría a confirmarlo, como confirma la calzada, los dos miliarios que hallamos 400 m al sur del collado.

Miliarios de Ibañeta in situ. antes del levantamiento 

Tampoco lo sería en épocas históricas, pero en estas cubría una vital necesidad como refugio de peregrinos, en un momento de gran popularidad de esta practica en la Edad Media, de ahí la existencia del monasterio de San Salvador y que sus restos llegaran hasta el s. XX como ermita.

Restos arqueológicos del Monasterio de San Salvador de Ibañeta cortados por la antigua carretera de 1881. (verano del 2017)

Todo esto nos lleva a cuestionar también el collado de Ibañeta como el lugar donde se asentara el Summo Pyreneo. Lo mismo que la identificación de la calzada discurriendo por Luzaide nos da motivos como para poner en duda la torre de Urkulu como trofeo romano.

En general se alegaba como motivo de su ubicación en Urkulu, que era un lugar señalado y visible desde la calzada que discurría por Bentartea y Lepoeder, cuando lo cierto es que por estos lugares nunca discurrió una calzada romana. Si acaso, una ruta pecuaria que sin duda, habrían utilizado las legiones en la época de la conquista, como los nativos la siguieron utilizando y muchos peregrinos en épocas históricas también.

Se ha mantenido el carácter de trofeo romano aún después de las excavaciones llevadas a cabo los años 1989-1990 (MEZQUIRIZ, 1992), trabajos que no aportaron la mas mínima prueba material de época romana, interpretando como altar de consagración del monumento los restos de una simple chabola abierta al Norte, donde cocinaran los militares acantonados en el lugar a finales del s. XVIII (de los que si hay pruebas), habida cuenta, que el recinto donde se cobijaban solo tenía un hueco, la puerta orientada al Sur, el cocinar dentro sería un verdadero problema.

Torre de Urkulu

 

La falta de materiales metálicos romanos no nos extraña, por ser terreno abonado para los detectoristas clandestinos, pero si la ausencia total de materiales cerámicos, o la extraña tipología de la talla y mampostería a base de ripios, no nos parece romana se mire por donde se mire.

Somos conscientes que esto que decimos nos costará aceradas críticas, es un debate que no se puede cerrar en falso, pero en muchos años no hemos visto ninguna revisión crítica de la hipótesis que desarrollaron los encargados de la excavación e interpretación de estos trabajo, la hipótesis es muy romántica pero carece de evidencias arqueológicas. La visión tradicional parte de una hipótesis teórica, al dar por sentado el paso de una importante calzada romana por estos puertos hoy demostrada errónea.

Volviendo al Summo Pyreneo, si como hemos argumentado, el lugar no tenía las condiciones como para instalar una mansión, quizás debamos buscarla en Zaldua y por tanto Iturissa en Artzi o Iturrotz. Ya hemos comentado que de ninguna manera vamos a conciliar exactamente las distancias del Itinerario de Antonino pero al menos las aproximamos, y tenemos una idea mas clara para confirmar o no nuestras propuestas, si vamos atando cabos es posible que en un futuro cercano contemplemos este territorio con una visión menos hipotética, mas científica y real, hará falta afición porque trabajo no va a faltar y en el Pirineo navarro hacen falta alicientes patrimoniales de este tipo que los hay, y habrá que descubrirlos .

Diferentes yacimientos romanos en la llanada de Errozabal con el recorrido de la calzada

Esto es a grandes rasgos, una serie de observaciones críticas producto de las investigaciones sobre las vías romanas y antiguos caminos llevadas a cabo estos últimos años en el Norte de Navarra, que están conformando una visión mas real de este territorio en época romana, como zona de paso importantísima, con un potencial desconocido, pero que lo intuimos extraordinario, aunque solo fuera como canal de culturas y gentes en todas las épocas, también en las históricas.

[1] Resultado del análisis realizado por The Angström Laboratory /Tandem Laboratory de Uppsala Universitet, el 14-11-2014, sobre una muestra de un sondeo geoarqueológico en la calzada  Zaldua (Auritz-Burguete)

Bibliografía utilizada:

ALTADILL J.

1928,   Vías y vestigios romanos en Navarra, De Re Geographico-Histórica. Diputación de Gipuzkoa, homenaje a Carmelo Etxegarai.

ANDREU PINTADO J.

2017,   El territorio vascón y sus ciudades en la era de Augusto, Gerión, vol.35, nº esp. 551-569

ESTRABON, 3,4,10

GARCÍA-GARCÍA, E,  MTZ. TXOPERENA JM,  SALA R,  ARANBURU A,  AGIRRE J.

2016,    Magnetometer Survey at the Newly-Discovered Roman City of Auritz-Burguete (Navarre). Result and Preliminary Archaeological Ynterpretation. Archaeol.prospect. 23, 243-256.

MAGALLÓN BOTAYA, M. A.

1990,   Organización de la red viaria romana en el valle medio del Ebro, Simposio sobre la red viaria en la Hispania Romana, Turiaso, 301-315

MEZQUIRIZ IRUJO, M.A.

1992,   La Torre Trofeo de Urkulu, Segundo congreso anual de Historia de Navarra Príncipe de Viana, anejo 14, 109-115.

MORENO GALLO I.

2009,    Item a Caesarea Augusta Beneharno, Centro de estudios de las Cinco Villas, Institución Fernando el Católico, 59-62

PEREX AGORRETA M. J. UNZU URMENETA M.

1990,    Emplazamiento de Iturissa, Mansio en la Vía Astorga a Burdeos, Simposio sobre la red viaria en la Hispania romana, 373-384

THE ANGSTRÖM LABORATORY/TANDEM LABORATORY DE UPPSALA UNIVERSITET. 14-11-2014.

TOBIE, J. L.

1982,    Le Pays Basque nord et la romanisation (1er siècle avant J.- C. 3e siècle ap J.- C.), Bulletin Musée Basque, 95,1-36

 

 

SENGUES-NABASKOZE, ¿Un castro en el origen de Navascues?

18 de agosto de 2016

Avanzando en la prospección de los poblados de la edad del hierro en territorio del pirineo vascón, existen casos que nos llaman la atención, ocurre en el actual Navascues.

Interpretación ideal del Castro

Interpretación ideal del posible Castro de Sengues

Conforme mas conocemos como estaban organizados territorialmente y como situaban estratégicamente sus poblados fortificados, vemos que los objetivos eran proteger a los habitantes nativos y controlar a los foráneos, vemos como ese control se extendía a los caminos, ríos, ganados, pastos y tierras de labor, vemos, como esa protección no solo estaba dedicada a “los de afuera”, también a los vecinos se prestaba atención.

Creemos como muy posible que la división administrativa de la Navarra actual (al menos en los valles pirenaicos), sea consecuencia de esta organización protohistórica que se venía gestando a través de muchos siglos, aunque cristalizara documentalmente en época medieval y vemos que la orografía de por si, era una parte muy importante en esa protección.

El caso de Navascues nos hace reparar, en que unas buenas tierras de labor, donde la cuenca del río Salazar se abre formando una planicie, serían causa de una atención especial y que cerca tendrían situado un recinto fortificado importante donde protegerse en caso de necesidad.

Efectivamente el actual emplazamiento de Navascues es el lugar ideal y además ofrecía óptimas condiciones.

Navascues y tierras de labor

Navascues pastizales y tierras de labor

Es posible que a través de la historia hayan aparecido evidencias de esta época (molinos, cerámica, etc), que no han tenido mayor relevancia que un comentario entre vecinos, pero tenemos la convicción del origen de este poblamiento en la protohistoria, sino antes.

Este emplazamiento, como otros muchos en Navarra, cuya secuencia temporal a perdurado hasta hoy, mas que tenerse probados se intuyen, bien es verdad que en la actualidad los medios y los conocimientos nos facilitan indicios o evidencias que antes pasaban desapercibidas.

También en la actualidad existen técnicas y  herramientas que nos facilitan este reconocimiento, mención principal a la orto-fotografía histórica, cartografía, toponimia y mapa de relieve (LIDAR) que el SITNA ofrece por internet, lo cual no te exime de las visitas que sean necesarias, para reconocer eso que intuyes en estos medios.

Mapa de relieve (LIDAR) del Navascues actual

Mapa de relieve (LIDAR) del Navascues actual

En el caso del actual Navascues, se acumulan una serie de detalles que facilitan la asignación del poblamiento a la edad del hierro: En primer lugar se trata de una loma descendente cercana al llano, con un estrecho istmo, fácil de aislar con la cava de un foso.

En segundo lugar, esta tiene unas pendientes suficientemente escarpadas para conseguir terraplenes sobradamente violentos, estos dotados con unas adecuadas murallas, completaban una fortificación importante.

En tercer lugar, el lugar elegido controlaba uno de los principales caminos de comunicación de la cuenca del río Salazar con la del Roncal.

En cuarto lugar, la extensa vega que forma el río Salazar debajo del castro, contiene las mejores tierras de labor de la comarca, capaces de proporcionar cosechas para una importante población y la proximidad del curso fluvial como fuente de recursos.

Ademas cerca al nordeste, se localiza una meseta entre las cuencas de los dos ríos con extensos pastizales, tradicionalmente muy apreciados por los ganaderos, capaces de mantener una numerosa cabaña bien vigilada y protegida.

Castro del Puntallo de Santa Cruz, Almiradio

Castro del Puntallo de Santa Cruz, Almiradio, LIDAR-SITNA

Por lo que hasta ahora hemos podido averiguar, esta población se encuentra en el centro de una serie de castros que en cierto modo la protegen, formando una coraza en derredor, Paco de la Guardia, Puntallo Santa Cruz y Likarri, de este a oeste por el norte, Peñarroya, El Poio, y Entrepeñas por el sur, así sería mas que un simple castro mas o menos protegido y tendría la función de centro o capital que después ha tenido en época histórica.

En la zona pirenaica Navarra, ocurre igual que en otras zonas montañosas de la península ibérica, como la Cántabra y la Astur-Leonesa, en periodos de inestabilidad, como fueron las distintas invasiones  de Suevos, Vándalos, Alanos, Visigodos y Arabes, sin duda habrían animado a los vascones a la revitalización y reutilización de las antiguas fortificaciones castreñas, de manera que durante estos ciclos, o al menos los mas peligrosos, sería donde parte de la población alto medieval desarrollara su vida, también hay que tener en cuenta, que muchos de estos lugares no se habrían desolado en la época romana, sino que se habrían fortificado todavía mas, perdurando incluso hasta la actualidad.

 

Interpretación del castro de Entrepeñas sobre la foz de Aspurtz

Interpretación del castro de Entrepeñas sobre la foz de Aspurtz

Interpretación del castro de Peñarroya, último localizado en el Almiradio

Interpretación del castro de Peñarroya, último localizado en el Almiradio

Por tanto no debe extrañarnos que este emplazamiento haya conservado la capitalidad del Almiradío puesto que siempre habría gozado de este carácter.

Tampoco nos extraña la urbanización del casco viejo, de alguna manera fosilizada y clásica de esta época con una calle principal, que se habría recuperado en la repoblación medieval, tras haberse desolado Sengues.

La rivalidad entre los distintos ámbitos administrativos, siempre dio dolores de cabeza a la élite gobernante, aunque pocas veces pasaba a mayores, así se dotaban de normas y arreglos, de facerías y convenios y ante los peligros verdaderos, predominaba la proverbial solidaridad tribal entre valles y comarcas.

Periodos tiene la historia, donde una parte de la población navarra, sintió la necesidad de buscar refugio en esta zona por razones de seguridad, periodos donde la vida era el único valor a conservar.

Para esto estaban bien dotados desde la prehistoria, la quebrada geografía facilitaba la dispersión como defensa, y por esta razón se construyeron tantos refugios, pero la tierra era pobre y tampoco podía mantener tanta población como la que en determinados momentos, tuvo que soportar esta parte de la montaña vascona.

Lugar donde se relleno el foso a la entrada de la localidad por el este

Lugar donde se rellenó el foso a la entrada de la localidad por el este

Así encontramos recintos fortificados en altitudes de casi 1.200 m de altura. Rutas pecuarias que se remontan a épocas prehistóricas, cuya vigencia ha llegado hasta nuestros días en forma de cañadas, o infinidad de prados abiertos en lugares alejados, donde se sembraba cereal hasta no hace muchos años, hoy convertidos en praderas o abandonados, aunque todavía podemos apreciar las eras donde se trillaba y todavía podemos conocer gente a la que le toco vivir esta clase de practicas en la segunda mitad del S. XX.

Recinto fortificado de Gaztuluzarra, Uztarroz

Recinto fortificado de Gaztuluzarra, Uztarroz

Esta riqueza que antaño solo permitía un régimen de supervivencia, hoy se conserva de modo mas o menos testimonial y solo gracias a la inmensa red de pistas y caminos forestales que facilitan de manera rápida y cómoda el acceso a estos prados, muchos de ellos abiertos por los habitantes protohistóricos de estos castros, en el entorno de los mismos.

Extenso recinto fortificado de la Cerca, Salazar

Extenso recinto fortificado de la Cerca, Salazar

Las mismas características que vemos en el Almiradío de Almiradios (Navascues), se repiten en los también viejos almiradios de Salazar, Roncal, Romanzado, Urraul Alto y Bajo, Aezkoa, Esteribar o los valles de Artzibar, Erroibar, Lizoain-Arriasgoiti, incluso las Vizcayas, Valdorba, Sakana, Deierri, Guesalaz, Amezkoas, Berrueza o Valle de Lana.

Y no es que el resto del territorio de los vascones no participara de las mismas formas y organización, sino que la orografía era tan diferente, que permitía el acceso de los grandes ejércitos a las inmediaciones, facilitando el acoso y cerco de aldeas y ciudades sin capacidad de respuesta en campo abierto.

Castro de Espildatxikia, Salazar

Castro de Espildatxikia, Salazar

Es mas que probable, que las Aceifas musulmanas lanzadas desde Cordoba contra la “marca superior” en la alta edad media, se abstuvieran la mayoría de ellas de penetrar en estos espacios, según la tradición, tendrían malos recuerdos, como la batalla de Olast, (Oloast leyenda o no, fechada en 732 o 785), que algunos localizan junto al portillo de Ollate, en la cañada de los roncaleses pero en término de Navascues.

Dramatización de la batalla de Olast, en el Ayuntamiento de Urzainki

Dramatización de la batalla de Olast, en el Ayuntamiento de Urzainki

Los espacios montañosos, siempre fueron un gran problema para estos ejércitos y los nativos, especialistas en la lucha guerrillera que el conocimiento del territorio les facilitaba, por esto no nos puede extrañar que en determinadas épocas históricas, se recurriera a la solidaridad de los montañeses y desde estas montañas se recuperara el control del territorio.

Escudo de Roncal, Archivo General de Navarra

Archivo General de Navarra

El cronista musulmán Arib Ben Sad, recoge un episodio de la aceifa cordobesa del 924, deja escrito que el 21 de julio las tropas musulmanas “destruyeron una aldea de nombre Baskhunsa de donde era natural el rey de Pamplona”, J. M. Jimeno Jurio interpreta que esta aldea es el Navascues actual (otros autores la identifican con Sangüesa la vieja/Rocaforte).

¿Pudo ser esta aldea Sengues-Nabaskoze y este el motivo de su desolación? Si así fuera, habría tenido un papel importante. Siendo un enclave suficientemente seguro, en él habrían recalado buscando refugio las élites influyentes, la iglesia y aristocracia de zonas donde ya el latín-romance era el idioma utilizado por estas, terminando por afectar seriamente al euskera nativo. Esto se puede comprobar en la toponimia del Romanzado y Almiradío y en menor medida en Salazar, Urraul o Roncal, todos ellos eminentemente euskaldunes, donde el romance ha sustituido en gran medida al euskara.

Sea como fuere, no somos especialistas ni en lenguas ni en historia y no es pretensión nuestra discutir hipótesis mas fundamentadas, pero estas especulaciones vienen a cuento, porque el resultado de nuestras prospecciones demuestran, que desde la edad del hierro existía una gran organización territorial y una gran demografía y es razonable entender, que la despoblación de estos valles, se da bien avanzada la edad media entre los siglos XIII y XIV.

 

 

Bibliografía utilizada

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ARCE MARTINEZ J. El último siglo de la España romana, 1986, 284-409

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ARCE MARTINEZ J. Los Vándalos en Hispania (409-429 a. d.), 2002,75-85

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AVELLO ALVAREZ J.L. Panorama arqueológico de los astures cismontanos en la actual provincia de León, 1986

AVELLO ALVAREZ J.L. Evolución de los castros desde la Antigüedad hasta la edad Media, 1983, 273-282

BESGA MARROQUIN A. La situación política de los pueblos del Norte de España en la época visigoda, 1983

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JIMENO ARANGUREN R. Red viaria y cristianización de Pamplona, 1999

JIMENO JURIO J. M. Arga et Runa flumen, 1993, 507-520

LACARRA J. M. Historia política del Reino de Navarra desde sus orígenes hasta su incorporación a Castilla, 1972

RAMIREZ SADABA J. L. Las ciudades vasconas según las fuentes literarias y su evolución en la tardo-antigüedad, antigüedad y cristianismo, 2006, 185-202

UBIETO ARTETA A. Documentos reales navarro-aragoneses hasta 1004, 1986

Complejo Megalitico de río Urrobi en el paso del Pirineo Occidental

17 de diciembre de 2015

Hablar del río Urrobi y su complejo megalítico es referirnos a una importante vía que canaliza el paso del Pirineo de Norte a Sur y viceversa, por tanto, si buscamos encontraremos muchas evidencias de antropización desde los lejanos tiempos del paleolítico, cierto es que remontarnos a tan alejados periodos supone una gran dificultad para hallar restos de esta época en un terreno eminentemente montañoso y con una geología poco propicia a la existencia de cavidades horizontales, pero que las dificultades sean grandes no significa que no existan, por el contrario del periodo Neolítico, Calcolítico, Bronce y Hierro los vemos en abundancia y no tenemos dudas de que seguirán apareciendo.

Referencia de la area estudiada en la cuenca del Urrobi

Referencia de la área estudiada en la cuenca del Urrobi

El área de influencia de este río se sitúa entre las cuencas del río Irati por el Este y la del río Erro por el oeste, los tres en la vertiente mediterránea y abarcando dentro de su ámbito la Sierra de Osa al Este y la Sierra de Labia al Oeste, ambas con importantes rutas pecuarias y comerciales en la antigüedad. Estas rutas han tenido una gran influencia en la existencia de estas manifestaciones propias de un pueblo ganadero o no, semi-nómada o no, pero que vivía y moría en estos lugares y en estos montes era enterrado, con las costumbres, formas y rituales habituales de su cultura, cultura que fue evolucionando con el paso del tiempo, adquiriendo nuevas costumbres y formas provenientes del norte, adaptándolas a sus necesidades e idiosincrasia.

En la actualidad el clima es frío y húmedo con una importante media de precipitación anual e importantes nevadas en su cabecera, con vegetación continental al Norte y mas mediterránea por el Sur.

La geología claramente diferenciada varía entre la zona Norte con Devónico y Jurásico en su cabecera, el Pleistoceno en la llanada, el Cretácico, el Triásico y el Eoceno al Sur.

Ärea del cauce del río Urrobi

Área del cauce del río Urrobi

Como característica principal la mayor parte de los monumentos megalíticos se concentran en el macizo triásico de Oroz Betelu y la llanada de Errozabal, solo nos referiremos a los situados en vertiente del Urrobi, con la peculiaridad que dos de ellos se encuentran situados en la misma orilla del cauce, en un estrecho desfiladero y asociados a dos abrigos bajo roca «preparados» para ser habitados, detalle poco común, al menos en Navarra.

Dolmen Urrobi

Dolmen Urrobi 1, Aurizberri-Espinal

Urrobi 031

Abrigo habilitado junto al dolmen

Dolmen Urrobi 2

Dolmen Urrobi 2

Abrigo habilitado junto al dolmen Urrobi 2

Abrigo habilitado junto al dolmen Urrobi 2

En realidad no nos llama la atención la cantidad de monumentos concentrados, pues la experiencia a lo largo de los años nos dice, que era mas practico, transportar “el muerto a la piedra que no la piedra al muerto” y este macizo, de piedra esta bien dotado.

 

Todavía no tenemos nada claro en que época concreta  se empiezan a construir los dólmenes en el pirineo, pero la corriente mas común, la sitúa entre el final del Neolítico y la Edad del Bronce (entre 3.000 y 2.500 a.C.), Menhires, Túmulos y Cromlechs son posteriores sin solución de continuidad, al menos hasta época romana. La escasez de investigación reciente en monumentos del pirineo, por no decir nula, no nos permite saber si algunos túmulos hallados recientemente junto a la calzada romana en lugares atípicos, tienen que ver con esta y por tanto de época alto-imperial o son anteriores que casualmente se encontraban en su trazado cuando esta se construye.

Dolmen Asibar

Dolmen Asibar

En este punto hacemos referencia al dolmen de Asibar, último megalito descubierto en Aurizberri-Espinal junto a la calzada, lo interpretamos como dolmen por similitud en tamaño y forma. Se encuentra profanado (como es habitual) sin las losas de la cámara, sospechamos que fue despojado de ellas por la proximidad con el camino, pero pudiera tratarse de un túmulo, eso si, de tamaño mas grande que los habituales.

Nuestra propuesta como dolmen evita relacionarla con la calzada, por el contrario si se tratara de un túmulo, bien pudiera tener relación con esta, como una perduración  funeraria nativa de la edad del Hierro y ser contemporáneo de los Cromlechs.

Cromlech Lendergibel 1

Cromlech Lendergibel 1

 

Croquis del crómlech Urritzmunu C1

Croquis del crómlech Urritzmunu C1

En relación con los Cromlechs y su escasez en este ámbito, nosotros creemos que la proximidad con poblamientos de época romana y posteriores de cierta importancia en el llano de Otegi, hizo necesaria la utilización de estas tierras para la agricultura y esta practica habría hecho desaparecer gran número de estos monumentos, comprobando la aparición de losas de areniscas triásicas, en lugares que de manera natural nunca hubieran podido existir.

Losas de arenisca retiradas por el agricultor en Urritzmunu

Losas de arenisca retiradas por el agricultor en Urritzmunu

Aunque tanto la construcción y la secuencia de uso de los diferentes monumentos, como sus formas y rituales no tengan relación los unos con los otros, nos permiten hacernos una idea de la duración del fenómeno megalítico y la  utilización del territorio en esta parte del Pirineo, por ello hacemos una relación conjunta de los situados en la vertiente del Urrobi, sin incluir los fondos de cabaña, con el objetivo de documentar la gran relación de los megalitos con este paso.

Cromlech Soldaduko Harria hego

Cromlech Soldaduko Harria hego en el monte Lindux

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La relación de los megalitos censados en el ámbito aludido los disponemos de Norte a Sur empezando por el monte Lindux como cambio de vertiente.

  1. Dolmen Lindux Ipar
  2. Dolmen Lindux Hego
  3. Túmulo Soldaduko Harria
  4. Túmulo Ataloztiko Ataka
  5. Cromlech tumular Lindux Ipar
  6. Cromlech tumular Soldaduko Harria
  7. Cromlech Soldaduko Harria Ipar
  8. Cromlech Soldaduko Harria Hego
  9. Cromlech Atalozti
  10. Túmulo Arregixelai 1
  11. Túmulo Arregixelai 2
  12. Túmulo Xoringoa 1
  13. Dolmen Mendiaundi
  14. Dolmen Bagomultxu
  15. Dolmen Artzilo
  16. Túmulo Artzilo
  17. Menhir Oihanondo
  18. Dolmen Urdantxarreta
  19. Dolmen Dondoro                  
  20. Dolmen Otegi
  21. Túmulo Urritzmunu
  22. Cromlech Urritzmunu
  23. Dolmen Urritzmunu
  24. Dolmen Baratzeko Erreka 
  25. Dolmen Arriurdin
  26. Dolmen Asibar
  27. Dolmen La Peña de Uligaitz
  28. Cista Uligaitz
  29. Dolmen Urrobi 1
  30. Dolmen Añigurrita
  31. Menhir Sakarteburu
  32. Dolmen Lerdengibel 1
  33. Dolmen Lerdengibel 2
  34. Dolmen Lerdengibel 3
  35. Cromlech Lendergibel
  36. Menhir Irumugeta
  37. Dolmen Xurize 1
  38. Dolmen Xurize 2
  39. Dolmen Xurize 3
  40. Dolmen Oianbizkar     
  41. Dolmen Urrobi 2
  42. Dolmen Corona 5
  43. Dolmen Corona 4
  44. Dolmen Ansabe
  45. Dolmen Corona 1         
  46. Dolmen Corona 2
  47. Dolmen Corona 3
  48. Dolmen Zanaz M
  49. Túmulo San Pau

 

Hallamos un dolmen que nos sorprendió por su estado nada habitual, cual es, el encontrarse intacto, sin traza alguna de profanación, se trata del dolmen de Oianbizkar del que no damos coordenadas por motivos obvios.

Limpieza de cubierta y galgal de Oianbizkar

Limpieza de cubierta y galgal del dolmen Oianbizkar

Esporádicamente comprobamos excavaciones clandestinas de “busca tesoros” empeñados en arruinar todo tipo de manifestaciones, tanto megalíticas como arqueológicas, incluidos poblados del hierro y romanos, destruyendo el valor principal de estos restos cual es la información que contienen, puesto que el valor comercial nunca les compensara por el estrago que realizan, detectoristas que actúan bajo las nieblas otoñales e incluso con nocturnidad en yacimientos catalogados o en vías de ello.

Con todo, pensamos que el conocimiento por la población de este patrimonio conllevará mayor educación, mayor concienciación y sensibilidad, creando mayores dificultades a la actuación de saqueadores.